La chica de la boutique…

Ayer fue el “Día del Vidrierista”.

Una vez más, le dedico este espacio a CYNTHIA WALTON, la “máxima exponente” (aunque lo bueno viene en frasco chico…) de nuestra ciudad.

Cynthia es vidrierista profesional formada en Bs. As. y con 22 años de probada experiencia (aunque sigue siendo muuuuy joven…).

Por las dudas aclaro: vidrierista es la que arma las vidrieras de los locales. Por favor Doña Rosa, no la llame para cambiar el vidrio de la claraboya del baño…

Hecha la necesaria diferencia, seguimos…

Cynthia arma los “escaparates” de más de 20 comercios del centro y da clases para nuevos especialistas en el Centro de Formación Profesional de Vedia.

Con motivo de su efeméride (…) fue entrevistada por Raúl Daniel Ganci para “POR VOS…JUNÍN”. La nota salió el jueves por TeleJunín y acá podés verla vía Youtube:

 

En la recorrida por el centro, nos mostró gran parte de los comercios que lucen sus producciones:

Bonaparte. El local de ropa masculina, calzado, accesorios y mucha onda que vende Fiume (by Gonzalo Heredia), A+, y No End (Graduados y Mariano Iúdica…).

Genoveva. La lencería de Rivadavia que tiene opciones para todas las edades y talles con marcas buenas y accesibles como Aretha y Elemento.

Windstore. Uno de los clásicos del surf, kite, skate, rollers, bicis y deportes extremos. Con marcas del palo (o la vela…) como Reef, Vans, Mistral, y las que buscan los jóvenes apasionados por el movimiento.

Versus. Uno de los elegidos por ellos y ellas para encontrar tendencia en un mix desestructuradamente copado.

La Reina Batata. La juguetería de Sáenz Peña pletórica de colores, fantasía y personajes como Hello Kitty, Barbie, Disney o los famosos de la tele.

Runup. La marca deportiva juninense impuesta desde las épocas de Flash y las camisetas de Argentino by Chuni Merlo. Equipos y accesorios que dan ganas de salir corriendo para el gym o el parque…

Andrea Rocca. La experta en carteras, pañuelos y bijou para cada target. Con marcas como XL y el asesoramiento de sus simpáticas vendedoras.

Surface. Ropa informal multitarget, con Ripcurl, Billabong, Quicksilver o las zapas Converse más zarpadas para los teens.

Donata. El pequeño pero glamoroso local de Pellegrini representante de Koxis, Julien y las tendencias que comparten a través de los lookbooks por Facebook.

Factory. Un referente en ropa básica de algodón para todo uso, edad y gusto.

Mingorance. El clásico del buen vestir que ya lleva 118 años entre trajes, camisas y las más reconocidas marcas de hombres.

Maulini 0-3. El hermanito mimado de la tradicional juguetería, especialista en ropita, accesorios, cochecitos y muebles para bebés y niños. Con marcas como Chicco y Gimos, entre otras pedidas por las mamis.

Además, Cynthia pone su talento para Junín Aragón (3 sucursales), Randich, Mundo Medias, Decoraciones Confort, Mauro Sergio, Gabrielli, Pío Bebés, Pequeños Encantos y La Roseta.

Como dice en la nota de la tele, el objetivo más importante siempre es VENDER. Si no vende, agrego yo, se queda sólo en el “me gusta/no me gusta”, “quedó lindo/quedó feo” sin sustento comercial.

Es vital recordarlo: las ambientaciones comerciales trascienden el plano de la “decoración”. Lo estético y funcional está siempre en función del posicionamiento de la marca. Si no imaginate, Cardón estaría “decorado” con glitter y animal print, Kevingston con rollers y remeras neón, y Caro Cuore (anche Ferrari) con piso, techo y maniquíes verde menta…

 

Siempre por más…

 

Si bien es “casi” la única, Cynthia no se duerme y se preocupa por estar actualizada como corresponde.

Doy fe. Como socias y amigas compartimos reuniones, intercambios de aprendizajes y viajes a ferias o capacitaciones. En octubre del año pasado, por ejemplo, la acompañé al Encuentro Latino de Moda en la Universidad de Palermo, donde participó de las exposiciones de Christian Lacroix, Gino Bogani, Ricky Sarkany, Benito Fernández, Teresa Calandra, Verónica de la Canal, 47 Street, Nike, entre otras.

También de las últimas novedades en metodología de “coolhunting” (caza de tendencias).

Pero al margen de su inigualable “know how”, Cynthia tiene un plus que todos destacan: buena onda. Por eso crea lazos en cada negocio donde trabaja. Lleva sus regalitos para el Día del Empleado de Comercio y recibe, como ayer, sorpresas de quienes la aprecian como asesora y amiga. Lo digo porque no es algo que pase todos los días en el duro mercado capitalista…

 

De ñata contra el vidrio a de narices para adentro…

 

Las vidrieras evolucionaron muchísimo. En cualquier calle importante de Europa o en el shopping de Buenos Aires, las marcas hacen de todo para diferenciarse, paso esencial para atraer clientes sin que se vayan a ver la de al lado.

Cada vez más innovadoras. Con gigantos, muebles reales, texturas y luces teatrales.

Con maniquíes color piel, negros, dorados, plateados, con o sin cabeza, con o sin gestos, con o sin pelos, con o sin ropa… En pedestales, parados, sentados o espiando para afuera como los de John Galliano.

Con bebotes “más tiernos” como los de Cheeky, modelos vivientes como los de Abercrombie, Guess o Calvin Klein, o con animales que reemplazan a la persona, como el caballo blanco del carrousel de Louis Vuitton.

También hay con motos (viste la chopera de Etiqueta Negra?), bicicletas (en Finlandia la mayoría!), carromatos o autos retro como los de Prada. 

Incluso, fabulosas puestas escenográficas temáticas donde predomina el concepto artístico. Como las que hace la tunecina Leila Menchari para la Maison Hermès de París desde hace más de 30 años.

Las vidrieras buscan sorprender, emocionar, lograr ese GUAAAUUUU que te haga irresistible cruzar la puerta.

Ya no va el “pongo todo lo que tengo en stock”. Tampoco las cosas prolijitas por colorcito, tamañito y olorcito (salvo que esa sea precisamente la estrategia de la marca como el caso de VZ Bath & Body).

Hay que jugarse, porque como dice el maestro Gino Bogani: “Se usa lo que no combina pero combinado”. Para eso, qué mejor que acudir Cynthia, la “Reina del decontracté”, tal la bauticé luego de comprobar que es una de las pocas personas que tire lo que se tire encima, le queda bien!!!. (excepto un look flúo de maratón que le conozco para Verófono rojo directo, jajaa).

 

Llamá a Cynthia o andá a cantarle a Heleno…

 

Heleno

Por más impactantes que sean, las vidrieras siempre tienen como fin despertar el deseo por lo que se vende y provocar la acción de entrar y comprar eso que se quiso vender.

No como la vieja canción de Heleno, te acordás? (yo no porque no había nacido…).

“La chica de la boutique” dice en su prosa bananera (aunque jamás eso de pisé una banana…) que él iba paseando, vidrieras mirando, hasta que vio a la vendedora en pose parada en la puerta. Cuando se arrimó y ella le preguntó que iba a llevar, él le dijo “NADA”. (Pose al cuete si las hay…).

Heleno entró para mirarla e incluso comprarla!!!. No con dinero sino con “cariño”, encima aclaraba… Por ese verso, hoy se lo hubieran llevado del cogote (pelo nunca tuvo) hasta las Hermanas Oblatas!.

La temática vidrieril también tuvo su versión cine con Mannequin, la comedia romántica del 87. Bastante pavota, pero con un éxito comercial que hasta dio para segunda parte…

Trata de Jonathan, un artista a los tumbos, al que todo le cambia cuando en una vidriera ve un maniquí que él mismo había creado.

Trabajando como encargado del depósito de la tienda, el maniquí Emmy cobra vida. Eso sí, para él solo…

Inspirado en Emmy, el chico asciende a mejor vidrierista de la ciudad. Tanto, que la competencia pierde cada vez más clientes por la fama de sus obras. Entonces… le roban el maniquí estrella!!!.

Obvio que luego de un gran rescate, el amor gana y logran vivir juntos y felices.

“Nada nos va a detener ahora”, dicen los tortolitos en la canción que recorrió el mundo. “Yo nunca me olvido de aquella boutique”, dice Heleno que por lo visto no logró llevarse su trofeo…

Pero en la vida real lo único que sirve es que la gente no se olvide de entrar a comprar!. Y es ahí donde toma protagonismo una buena vidriera. Luego de que cada comercio tenga previamente definida su identidad y estrategia competitiva, claro está.

Aplausos entonces para Cynthia y para los comerciantes que apuestan a las vidrieras profesionales como una herramienta fundamental para el éxito de sus negocios.

Para despedirme, no te voy a torturar con el bizarro tema de Heleno. Cerrando el festejo “a lo Walton”, va el ochentoso “Nothing’s Gonna Stop Us Now” (único motivo por el que la peli ameritó una nominación al Oscar…)

 

La yapa…

 

Obvio que Cynthia también festejó con sus socias de La Clave. Fuimos a Vicenta a degustar la pizza homónima (una exquisitez con nueces y whisky).

Gracias a Yael y las chicas por la atención!!!.

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