Si no te diferenciás, no te va a comprar ni tu madre…

Sí, este caos registró tu mente para el Día de la Madre en el centro de Junín. Acá nomás junté más de 20. Sumale lo que fue durante 20 días con todos los rubros diciendo lo mismo.

Es como tener sextillizos gritándote al unísono: “Mamáaaaaaaaaaaaaa”. Te aturdís. Te confundís. Querés huir. Grave en caso de madre abandónica. Grave si sos un cliente que te volvés a tu casa o terminás comprando en cualquier lado (o el último perfume de Shakira porque estaba en promo…).

El test en muy simple. Al taparle el logo es imposible distinguir de qué negocio se trata. Ni yo, que estoy en esto haciendo foco y saqué las fotos, puedo hacerlo.

ERROR LETAL en cualquier mercado competitivo. No es un invento mío. Lo dicen todas las estadísticas, casos y capos de negocios del mundo.

Aunque a veces cause impotencia es así. Lo vemos a diario en la alta rotación de negocios del centro.  Y basta con los mitos y falacias. Hay que hacerse cargo. Tener una buena marca y un local como la gente ya no es opcional.

¿Por qué?. Porque los tiempos cambiaron. El consumidor es más complicado y exigente. Y porque tenés hasta 10 veces más competidores para repartir la torta.

 

Antes era otra historia

 

Imaginate hace 20, 30 o 40 años. No había tantas opciones porque no había tantos deseos estimulados. ¿O al revés?.

Cada vez que pensabas en comprarte algo, te venían a la mente 2 o 3 lugares, a lo suuumo 4.

Ropa de hombres: Mingorance o Hidalgo. De mujeres: Casa Boo o Tienda Santa Rosa. Y si te lo hacía la modista, Sedería Venus o Gonzalo. El vestido de 15 de la nena era de Amalia Boutique. Los zapatos (desde mocasines hasta los Kickers) en Bazzani.

Ropa para los chicos en Patachín. Cuando la ropa era de 0 a 16 años… Para bebés, Bambino.

Empezaban las clases, Bianco o Elicabide. Luego Rucci o Centro. El equipo azul de Adidas o el Diportto de siré en Heredia Deportes.

Juguetes en Casa Sánchez. Después en Maulini o Belgrano. Los regalos para grandes en Gabrielli o Marisa.

Una pizza en la Ribas o La Cuesta. Un café en Hottys o Yellow. Leños o Lemuar. Helados en Iris, Bambi o Cognigni. Postres en Patay, La Perla o La Genovesa.

Cappelletti o Cavallieri. Naldo o Bringeri. Y así…

Pensá hoy. Por cada rubro tenés mínimo una docena de opciones. ¿Cómo hace nuestra cabeza si no le damos un plus para que selecciones?. Al azar, como el jackpot del bingo. O por precio. O por variables que no manejás, como las tarjetas de crédito. Si hay descuento de Nativa, la gente va donde le queda más cómodo. Puede que sea tu negocio, como puede que no…

¿Entonces?

 

El chocolate la tiene clara…

 

Para aprender (o convencerte) sobre lo importante que es recortarse del resto, nada mejor que ver buenos ejemplos. Te busqué uno de los más “enriquecedores” a mi gusto, y a gusto de todos porque es sobre el sublime chocolate!!!!!

Más allá de las calidades, el chocolate es un genérico de la Patagonia. En Bariloche hay más de 20 competidores, la mayoría sobre calle Mitre.

Desde la pionera Fenoglio (hoy con su Museo del Chocolate), pasando por Colonia Suiza, Bonifacio y Frantom, hasta los más reconocidos, hay de todo.

¿Y cómo hacen para que elijas a uno sobre los otros?. ¿Ponen en la vidriera “El chocolate es rico” o “Qué rico el chocolate”?

No hay que ser ingenuo ni necio. Sólo hay que mirar “Cómo hacen los que hacen” dirían los maestros (no chocolateros por ahora) Levy y Wilensky.

Secate la baba y empezamos.

ABUELA GOYE

Es una nona con rodete y anteojitos batiendo en su cacerola de cobre (con recetas de los fundadores de Colonia Suiza). En una cabaña de madera y piedra, con pisos coloniales y bancos de roble. Con mucho chocolate en rama, tortas, alfajores y helados artesanales. Licores en porrones de arcilla, latas con bombones y frascos de dulces caseros con su tapita tejida al crochet.

La foto con la abuela es la que no puede faltar en tu álbum de aventuras por el sur.

MAMUSCHKA

La esquina roja cual plaza de Moscú con sus matrioshkas (muñequitas rusas) es uno de los íconos de Bariloche. Una tienda súper pintoresca. Con refinados pralinés y bombones rellenos de Cointreau o Baileys. Bombones en cajas o latas artesanales como objetos de colección. Turrones, mazapán y tentadoras golosinas infantiles.

Y cuando insisto con la coherencia, acá lo ves. Las webs son una continuación exacta del estilo. Porque todo comunica. Todo tiene que ver con todo.

RAPA NUI

Es una confitería con estética refinada, como las auténticas patisseries de París (aunque suene a Isla de Pascua). Color púrpura, con vitraux, fuente-cascada de chocolate e irresistibles delicias que incluyen postres y helados.

EL REINO DE LOS CHOCOLATES 

Recrea la temática de las cortes medievales hasta con su séquito de bufones… En negro y dorado, con una infaltable corona como símbolo, y hasta tiene packs con forma de castillos.

DEL TURISTA

Es “la fábrica”, que produce de a toneladas, exporta y tiene cientos de variedades. Bien popular, con gran cartel, vidrieras y vitrinas. con combos promocionales (como la famosa casita) y mucho surtido para llevar en cantidad para toda la familia. Todo en apetitoso color amarillo y con una deco bizarrona encabezada por la simpática pareja de tiroleses de los Alpes que ni se parecen a los nietos de la Abuela Goye…

Con estos ejemplos la ve clara hasta el negro de Águila… ¿o no???

 

Entonces… ¿Qué es lo imposible?

 

Muchos creen que diferenciarse o esta cosa rara del marketing de “experiencias” es para los grandes o los que tienen plata.

Acá te voy a demostrar que muchas marcas se impusieron a partir de algo tan simple como el COLOR o un DISEÑO-ESTILO propio. Obvio que luego, como todo, hay que sostenerlo con lo demás. Pero todas tuvieron que empezar por algo…

Hablando de chocolates…

Milka es la vaca lila. Nunca te lo confundirías con Toblerone y su pack amarillo.

La moda marca tendencia en estrategias competitivas. El escocés crema y negro es Burberry en Londres y en la China. El matelaseado negro con cadenas es Chanel. Y la codiciada tramita dorada y marrón es Louis Vuitton. Ninguna de éstas desearías bajo el nombre Hermès.

Lo mismo pasa con los diseñadores. Aún cuando se usa el “saber estar” con uniforme… hay referentes que rompen el molde. Verónica de la Canal es corset barroco. Benito Fernández es textura y color. Pablo Ramírez es negro casi gótico.

Otros. Un hombre de blanco da espontáneamente Alan Faena. Un perfume con lunares Carolina Herrera. Hasta una de las más nuevas y visionarias, como Natalia Oreiro, se apropió con su marca del estilo Betty Boop. Y uno de mis casos preferidos, Caro Cuore, es colorado hasta en sus fibras más íntimas.

Sólo basta con abrir una revista internacional para ver cómo cada cual tiene y sostiene su sello.

Un loguito azul y rojo es Tommy Hilfiger ni bien asoman los calzones del fashionista portador. Benetton, al margen de sus polémicas, pintó al mundo con sus colores unidos. Las rayas, desde marineras a rugby, son de Ralph LaurenHastens es ropa de cama en escocés azul y blanco.

Y hay una marca muy nueva, Escales, que descubrí en Francia pero parece Argentina. Desde la ambientación del local hasta la ropa que vende, tiene una exquisita onda náutica en puro celeste y blanco. Googlealo porque es bien interesante.

IRREFUTABLE.  Tu negocio SIEMPRE se puede identificar con algo!!!. 

 

Más ejemplos…

 

Ya lo puse una vez porque para mí es una de las marcas que mejor trabajan esta estrategia. Tarjeta Naranja es naranja por donde la mires. Y nunca le dirías Nativa.

Cuando ves el Papá Noel de Coca Cola no le pedís una Pepsi. Cuando ves el verde de Heineken, tus pensamientos no se encuentran con Quilmes. Cuando ves un kiosco turquesa te derretís por un Frigor, no por un Kibon. Si en Mardel se te viene una hola amarilla, asociás  Havanna no Balcarce.

Si el cartero llega vestido de violeta sabés que es de Oca, no de Andreani. Si tenés Claro, entrás a reclamar a un local rojo no celeste Personal. Si tenés las cuentas en rojo sabés que son del Santander no del Provincia (bueno… es un ejemplo literalmente cromático).

El auto rosa es indiscutiblemente de Mary Kay (Barbie no maneja…). Y nunca dirías “qué bien le va a la revendedora Avon“.

En la estancia oligarca o en la chacrita de Don Zoilo, la Vassalli es roja y el John Deere es más verde que el yuyo soja.

Cuando en la ruta ves una concha roja y amarilla decís “allá hay una Shell” no YPF (aunque quieras mandar al niño Kicillof a la Shell de su madre…).

Cuando juegan todos hombres de negro, son los All Blacks no los Pumas. Si corren 11 de naranja son de Holanda no de Inglaterra.

Bayer es bueno y es verde. Y si el médico te recetó antibióticos Bagó, manoteás la cajita morada hasta sin prender el velador.

Si escuchabas cantar a un grupo de colores, eran los Parchís. Si en cambio es un señor medio grande para sexy, pero insiste con su bata roja, seguro es un poster de Sandro

A colación… Si te gusta tomar y ves todo rojo es Valmont. Si te las ves negras es Navarro Correas.

Si en España anda gente con bolsas de banderines verdes y negros, vienen de El Corte Inglés, no de tapear salames en el Museo del Jamón.

Si va a llover y te enterás por Google es de colores como el arco iris. Si te lo cuenta un pajarito azul es Twitter.

Y así podría seguir hasta que me aprietes los pomos de témpera en los ojos!. Me copé con el jueguito… ¿Y si hacemos como los parecidos de TVR y me mandás el tuyo?.

En serio te digo. Ponele un color según tu imagen. Sé coherente con toda la gama de acciones publicitarias. Y vas a ver los resultados…

 

Ah sí, pero y en Junín???

 

Nunca falta el desconfiado que te desafía con un “todo muy lindo, pero acá no anda”. Al margen de que pensando así es el dueño del negocio el que se jode, no nosotros, tengo el deber y el placer de decir que acá también hay ejemplos!. Pocos, pero hay. Y sirven para demostrar que también se puede!!!. 

El celeste “aguamarina” de internet es Acerca y no Redpower. Sarmiento es pasión verde, que a su vez es distinto al otro verde localmente potente de la Muni.

Coccole salió del huevo ya con su clásico naranja. Y por más niños que veas entrando en fila como patitos, no se te mezcla con Bambino. The Yellow Frog es amarillo y no le decís Runup (chiste obvio como el logo de la ranita).

 

“Think different”

 

Pensar diferente, decía Steve Jobs. Con este lema hizo de Apple computadoras mucho más cool que las IBM. Por algo hoy la marca vale como 40 mil millones de dólares!.

Pensar y hacerlo diferente es la única manera de competir y ganar. Y si no preguntate: ¿Por qué te van a elegir a vos y no al de enfrente?.

Los datos son contundentes. Más de la mitad de los nuevos negocios muere durante el primer año y el 90% no llega a los 10.

El fracaso se debe a mala gestión. Por no conocer bien a los clientes y a la competencia. Por fallar en la atención o en la publicidad. Y sobre todo, por la falta de segmentación y diferenciación.

Muchos le echan la culpa al afuera (alquileres altos, clima, estacionamiento medido…). Ya dije en varias notas que eso no se puede controlar, pero que lo interno sí. Que cada uno es responsable de lo suyo.

El éxito depende de hacer las cosas bien. De estar a la altura de lo que exige hoy la calle. Una marca fuerte que te identifique. Un local que impacte y genere atracción. Una comunicación permanente con el cliente. Siempre contando tu misma historia, con el mismo mensaje.

Y en lo posible, centrarse en una cosa!. Querer tener “de todo” para venderle a “todo el mundo” es en definitiva no tener nada concreto para nadie. Es tal cual el dicho: “El que mucho abarca poco aprieta”.

Hay que definir una identidad, una ventaja competitiva. Tener un bendito POSICIONAMIENTO!!!.

¿O por qué creés que todas las grandes marcas tratan de ser únicas?. ¿Por mal llevadas nomás?.

 

CONCLUSIÓN

 

Si un negocio no tiene una marca diferente, menos puede hacer la diferencia para una fecha especial donde todos se cuecen en la sopa de letras. Madre, Mamá, Má, Mami, Mamucha… y la gran pucha que cuesta mover las neuronas…

No tenés que quejarte. No tenés que echarle la culpa a nadie. Sólo tenés que actuar asesorándote con profesionales. Y exigir que tu marca  comunique de forma COHERENTE Y DIFERENTE.

El mercado está saturado. Nuestras cabezas explotan de tanto bombardeo. Si ofrecés más de lo mismo vas derecho a la quiebra. Y ya no habrá ni Feliz Día de la Madre ni Día del Inocente. Porque sobre aviso no hay engaño.

Just do it!!!!!!

 

2 comentarios en “Si no te diferenciás, no te va a comprar ni tu madre…

  1. facundo

    COMPLETO PORQUE ES MUY ESCUETA TU LISTA.Y con ello te completo anteriores post (como el de bares y confiterias)
    Había más opciones. Seguro arrancábamos con 4:
    Mingorance o Hidalgo. JORDI. TANINO.
    de mujeres: Casa Boo o Tienda Santa Rosa. CASACARTETA. CASA CAROLA. EL PALACIO DEL BLANCO. CASA DIAZ
    Y si te lo hacía la modista, Sedería Venus o Gonzalo. SEDERIA HORANE
    El vestido de 15 de la nena era de Amalia Boutique. Los zapatos (desde mocasines hasta los Kickers) en Bazzani. JUANCA. DOYFER Recordemos que la zapatería que más vendía no quedaba en el centro sino en Siria y Borges

    Ropa para los chicos en Patachín. Cuando la ropa era de 0 a 16 años KINDER. TAVITO… Para bebés, Bambino.

    Empezaban las clases, Bianco o Elicabide. Luego Rucci o Centro. El equipo azul de Adidas o el Diportto de siré ( ARCADE, o la rupa DUNKER hecha en JUnin) o los buzos de algodon de SAN MARCOS), en Heredia Deportes, NETS, LA DEPORTIVA, FAS, SCOPER, DANIELITO DEPORTES

    Juguetes en Casa Sánchez. Después en Maulini o Belgrano. Los regalos para grandes en Gabrielli o Marisa.

    Una pizza en la Ribas o La Cuesta. TOMINO, CASABLANCA, VIA ROMANA

    Un café en Hottys o Yellow. Leños o Lemuar. GRAND PRIX, TOBAC, L’IRONDEL, BUVETTE, DAIKIRI,
    Helados en Iris, Bambi o Cognigni. MASSERA

    Postres en Patay, La Perla o La Genovesa.

    Cappelletti o Cavallieri. ALVAREZ REA, EUGENIO CONCHIGLIA, LUCANERA,
    Naldo o Bringeri. CASA LARROZA, CASA MARENGO, JOSE PLENKOVICH, SANTIAGO PLENKOVICH , GUIRAO, TRIFILO, RUBEN LOMBARDI (DISTRIGAR), Y así…

    • verorezk

      Hola Facundo,

      Qué trabajo de investigación te tomaste!.

      Es muy buena la info. Siempre sirve conocer de dónde venimos comercialmente. De hecho, cuando esa es la intención de las notas, me remito al sitio de Facebook “Si sos de Junín no podés olvidarte de…”, donde nostálgicos y memoriosos comparten sus experiencias con marcas del pasado.

      Pero no fue el caso de esta nota, que apunta a la importancia de la DIFERENCIACIÓN de los negocios.

      Nombré esos a modo ilustrativo para ver cómo cambió el consumo. Ni falta haría mencioanarlos para saber que hoy, con la multiplicación de opciones, incluyendo la cada vez más poderosa oferta en internet, es mucho más complejo llegar a nuestras cabezas!. Por lo tanto las empresas deben esforzarse más. Definir sí o sí sus estrategias para diferenciarse de la competencia. Sea a través de un color (como elegí mostrar en los ejemplos), de una mejor atención o una experiencia sensorial dentro de los locales.

      Gracias por tu participación.

      Saludos

      Verónica

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