La llama que llama. De la tragedia al humor…

 

Llama-eterna-Kennedy

(Lo visité en enero del 99, cuando aún no estaban John Jr. ni el memorial de las víctimas del 11-9 del Pentágono…)

 

Hace 50 años, Jackie Kennedy encendía una de las llamas más famosas del mundo. Fue en los funerales de su marido en el Capitolio de Washington.

Sus cuñados se sumaron al ritual. Años después, a Robert también lo asesinaron. De ahí la frase “menos suerte que la familia Kennedy”… Es que la maldición no perdona. De hecho Kennedy está enterrado junto a Jackie, sus hijos y hermanos. (No se salvaron ni esquiando!).

Para Marilyn también había lugar, pero se ve que no querían que su fantasma confundiera la llama con la velita y siguiera cantando el Happy Birthday…

Jackie se inspiró en la llama del soldado desconocido del Arco del Triunfo en París (donde hay otra llama famosa que te cuento más abajo).

La llama es el máximo símbolo de que alguien “sigue vivo”. La única que existía en EEUU era en honor a los caídos en combate. A propósito, a los 4 años del asesinato de Dallas, Jackie llevó la llama al Cementerio militar de Arlington en el estado de Virginia (cerca del Pentágono).

En Arlington hay lápidas blancas de miiiiles de soldados yanquis de tooodas las guerras de su historia (desde la Independencia al Golfo). Una de las que más les duele parece que es la de Vietnam. 

La colina con la tumba al soldado desconocido es lo más visitado. Ahí está la guardia “full time” (las 24 horas los 356 días) con el famoso relevo “a lo Hitler” cada 1 hora. (Me acuerdo que con el taconeo y el ruido que hacen con los rifles, ni respiré del chucho…).

También hay monumentos en memoria de tragedias espaciales como los transbordadores Challenger y Columbia, y a las víctimas del 11 de septiembre al Pentágono.

Ahí está el espíritu de Kennedy, entre adoquines y paneles de mármol con frases de su discurso inaugural como presidente.

La Llama Eterna se renovó para el cincuentenario y tuvo actos de homenaje en ese mismo lugar, hoy más que nunca convertido en “capilla ardiente”, valga la ironía…

 

No llames a los paparazzi…

 

En París hay otro símbolo ígneo universal. Está en el Puente del Alma que atraviesa el Sena.

Llama-Lady-Di-Paris

La “Flamme de la Liberté” es una réplica exacta de la llama que tiene la Estatua de Nueva York que le donó Francia (y luego le restauró) en un gesto de amistad con el pueblo americano.

Pero una coincidencia le cambió el sentido. La llama está justo a la salida del túnel donde Lady Di murió en agosto del 97.

Diana y Dodi Al-Fayed estaban en el Hotel Ritz (del padre de Dodi). Escapando de los paparazzi, el chofer aceleró por el túnel, perdió el control del Mercedes y lo estampó contra una columna.

Desde entonces, la “Llama de la Libertad” se transformó en “Candle in the wind”, la canción tributo que le dedicó Elton John a la Princesa de Gales.

 

La chispa argenta…

 

Pequeñas diferencias culturales…

Mientras en el mundo la llama evoca a Kennedy o Lady Di (o los Juegos Olímpicos!), acá gracias si aparece “airosa” en alguna chispa publicitaria…

En el mejor de los casos es la llama de Orbis Calorama. “Todos confiamos en una llama de gas cando se enciende sobre algo seguro”, decía Pancho Ibáñez en épocas del gran adelanto tecnológico de Orbis: el termo con la llama por dentro… (y guarda que el calefón tenía bo-to-ne-ra!).

Pero la llama que más quema en nuestra memoria es la que usó Telecom para vender sus planes de larga distancia (aunque terminó vendiendo más peluches que planes…).

Vero-Rezk-La-llama-que-llama

O sea, si en Argentina preguntás “con qué asociás la llama?”, seguro que en lugar de fuego sagrado en el Monumento a la Bandera de Rosario, te contestan “Aguante Gimnasia de Jujuy”! 

La única relación entre los granaderos del combate de San Lorenzo y la enseña patria izada por Belgrano junto al Río es:

-“Hola, cuartel de bomberos de Paraná?. Sabe quién habla?. Habla la llama… jajaaa. No se caliente hombre…”

Los delirantes Agulla & Baccetti no se privaron de nada. Las llamas llamaban a Mariano Closs, el hijo de Santa Claus… A Narizota, para pedirle el rescate de Carozo… Y también a EEUU, pero no precisamente para saber de un nuevo accidente de los Kennedy…

-“Hola, “Iunaited Esteit”? Parque Nacional Yellowstone?. Habla la llama que llama!. Podría hablar con el chivo que chiva?. O con la pava que pavea!. O con la araña que araña!. O con el rinoceronte que rinoceronta!. O con el hipopótamo que hipotálamo!. O con el cocodrilo que Dundee!…”

El desquicio sólo terminaba con el papá bajando al más insoportable de un tubazo. “Tuve que hacerlo”.

Hablando de la mala suerte y las criaturas “casi guanacas” más folklóricas de nuestra puna… (lo digo por las llamas, obvio). Hoy tenía que cantar La Sole en Irala. Y por tercera vez se suspendió por mal tiempo. Un karma kennedyano… Pobre gente, con tanto esfuerzo y expectativas, armando y desarmando carpa y escenario.

Al menos que los bichos sirvan para ponerle un poco de humor a la “tragedia”:

-“Hola Arequito?. Dígale a la chica esa que canta que no revolee más el poncho de vicuña porque es mi ahijado!”.

Y del Cementerio de Arlington mirá dónde terminamos!. Cualquiera diría que al glamour de Jackie lo pasó el tifón por encima…

 

Consigna para una próxima nota:

 

La publicidad está llena de símbolos, que al igual que la llama, representan una historia o un vínculo emotivo con la marca. Ej: la vaca lila de Milka, el payaso Ronald de Mc Donald´s, y hasta la conejita de Distrigar que un día supimos tener.

A propósito: Qué marcas locales tienen un símbolo que automáticamente le encienda un significado a la gente?.

No me vas a decir la llama de Gas Junín…

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