La remera amarilla… (conclusión sobre las elecciones 2013)

remera-amarilla

Todo lo que digo en esta nota es MI opinión como ciudadana (que no significa que la comparta Martín Insaurralde…).

“Por qué no votás?”

Es la pregunta que más veces respondo en estas ocasiones…

Y eso, por qué?. No fue por un solo hecho, sino (lamentablemente), por una sumatoria que terminé de explicarme hace unos años leyendo a Marcos Aguinis en “El atroz encanto de ser argentinos”.

Ni hablar del “aporte” que me hicieron las candidaturas testimoniales y los cada vez más alevosos cambios de camisetas. (Al final verás en qué se transforma la mía…).

Borocotó

Me encantó esta ilustración de La Nación sobre el caso Borocotó (que comentaré luego…)

Dije que no votaría al menos hasta que pasen un par de “pavaditas”. Ej: que a los funcionarios les obliguen a cumplir lo que prometieron en campaña. Hubo intentos, pero como lo tienen que votar ellos mismos, es obvio que jamás sucederá!.

Vos viste que hayan sacado de su banca a algún concejal-diputado-senador por inoperante o por haberle mentido a la gente?.

Por eso “matan” por entrar. La política es un medio de vida para muchos y el trabajo ideal: buena plata, fácil y sin control (no hay un jefe que diga “a ver si usted cumplió el objetivo del mes?”).

Las elecciones son un reflejo de lo que pasa en la sociedad. Nunca mejor dicho: los que llegan son “representantes” del pueblo.

Opino que en Junín, los resultados del domingo fueron coherentes con los tiempos que vivimos…

elecciones-Junín-podio

El más sospechado y acusado de irregularidades (lo de la terminal es escandaloso, diría Pino…) salió primero y lo más cómodo!.

El que usó niños e hizo hasta actos políticos en las escuelas (suspensión de clases incluidas), fue segundo.

Y el que con 2 cebras y Niní Ceci dijo solucionar el problema del tránsito (entre otros disparates incumplibles), quedó tercero.

Por otro lado, los que no hicieron circo ni nada bochornoso, quedaron afuera!.

Precisamente, hasta hace unos meses creí que Banfi y Petraglia conservarían su base por marcar la diferencia mostrándose serios. Pero le pifié feo. Viendo las reacciones de la gente ante la campaña, me quedó claro que eso es hoy lo que menos se valora.

Cuanto más se acerca algo a lo correcto, menos “garpa”. Ej: a qué “mayoría” le puede interesar un Master en Gestión Pública como el que hizo Banfi, cuando lo que abunda es lo superficial, lo chato y el impacto efímero?.

Siempre parafraseando a Aguinis digo: las masas, como se sabe desde Le Bon, Freud y otros investigadores, son una multitud amorfa e irracional…

Entonces…

Qué significa que un candidato sea el más votado?

Puede ser el que más obras hizo, más pinta o carisma tiene, el que más panchos repartió o el que más puestos prometió.

También puede ser votado porque parece bueno, lo creen “hijo de Dios” o simplemente le creen. De hecho a Max Higgins le creyeron que iba a hacer un Parque de Disney en San Pedro!!! (No olvidemos que con su delirio convenció a cientos de inversores para llegar a juntar millooooones de dólares…).

Max-Higgins

De ahí a pensar que los votos se traducen en más capacidad, honestidad o seriedad?. Como dice Aguinis, tecleo con una mano y me agarro la panza con la otra de la risa…

Esa es la “falacia ad populum” (sofisma populista). Pensar que algo es verdad o bueno porque la mayoría lo cree así. Falso prejuicio de que “tanta gente no puede estar equivocada”.

Los resultados de una elección sólo indican que es lo que quiere la mayoría.

mayorias

La cantidad de votos no convierte en verdades las mentiras. Ni en valioso lo irrelevante. “Si 50 millones de personas creen una tontería, sigue siendo una tontería” (Anatole France).

Hablando de falacias, la política se sostiene por varias. Ej: la repetición de frases sin ninguna prueba. Total, las personas creen algo cuanto más veces lo escucharon (aunque no haya argumento válido).

Este año se sumó la “falacia” del voto joven. Siempre hablando de mayorías, me pregunto: qué pueden saber de las propuestas que “eligen” cuando más de la mitad no entiende ni lo que lee?. (Aunque si no entienden a los 16, tampoco a los 30…).

Votan al que les parece más piola y ahí se terminó la cuestión.

voto-joven

En definitiva, la cantidad de votos es un número que no garantiza ni “limpia” nada. Incluso puede ser síntoma de lo mal que andamos…

 

El reino de los ciegos y encima del revés…

 

Los valores están cada vez más invertidos.

Un ejemplo: qué pasaría si esas mayorías ganadoras se dieran cuenta que el candidato se manda “cualquiera”? (antes, durante o después).

Nada. Al contrario. Porque desde arriba no sólo NO se cuestiona al que miente o mal actúa, sino que se lo protege y aplaude. Ese es el “ejemplo” que se va naturalizando.

Recordemos si no el famoso caso Borocotó!, que asumió su banca del Pro y a las 2 semanas se pasó al oficialismo que tanto había criticado en campaña. Muchos lo acusaron de corrupción política, estafa al pueblo y malversación del voto. Así y todo, el presidente K lo recibió en su despacho, se sacó fotos para la prensa y lo defendió diciendo que era “digno, honesto, respetuoso y que tenía autoridad moral”. (A propósito, dicen los especialistas que podría venirse el “borocotazo” de Petrecca…).

Borocotó 1

No de casualidad, la última nota de este blog, previa a las elecciones, fue la de Meoni auspiciando a un diseñador “profesional” que entre otras cosas, mezcla marcas de empresas (incluidas las infantiles) con groserías de un Facebook.

Si bien seguiré en próximas ediciones con el tema, adelanto que se cumple la regla: algunos lo defienden y hasta sienten orgullo!.

“A la gente le gusta y eso está bueno”, dijo uno que trabaja para él (obvio). Esa es la “profundidad” de la mirada. No hay otro nivel de análisis posible.

Desde la falacia populista sería: así adhiera el 80% de Junín, meter la publicidad de un pelotero de niños en el mismo sitio que una piiip… y una piiip… y una piiip… es inconcebible.

Más todavía. Se cuestiona al que lo descubre. (“Los pájaros matan a las escopetas”, dijo Lanata por la detención de los chicos de Greenpeace en Rusia).

Atacar a la persona que critica esas conductas, en lugar de dirigirse al punto en cuestión, es lo más obvio para evadir el tema (falacia ad hominem…).

Pero es entendible cuando no se puede justificar lo injustificable…

 

Ideas nuevas y “profundas” …

 

Sigo con Aguinis en “El atroz encanto de ser argentinos 2” para ilustrar hasta dónde llega la mediocridad en la política.

Dijo Bertolt Brecht: “Contando con los medios apropiados, se puede organizar una grosera estupidez a gran escala”.

Que un funcionario llegue al poder no es sinónimo precisamente de ideas poderosas…

Aguinis habla de un Congreso habitado por fantoches. Cuenta que hubo un proyecto de ley para declarar el Día Nacional de la Parrilla, producto de una investigación y debate que quizás produjo hernias cerebrales…

También repasa otras impresionantes iniciativas legislativas que enumera Mario Kostzer en su libro sobre el Chanta Argentino.

Ejemplos: declarar de Interés Nacional el Festival del Melón y la Sandía, la Fiesta Nacional del Canasto, del Pastel o de la Verdura. Declarar una ciudad del Chaco Capital Nacional del Meteorito. Claro, sigue Aguinis, se olvidaron de la Gran Fiesta Nacional de la Flatulencia y de la Gran Celebración de los legisladores más creativos, despistados y boludos de la Argentina…

es-lo-que-hay

Pensemos que hasta tuvimos un presidente que dijo “Las naves espaciales van a salir de la atmósfera y se van a remontar a la estratósfera de tal forma que en una hora y media podamos estar en Japón, Corea o en cualquier parte”.

Esto pasa porque nadie les exige demostrar nada.

De hecho en el “debate” local por TeleJunín, si alguien decía que iba a repatriar las naves de Menem, era válido por sólo figurar entre sus propuestas.

debate-candidatos

Debate es argumentar las ideas con pruebas, demostrar su validez, discutir opiniones. Acá no hubo interacción y nadie objetó nada. (Los mejores reporteros son los fotógrafos porque no preguntan, dijo Kirchner…).

Fue el repechaje de “Feliz Domingo” con 2 minutos para repetir lo mismo que decía el folleto (y el manual del político cortado con tijera…).

Tampoco pretendo a Gonzalito de CQC en el “Proteste ya”. Pero mínimamente alguien que acote por ejemplo: “Nos puede explicar cómo realizará esto que nos cuenta?”. Pero no, para qué?. A ver si todavía se pone a los candidatos en un aprieto!!!.

Y la réplica?. Si no hubo confrontación qué réplica se esperaba?. Sin palabras.

 

Su consulta molesta (y muuucho)

 

Para la política, el juego ideal es cuando la gente no ve, no sabe o apoya porque le conviene.

Por eso cuando ponés la lupa y decís: “a ver qué hay de cierto por acá?”, algunos se alteran como si les sacudieras el techo del kiosquito…

En el caso de mis notas, meonistas y K jamás se quejaron (ni se enteraron o les resbala olímpicamente).

nervios

En cambio el clan Petrecca se puso nerviosho. La esposa, la hermana, el que me truchó el Facebook… Hasta un cuñado me pidió que eliminara comentarios…

Fue porque dije (en relación a prometer cosas que no están al alcance) que en el estudio impositivo contable, un Contador Público era encargado de Marketing y Publicidad, cuando son campos diferentes con formación diferente. El cuñado aludido, Luciano, dijo que dónde se estableció que para eso hay que tener títulos. Te juro!!!.

Si tienen hasta el mínimo sentido común trastocado en pos del negocio, qué se puede esperar de esta “juventud moderna”, diría el nono resignado…

No fue todo. Apareció un “supuesto arrepentido” tratando de sacarme información sobre su sospechado líder. Ah, y la última semana recibí solicitud de amistad en Facebook de Néstor Traverso (integrante de la lista). Muy espontáneo y creíble! Jajaaaa

Ante el alboroto, les dije que se quedaran tranquilos. Que lo que yo escribiera no les afectaría el plan. Que si la política fuera una cuestión de méritos, era para preocuparse, pero no en esta Argentina. Que si Boudou era presidente, cómo no iba a llegar Petrecca!. Y fue tal cual.

A propósito: me perdí los festejos de Amado!. También los locales. Pero ya sé, no me digas. Seguro Petrecca brincaba al grito de “Vamos todavía!, ahora voy a poder limpiar el Río Salado, hacer pavimento y playas en la Laguna!”. Sí, porque seguro que las obras para el Junín de los sueños fueron la motivación de tan desesperado despliegue en campaña…

Ah qué?. Vos decís que era sólo promoción para llegar?. Y las cebras también?. Nooo, vas a ver que te las chocás en el centro (con perdón de la paradoja) todos los fines de semana como hasta ahora. Y durante meeeses, hasta que la gente cambie los hábitos…

Bueno, supongo que de ahora en adelante estará ocupado tratando de cumplir cada “compromiso”, y no se va a andar fijando lo que diga yo en un blogcito.

A propósito, parece que tendré letra para rato. Cuando prendí la tele nacional, lo primero que vi fue a Macri arengado por una barra de pibes con remera amarilla del 2015. (Quién dijo que la política es un trampolín para seguir prendido?, ja!).

Y ahí me vino la idea. Me voy a estampar una, amarilla y todo. Eso sí, con un pequeño cambio en el texto. La mía dirá de arriba a abajo:

remera-amarilla-chantocracia

 

“Somos un pueblo que sufre de amnesia, es negador o prefiere la cómoda mentira”  (Marcos Aguinis)

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