Oratoria: entrenando con una grosa…

 

Mi experiencia en el Seminario de Oratoria “MODOACTOR” con Fabiana García Lago en la Universidad del CEMA.

 

 

En un mundo saturado de información y totalmente disperso, cada vez cuesta más comunicar con efectividad.

Por eso, desde este espacio, siempre insisto sobre la importancia de estar a la altura. Dicho llanamente: no me banco los discursos mal leídos, los que gritan porque no tienen nada contundente para decir o los que creen que un grupo de obsecuentes aplaudiendo responden a un mensaje natural y comprometido. (En tiempos políticos ni falta hace que dé ejemplos…).

¿Y entonces?. Concreté lo que hace rato quería para seguir creciendo en el camino inverso… Me anoté en un seminario de ORATORIA PROFESIONAL. Pero no el típico curso con tips de manual que sólo buscan un modelo estereotipado. Ej: el speaker debe hablar así, pararse acá, moverse en tal momento, etc. Exactamente lo contrario. Uno que parte de respetar la esencia y la diferencia de cada uno. El que logra expandir nuestro potencial y conectarnos con lo que verdaderamente somos. Porque recordemos, este mundo “VUCA” (volátil, incierto, complejo y ambiguo) exige al mismo tiempo el máximo de autenticidad y simpleza humana.

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PASO 2019. El show del boludeo…

 

Ya lo dijo Macri: no hacen falta explicaciones…

Tal como mostré en varias notas de las elecciones anteriores, el intendente Petrecca, por su naturaleza, se mueve muy cómodo en “modo boludeo” de campaña: cebras peatonales, payasos del Big Sale, delivery de boletas, hablar por teléfono con la señora que se queja por la caquita de las palomas en el cementerio, saludar a la pachamama, sacarse selfies mientras se pone la escarapela o castran al perro. Lo mismo da.

Sí sí. El muchacho no sólo se sacó fotos con los postes de la luz sino que hasta llegó a festejarle el cumpleaños feliz a un pozo!!.

Para estas PASO, y siendo intendente en ejercicio, repartió sus propias boletas como promotor en la entrada de la laguna.

¿Tan poca dignidad promocional se puede tener?. ¿O tanta obsesión por mantener el poder que no importa hacerlo aún en medio del ridículo?.

 

 

Todo vale…

 

“El mercado de la política es el único donde no sirve ser segundo. Por eso la tentación de ganar a cualquier precio es tan grande…”, dijo hace rato el analista publicitario Alberto Borrini.

En las elecciones pasadas vimos de todo en todos los partidos. Acciones tan “espontáneas y creíbles” como Gil Lavedra con Vicky Donda jugando al Candy Crush o Macri tomando mate cocido en un rancho de Santiago del Estero.

Y sí, en esto Macri gana por afano porque es el que mejor aplica el manual de garketing de Durán Barba: no hablar de propuestas sino tener exposición como sea y tantas veces como sea posible. Por eso en 2015 tuvo spots con una “carrera de besos” (con unas gemelitas que competían para ver quién le daba el beso más rápido…) y hasta usó el helicóptero oficial para ir a visitar a un peluquero (montaje) en Río Cuarto.

Sí señores. Todo esto sucedió y sigue sucediendo. Y claro, Junín no es la excepción.

Acá repasaremos una secuencia de acciones que, pese a saber de quién viene, no dejan de sorprender…

 

Sí, tal como lo ves. Una nota en un diario mirando un poste de alumbrado público. Y después algunos se preguntan por qué critico su “nivel” de comunicación… Ay Dios…

 

 

 

Buscando un “hueco”…

 

Aunque apunte a distintos nichos, el principal gap de la estrategia duránbarbiana es el discurso vacío dirigido al hueco (interpretalo como vos sabés…).

“Sí se puede”,  «Los argentinos estamos para más”, “Juntos somos imparables”…

Cualquier hijo de vecino escolarizado se preguntaría: ¿Y eso qué acciones de gobierno contempla?. “Podría desarrollar un poquito”… dijo con su clásica ironía la pensadora Beatriz Sarlo.

Al margen de la mentira en que derivaron, son llamativas la vaguedad y oquedad de los enunciados o claims de campaña. Ej: ¿Unir a los argentinos?. Con Galtieri por Malvinas estuvimos unidos ¿y?. Fue fatal. ¿Pobreza Cero?. Tan real como una embajada en Júpiter. Son ideas fantasiosas, sin contenido social ni político (textual de Sarlo).

«La revolución bolchevique costó hambrunas bíblicas como resultado de políticas utópicas y voluntaristas»… dice Aguinis en “El atroz encanto de ser argentinos”.

Pero ellos hasta deben creer que es una virtud. De hecho, a días de las PASO, ocurrió el summum de la nada como eje del relato.

Macri twitteó:

 

“No se necesitan argumentos”…

Ah, menos mal que avisó!. Porque me imagino la cantidad de “argumentos” que debe haber para explicar, por ejemplo, un 35% de pobreza después de un “Pobreza Cero”… O para defender a quien dijo “quiero que evalúen mi presidencia por cómo bajo la inflación” o al que prometió “unir a los argentinos” cuando ahora pide que digan que lo votan sólo para darles MIEDO a los otros… Qué coherencia y profundidad señores. Sin dudas, mejor el silencio. (Y publicar la foto como apología del blanqueo… de dientes…)

Interesante hubiera sido que les proponga nombrar 3 motivos que ameriten su reelección. Pero es mucho esfuerzo. Mejor pasamos del “porque sí se puede” al “porque sí”.

Increíble pero real en tiempos decadentes. Un jefe de estado que en vez de ganar por sus logros de gestión pretende hacerlo por ser trending topic en las redes sociales. Creo que Sarmiento se haría un harakiri con la espada, la pluma, la palabra y el puntero bien oxidado…

Eso sí, hay que reconocerle que fue contemplativo con su electorado. No lo hizo pensar!. Como decía la nena del Banco Río, bastó con sólo tocar un “botonito”.

Si Macri gana, la próxima campaña la hará con medios monosílabos viralizados por señal Teletubbie. Total si funciona, aunque sea para la mayoría de la sociedad degradada, su partido se enorgullece por los resultados!. Qué loable!.

 

Manipulando al pelo…tón…

 

Pensar que en la elección anterior Petrecca dijo que los juninenses habían apoyado una nueva forma de hacer política. ¿¿Nueva??. Habría que contarle que el GARKETING en política se usa desde hace más de 60 años. 

En “Las formas ocultas de la propaganda” (“The Hidden Persuaders”, 1957) Vance Packard habla de cómo republicanos y demócratas aplicaban hasta los reflejos condicionados de Pavolv para lograr sus objetivos electorales.

 

Distintas técnicas psicológicas ponían en evidencia cómo la gente se deja influir por “indicadores” de performance tan contundentes como el más optimista, el más simpático o el que tiene una historia que garpa. Ej: Eisenhower sumó votos hasta contando su ataque cardíaco…

Lo que hace el Pro, Cambiemos y todos los que se copian (incluyendo al perro Dylan de Alberto o las tareas hogareñas de Axel), es la receta yanqui de aquellas épocas donde a los candidatos les enseñaban a maquillarse, sonreír como marionetas y les pedían que mostraran a la familia (aunque fuera tan real como Scioli con Karina y tantas que conocemos…). ¿Más claro?. Vidal haciéndose la inocente como Nixon es obsoleto como “truco” para engañar a las masas. Ah, pero funciona. Bueno, tal como dije, hay que ver para quién… Para alguien que tenga la capacidad y libertad para analizar, seguro que no.

Aunque nunca asuman la obviedad y decadencia de esos recursos, es así. La gente no los vota por buenos para desempeñar tal o cual cargo. Pone en la urna al que cree más canchero, menos peor, el que le devolverá el favor o el que va a la misma iglesia (como en el caso puntual de Petrecca).

Muy simple. El único “requisito” para ganar una elección es la cantidad de votos. Y la cantidad de votos no legitima capacidades ni honestidad. Mucho menos, convierte en valioso lo irrelevante.  O sea, como dice una frase de colección: “Aunque millones de personas crean una tontería, sigue siendo una tontería».

Es totalmente FALSO traducir los votos en validación de un trabajo positivo. Lo cierto es que la gente puede elegir un candidato simplemente por caer en la trampa de la pelotudez humana.

 

 

¿Y se ubican un poco?

Para ilustrar hasta dónde llega la mediocridad en la política, en “El atroz encanto de ser argentinos”, Marcos Aguinis cuenta que en Argentina hubo proyectos para declarar el Día Nacional de la Parrilla (producto de una investigación y debate que quizás produjo hernias cerebrales…), la Fiesta Nacional del Canasto, del Pastel o de la Verdura y hasta una ciudad del Chaco como Capital Nacional del Meteorito. Claro, sigue Aguinis, se olvidaron de la Gran Fiesta Nacional de la Flatulencia y de la Gran Celebración de los legisladores más creativos, despistados y boludos de la Argentina… (SIC).

Esto se replica incluso a nivel local. Según una investigación de Semanario sobre la labor de nuestros representantes en la cámara baja bonaerense, la diputada Laura Ricchini presentó “sesudos” proyectos como declarar de interés legislativo eventos varios organizados por otros: Expo Agro, Fiesta del Pejerrey o 10° aniversario de TeleJunín. ¿Qué requiere eso?. Apenas una gacetilla o informe con copy-paste de Google. ¿Qué filtro o control de calidad tiene que pasar?. Ninguno. O sea, aquello que en una empresa privada (seria) sólo cobraría un gran voleo en el orto, en la gestión pública se toma como “trabajo” que amerita, cómo no!, tremendos sueldos.

Al margen del esfuerzo intelectual que implica semejante “despliegue creativo”, hay otra cuestión referida a la vocación chanteril que es participar en simultáneo en áreas que requieren habilidades muy distintas. Concretamente: creerse estar “capacitada”, o poder aportar algo sustancioso en las comisiones de Ciencia y Técnica, Seguridad y asuntos penitenciarios, Prevención de las adicciones, Turismo y Deporte y Juventud (todo eso!!!) es propio de quien no tiene la menor autocrítica ni sentido de la ubicación.

Pasa a todo nivel y en todos los partidos, sin distinción de sexo, edad, religión, geolocalización o marca de zapatillas de running. Es el caso del candidato a intendente por el nuevo frente de Lavagna. Pasmada quedé cuando vi el folleto de Diego Ruiz con tan “nutridos” antecedentes para aspirar al cargo máximo de la ciudad.

¿No será mucho? decía Canosa cuando era chimentera. O visto desde el curriculum: ¿no será poco?. “Ubicate pendejo” le dijo Nacha al bailarín de Tinelli.

 

Así, de un supermercado a un puesto protocolar como trampolín, un muchacho considera que está apto para dirigir una ciudad entera.

Me detengo en «Presidente de Comercio e Industria», una “prestigiosa” institución. Hasta la wikipedia define el prestigio como la fama, respeto y admiración ganados en función de los logros. Comercio e Industria sólo ostenta años acumulados y apellidos “célebres” de la creme vernácula. Y así fuera una institución prestigiosa ¿Cuáles fueron los logros de gestión de Ruiz como presidente?. ¿Qué programa o plan diseñó, implementó y puede mostrar en resultados concretos?.

Algunos dicen que hay que admirarles la autoestima!. No creo que la decisión de postularse pase por un “me siento capaz de hacerlo”. Pueden existir muchas motivaciones, desde “voy a tener poder”, “voy a ganar mucha plata” hasta “me entusiasma salir en los diarios”. Habrá de todo.

Lo que es increíble es tener que decir algo tan obvio como HAY QUE ESTAR PREPARADO. Un maestro que recién empieza no puede ser director sin pasar una carrera y una formación de por medio. Lo mismo pasa con un gerente de una empresa (suponiendo casos normales y no de acomodos, casting sábana o recomendaciones “varias”…).

Conclusión,  y parafraseando a un periodista español refiriéndose a los conflictos de la madre patria, a la hora de explicar tanta desgracia, no hay que subestimar la estupidez como la principal de sus causas…

 

Una cerveza quiero tomar y así olvidarme… ¿de la ortografía?

Qué mal pinta para la Real Academia en la comunicación birrera local…

 

En una de las notas anteriores, en “ocasión” del acto 360 de Vidal, ejemplifiqué cómo la congruencia es vital en todas las expresiones de la marca.

Ahora propongo otro caso simple y concreto de la comunicación local. Fue una acción del mes pasado de la birrería anexa al restaurant céntrico Andi que también tiene sucursal en Villa.

LataBerna (juego de palabras mediante, el mismo nombre que tuvo un ochentoso bar de calle Belgrano frente a la Sociedad Italiana) cometió un error no forzado y absolutamente evitable en sus textos promocionales.

Antes, nobleza obliga, digamos que tiene un gran punto a favor con la personalización de sus latas.

Es un buen recurso ya sea como “newsjacking” (estrategia de comunicar según los eventos de la actualidad) o “memorabilia” (la gente los compra como objetos coleccionables).

Así existieron latas para celebrar desde San Patricio hasta fechas patrias. Y por supuesto, las latas con logo para posicionar la identidad de marca.

 

Hasta ahí todo bien. Mejor aún si sumamos su coherente impronta birrera tanto física como en las redes sociales: madera, chapas envejecidas, tonalidades ámbar, etc.

Peeero (ahí vamos al punto) el mensaje no es sólo visual. Hace años que insisto con esto porque es de lo más básico. TODO COMUNICA es un lema que tanto marketers como publicistas tenemos que tener siempre tan arriba como aquella espumita de Quilmes Imperial.

Lo que se dice con las palabras es tan importante como lo que sugiere una tipografía, un color o una línea estética de vanguardia.

 

Se ve que el mensaje era apto para un público distraído, porque nadie advirtió, al menos en los comentarios del posteo, semejante fallo. (A mí me lo mandó un lector)

 

De poco sirve que la puesta se vea canchera si no la acompaña una correcta ortografía. Es más, son errores que no deberían escapar de ningún filtro. La foto puede incluso estar impecable, pero ni la mejor reflex de Nikon te salva de la mala imagen que provoca escribir con una falta tan notoria.

De paso que alerto sobre este punto, aprovecho para sugerir que se revisen los posteos en general con una palabra en particular que arrastra un error en la acentuación, o mejor dicho, el uso de la tilde sobre la sílaba tónica.

 

El adjetivo demostrativo “esta” no lleva tilde. La llevaría en el caso de que se usara para reemplazar al sustantivo. Ej: “Hay muchas birras, pero ninguna como ésta”. De todos modos, las últimas actualizaciones de gramática dicen que ni siquiera así precisa tilde, salvo que hubiera riesgo de ambigüedad o doble interpretación. Tal como indica la “wikilengua”, tampoco llevan tilde (nunca la llevaron) las formas neutras “esto, eso, aquello” que solo funcionan como pronombres.

 

 

En el caso de este posteo, falla el criterio. O ponés tilde en todas las palabras que corresponde (así, sabés, elegís, máquina, disfrutás) o la omitís en todas como recurso arbitrario, o sea, que se note que es a propósito por algún motivo.

Conclusión:

Cuidemos que además de “verse lindo”, el mensaje comunique bien en todas sus formas.

 

Parafraseando a Ráfaga, termino con un mensaje que no será muy “honey” pero sirve para sentir la diferencia entre lo simplemente cool y lo elaborado con esmero y cariño en cada detalle.

Si te dedicás al alcohol (productor, catador, fan de cerveza artesanal) o a la promoción del mismo (redactor, diseñador, community manager), no te olvides de revisar la ortografía para no caer en la trampa. No será mortal para la marca, pero denota que no querés (lo suficiente) o no tenés amor por el lenguaje.

 

Como Armstrong, es un muy buen Pepo…

Ojalá el aniversario de la Luna le hubiera servido al menos como regla mnemotécnica.

Cohete / cohe…rencia

Casi como un remix de alica-alicate…

Lo repito hasta el hartazgo porque me parece algo clave e ineludible. Una de las cosas más importantes dentro del marketing profesional es la COHERENCIA. Siempre lo ejemplifico con rubros de todo tipo.

El último caso fue el del “acto 360” de Vidal en Junín. En comunicación, 360 no es sólo una forma de disposición del escenario u orador. «360» es tener un abordaje integral, completo y congruente en todas las expresiones de la marca. Decir una cosa en un folleto y no cumplirla en los hechos es suficiente para probar que el “360” de Cambiemos es sólo una frase para maquillar de algo grande un detalle irrelevante.

¿Y por qué hablo tanto de política?. Porque pienso que si bien para el público es perjudicial que un champú mienta con sus beneficios o haga lo opuesto a lo que dijo, es mucho más grave si se trata de un gobierno que decide sobre el presente y futuro de toda una ciudad, provincia o país. ¿Cabe alguna duda?.

Pues entonces paso a mostrar un ejemplo más de estos días convulsionados de campaña.

La frase la escuché primero en el spot de TV y la vi en el feed de noticias de Facebook como publicidad patrocinada.

Es Macri asegurando, entre otras cosas, que…

“Nunca estuvimos tan cerca de ser ese país que tanto queremos”

 

Al mismo tiempo… la realidad dice que:

 

Podría hacerla corta y decir que no resiste análisis. Pero voy a desarrollar mi postura para que quede (otro) testimonio en el espacio digital de tremendo error retórico o filtración de verdadera intención del yo…. Cualquiera me parece una calamidad.

Afirmar que vamos por el camino correcto con un 35% de POBREZA en todo el país (según el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA) es fuerte. Sólo por IGNORANCIA o MAQUIAVELISMO se puede sostener semejante pensamiento. O por una nefasta combinación de ambos…

 

A ver si se entiende. Decir que este presente es buen indicador del país que soñamos en medio de 15 millones de excluidos es INMORAL, INJUSTIFICABLE  e INDEFENDIBLE por donde se lo mire.

Volviendo a la cuestión inicial, es la INCOHERENCIA en estado duro. El mismo Macri había dicho que evaluaran su presidencia por cómo bajaba la inflación y la pobreza. Y hoy, cree que haberla aumentado es… ¿un atributo para seguir confiando en su gestión?…

El otro atajo macrista (algo que él dice querer combatir), es minimizar el asunto. Ej: justificar con que hay el mismo nivel de pobreza que recibimos. Y de nuevo… ¿creerá que no haber podido bajarla ni medio punto en 4 años es un mérito?.

No perdamos la referencia. Todo esto lo dice hoy el que prometió “POBREZA CERO” como uno de los 3 ejes de campaña 2015. Otro era “unir a los argentinos” cuando lo único que le sirve y fogonea es la violenta polarización con Cristina. Fuera de esa confrontación, los defensores del cambio no pueden debatir absolutamente nada. Esto se relaciona con la otra “promesa” de no volver nunca más al pasado, cuando lo único que hacen es mirar para atrás y demonizar los 12 años K para “demostrar” que son menos peores.

O sea, una mentira dentro de la otra de parte de los que supuestamente ponen la verdad sobre la mesa. Equivale a que Cristina se promocionara diciendo que es el gobierno más transparente y que combate la corrupción. Desde lo discursivo, es exactamente LO MISMO.

En psicología tiene otros nombres para nada simpáticos. En comunicación puedo resumirlo en INCOHERENCIA, además de una falta de respeto a los ciudadanos con capacidad de recordar, ver y analizar con sensatez.

Y lamentablemente no es el único exponente del triste relato. Se viralizan por decenas frases de la gobernadora diciendo con total “tranquilidad” que hay más desempleo porque hay más población o que algunos chicos del conurbano no están tan mal desde que se pueden poner unas zapatillas blancas porque les asfaltó la calle… Del mismo manual de Durán Barba que le hizo contestar a Macri que un chico que no tiene un plato de sopa caliente ahora tiene la calle para ir a la escuela.

Ni falta hace que le responda el Dr. Albino sobre qué puede aprender un chico sin materia gris por desnutrición.

Y ni falta hace decir que el que defiende ese “nivel” de argumentación es por ignorancia, amiguismo con derechos (ej. privilegios económicos), interés (ej, cargos actuales o pretendidos en el estado), pensamiento binario (sólo existe “esto o aquello) o simple odio a Cristina. Qué sano sería que sepan que NINGUNA de esas opciones nos acercan a un país en serio. Sí quizás al que ellos quieren, con la fiesta para unos pocos… pero eso ya lo vimos. Y después dicen que son distintos a la vieja política…

Para cerrar retomo una frase de Enrique Pinti que me identifica. No sé cuál es la solución. Pero que ésta no es (ni la anterior), SEGURO.

 

CONCLUSIÓN

Si haber aumentado la Pobreza al 35% es estar cerca del país que tanto queremos, habría que avisarle a Macri que como Armstrong, es un muy buen Pepo…


 

(Imagen base de la portada: Pixabay)

La paradoja del acto 360…

360 “Todo para ver” era un programa del 13 donde podías conocer cualquier parte de Argentina o el mundo. Te lo contaban pero también lo mostraban con imágenes de archivo o recorridas en vivo. (Casi como lo que hoy hace Marley por Telefé).

Ahora parece que el 360 es «poco por escuchar y menos por ver», o mucho relato sin sostén empírico. Me refiero al “nuevo” formato de acto político que inauguró Vidal en Junín y que la prensa local y nacional se encargó de replicar como… ¿atributo o valor digno de grandes titulares?, ¿rasgo distintivo de un partido con visión holística?, ¿beneficio en pos de la comunidad toda?. Nada de eso…

Insólita «relevancia» para algo que no tiene que ver con el contenido y mucho menos con la coherencia entre las distintas expresiones de la marca. Otra muestra de cómo se maquilla lo insustancial o se disfraza de «importante» la nada misma…

 

 

 

Defensores de la puesta en escena…

 

Cambiemos le llama “360” a hablar sobre una tarima en medio del público. Un exceso calificarlo de “nuevo” y mucho más de “360” en un radio discursivo más chato que ángulo llano.

“360” no sólo no es un formato disruptivo (copia el modelo yanqui o al pastor-showman evangélico) sino que es apenas un montaje superficial y egocéntrico a los fines de parecer populares, cercanos, humanos o empáticos cuando, paradójicamente, tiene lugar en recintos donde sólo concurren invitados de ocasión.

Lo importante no es el cómo sino el qué. Lo que debe ser 360 no es la forma sino el mensaje completo. Y eso sólo es posible cuando la misma experiencia se cumple en todos los puntos de contacto con la Marca. Si esto rige para un kiosco, con mucha más razón para un gobierno. Un acto 360 debe traducirse en acciones del plano real que trascienden la simple juntada con los militantes y su ubicación como aplaudidores de tribuna. De lo contrario, el “360” queda sólo en la anécdota del burro en la noria.

360 debería ser no sólo darle prioridad a la obra pública sino encarar de lleno el drama escandaloso del 35% de pobreza. Porque 360 es estar al mismo tiempo en todos los frentes. Jamás es haber prometido Pobreza Cero y luego esconder bajo el asfalto a más de 15 millones de argentinos excluidos de la Revolución de la Alegría.

 

Veamos 2 casos claros.

La marca del “Cambio” promueve, tal como dijo la misma gobernadora en su «360», poner la VERDAD sobre la mesa. Eso es a nivel discurso, pero cuando pasan al acto, la pretensión cae por su propio peso. Un ejemplo bien específico fue la comunicación del 2015. Basta recordar cuando ante la mentira “ningún trabajador va a pagar impuesto a las ganancias”, Marcos  Peña dijo que se debía  a un “error de precisión del spot”. Eso no sólo es faltar a la verdad sino buscar una excusa grosera para no dar las explicaciones o disculpas del caso. Y para Vidal, los aportantes truchos de la campaña fueron una «desprolijidad administrativa». ¿En qué eran distintos respecto a la vieja política?. Ah, OK.

En el terreno local puedo mencionar el caso del director de cultura diciendo que contrata gente “ad honorem” (para shows municipales de tango o rock) cuando hay pruebas de que paga cachet por actividades privadas a funcionarios públicos. Una falta ética repudiable.

Lo mismo pasa cuando se alza como “valor” marcario el “DIÁLOGO” y luego se cierran los canales de comunicación con los ciudadanos que preguntan cosas incómodas o que dejan en evidencia las debilidades de gestión. Ej: no contestar mails con cuestionamientos concretos, bloquear en Facebook comentarios adversos (a mí, como a tantos otros, me lo hizo el intendente) o enviar trolls para responder con insultos lo que no pueden abordar dando la cara.

La explicación de todo esto la encuadro en el momento cero de la estrategia de campaña. De entrada, Cambiemos estuvo a contrapelo de una profesión cuyo verdadero sentido desconoce. Pues lo que hace Durán Barba no es Marketing sino una sucesión de prácticas de GARKETING, o sea, recurrir a frases de manual a los fines de manipular audiencias y lograr objetivos electorales como único propósito.

En fin… Ojalá fueran imparables para salir corriendo a anotarse en un curso de oratoria con sustento “omnichannel” como la ciencia manda. Quizás así aprendan que el “360” no sólo es un buen marco para la selfie…