Marketing con cara de mujer…

 

Marketing-cara-mujer

Que si un día, que si todo el mes, que si lo merecemos todo el año… El tema es que se festeja y somos protagonistas.

La Muni propuso un mix hasta el 28: arte en el MUMA y Tono Local, premios Alicia Bianchi y obra de teatro en La Ranchería, campaña sobre violencia de género (en Junín se denuncian 5 casos por día), charlas sobre prevención de enfermedades, encuentro de empresarias y hasta mateada en la plaza Marcilla.

Me gustó la idea de unir estas 2 últimas. De pasarnos el Mateo en una ronda virtual mientras hablamos de cómo mejorar tu negocio.

Sentí que debía sumar algo bien específico desde este blog, que es el primero en un rubro antes dominado por hombres…

La propuesta es simple: ayudar a las mujeres que tienen negocios con nombre (pero sin cara) de mujer.

Si ya tenés o estás por parir uno, la nota es para vos. Y si querés chusmear sólo por compulsión estrogénica… es inútil que te detenga!.

Vamos entonces!

(Se borraron los “Me gusta” de este post y el anterior por algo que toqué involuntariamente en la URL que reconoce Facebook, pero gracias porque me llegaron!!! )

 

Eligiendo nombres. Y si es nena?

 

Uno de los temas que más me consultan es el de las marcas o nombres de negocios.

(En esta nota podés ampliar cuando quieras: http://verorezk.com/2012/05/dime-como-te-llamas-%C2%BFy-te-dire-que-vendes/).

Te hago un “resumito” diría Susana (que dicho sea de paso, tan bien hizo quedar a las mujeres paleontólogas…).

Elegir un buen nombre es la mitad del éxito.

Y cómo debe ser?

1- Simple y pro-nun-cia-ble

Original no significa que no puedas ni leerlo. Evitá lo raro, abstracto o complicado porque queda “copado”. Ej: ABHILASHA (un local de ropa que está sobre Rivadavia en la ex rana amarilla). Sacá la vista de la pantalla y tratá de repetirlo a los 2 minutos a ver si te acordás.

Encima un nombre hindú para ropa informal y deportiva… Casi como imaginarse a Indira Gandhi en joggineta…

“No le complique la vida al cliente” dicen los expertos en creatividad.

2- Coherente con el rubro

Que tenga relación con lo que vendés. Esto es hacerla fácil desde el principio. Siempre usando el sentido común.

Qué se te viene a la mente al decir el nombre?. Cuál es la asociación espontánea?. No hace falta que repita por qué no va “FRUTOS” para vender carteras… 

3- Coherente con el target

Si es para chicas es para chicas. Una vez que te decidiste, mantené la especialización. Si querés cambiar o abarcar más, tenés que poner un negocio aparte con otro nombre. No podés generar estos conflictos innecesarios y hasta ridículos…

mujer-varón

4- Coherente con el resto de acciones

El logo, la ambientación, la publicidad, las promociones. TODO debe transmitir el mismo mensaje. Una vez que elegís el nombre, tenés que completarlo con lo demás para que el cliente “una” y se lo grabe. Eso es respetar el posicionamiento. 

Y ojo porque la mayoría de los negocios locales falla en este punto. Pasá por Rivadavia y fijate por ejemplo el “status” que tiene STATUS. O enfrente a la Plaza 9 de julio lo “privado” que es BUNKER (sacando hasta la ropa afuera…). O Susana Yópolo (vestidos de novia) que en el Facebook tiene un álbum de la Fiesta del Cordero Alberdino… NNNOOOOO.

Prestá atención. Mirá en 360. Todo se relaciona. 

5- Distinto a la competencia

Tenés que fijarte qué nombres existen en tu rubro para despegarte. Es vital. Si te gusta pero ya está, lola. A propósito, no te puede pasar esto:

LOLA (lencería) / LOLA (ropa informal). IRIS (heladería) / IRIS (eventos). MARÍA MARÍA (zapatos, carteras) / MARÍA MARÍA (restobar de la Laguna). Y así varios (lamentablemente).

Registrá tu marca para evitar que te la copien.

Victorina-Victoriana

(Uno está en Rivadavia. El otro estuvo hasta hace poco en Arias al lado del San Carlos)

 

Por qué es tan importante que la marca cumpla los 5 tips?

 

Porque cuanto más hay para elegir, más se dispersa el consumidor. Captar su atención, meterlo adentro del negocio y más aún, hacer que vuelva, es cada vez más difícil en un mundo sobresaturado de ofertas.

Antes había 2 o 3 opciones. Ponele 5. Ponele 10. Las abuelas compraban en Gath & Cháves, las madres en Tienda Santa Rosa y nosotras en Patachín. Hacerse cliente de un lugar era fácil. Si tenía lo que querías y te atendían amablemente, tema resuelto.

Pensá hoy. Sólo en el rubro ropa femenina hay más de 250 locales. A eso sumale 20 de hombres, 30 de deportiva, 40 de chicos… Y no te olvides de los showrooms, ferias, saladitas y venta por Internet.

Cieeeentos (literal) de estímulos para tentarse. Así está nuestra cabeza, tratando de descifrar algo entre marcas que se empastan como tallarines “justo pasaban la publi de Avenida Brasil”.

Jamás te olvides: los tiempos cambiaron “dramáticamente”. Competencia hasta por celular y consumidor “empoderado” que hace lo que se le antoja entre miles de opciones.

Tenés que lograr que tus clientas te vean entre el montón, te recuerden al menos entre los 5 primeros, te busquen, te prefieran.

Y cómo???

Una herramienta básica es darle contenido al nombre de tu local.

No vendés ropa (o lo que sea). Vendés una experiencia. Tu marca tiene que decir algo interesante. Si le das “vida”, como si fuera una persona, el vínculo que podés generar es otro.

La gente se puede hasta enamorar de la marca. Pensá en un rockero con una Harley, un nerd con un iPad o una adolescente con Kosiuko o 47 Street

Sin dudas, hay marcas más deseadas que muchas personas…

i-love-iPad

47-Street

La dueña de Vicenta me contó que en los cuadernos que tienen como carta-menú, le dejan mensajes tipo ”Vicenta te amo”. El amor tiene cara de mujer, decía la novela. Aunque tácita (y en cada tacita…), Vicenta está. No ves su rostro, pero se siente como la casa de la abuela donde tomabas tu merienda preferida.

Tener un personaje te permite (de modo más directo) contar una “historia”. Fundamental para las marcas de hoy.

Qué pasaría si tu “Juanita, Lupita o Conchita de las Mercedes” tuviera cara, un look y una personalidad propia?. Probá. Es un recurso. Claro que no el único. Pero sí uno que te abrirá miles de nuevas posibilidades.

 

Mujeres, qué hubiera pintado Picasso (con esta confusión…) 

 

Te voy a nombrar negocios actuales y algunos que ya no están (pero valen de ejemplo) para ver cómo sacarían ventaja si pudieras asociarlos con una “identidad concreta”.

MODA

Amalia, Vanina, Danina, Donata, Alessia, Frida, Mora, Sofía, Clotilde Juana, Isabella, Isadora, Aurora, Pirucha, Clementina, Morena, Laura, Gaby, Mónica, Nina, María Paula, Tía Coca, Penélope, Pandora. Todas con cara de “nada”.

Tomemos Pandora (la primera mujer hecha por Zeus). El local, cual griega pícara (por favor ni cerca la Xipolitakis), hasta podría tener grandes cajas “happy hour” que en vez de males, tuvieran regalos o descuentos sorpresa. Por ejeeeemplo.

LENCERÍAS

Lola, Evelyn, Genoveva, Ángela y Dulcinea.

Veamos el último. Mirá lo interesante que sería darle vida a la dueña de las fantasías de Don Quijote… Una bella labradora que sólo existe en su imaginación. La esquina de Belgrano y Guido Spano podría tener miles de artilugios inspirados en esa historia de amor ideal. Con sensualidad y romanticismo.

En esa Dulcinea, los caballeros (no hidalgos porque sería plagio de otro local…) le comprarían a sus prometidas un ajustadísimo corset (que es un anti “enSancho” panza…).

Dulcinea-lencería-Junín

Tampoco necesitás un molino de viento. pero para decir “underwear” y poner piyamas en la vidriera, da lo mismo que se llame Dulcinea, Bella Durmiente o Doña Remolona. Igual, aclaremos, es mejor ponerle Dulcinea que Aldonza Lorenzo del Toboso

 

GASTRONOMÍA

Restós y confiterías: Matilda, Amanda, Marijó, María María, Juana, Juliette, Margarita (ni flor, ni isla, ni reina, ni la Tía que supo estar entre los bares de Junín). 

De Vicenta ya viste en otras notas cómo le dio identidad a través de la ambientación y los detalles. Lo mismo el showroom Elisea con su identidad primaveral (que ya te conté en casos propios).

Día-Mujer-Fortunata-Junín

Panaderías, rotiserías, almacenes y otros: Fortunata, Petrona, Vero, La Emiliana, Gracie, La Delfina, Chiara, Leti Ana, Maricel, Iris, Santa Teresita (panadería y ex tienda) y las “ex” empanadas de La Chacha (matrona de Patoruzú).

Los gentilicios como confitería La Genovesa, empanadas La Baska y pastas La Morseña (cedo una foto!).

Santa-Teresita-Junín

Peluquerías: Barbarella, Falena, Macacha. Perfumerías: Rosana o Chez Claudia (que tiene tanto de París como mi casa de estilo Luis XV).

Y rubros varios: Magdalena (que es por la abuela fotógrafa, no por la que flasheó con la resurrección de Cristo), María Castaña (hubo un local de “moda” con ese nombre!), el boliche María Antonieta (que seguro hacía el pasito de la guillotina en los bafles del Palacio de Versalles…), mercería Lina, lanas Palmira, crochet Norma, regalos MarisaFelipa, Las 3 Marías, El Rincón de Raquel y hasta el geriátrico Mamá Cora.

 

PERSONAS

Algunas marcas usan nombre y apellido, ya sea de fantasía o de quien es su cara visible. Típico de servicios personales ligados a la estética, la gastronomía o también la moda.

Elisa-Seresi-Carmen-Palioff

El catering y los “chipás” de Carmen Palioff, los tés de Elisa Seresi o las cremas de Norma Maliandi (una de las distinguidas con el Premio Alicia Bianchi. Tiene su propio laboratorio de cosmética natural con cera de abejas, miel y jalea real).

Norma-Maliandi-Junín

Los cortes de las estilistas Liliana Verano y Marisa Luján, las tinturas de Selva del Pozo, la depilación de Estela Beatriz, la ropa chic de Susana Salem y Silvia Screpis, los vestidos de 15 y novias de Susana Yópolo y Renée Durán, la bijou de Andrea Rocca y las joyas de Guelty Dos Reis, las mallas de Malena Ferri, la lencería de Vilma Di Felice y Ana Chiery. 

La ropa casual de Mirta Oubiña, Catalina Hidalgo, Anna D’Angelo, Edelma Badur, Élida Vitale, etc.

Marisa-Luján-Susan-Yópolo-Andrea-Rocca

Te cuento una anécdota imperdible. En el programa “Homenajeando Pueblos” (que retomó los sábados por Canal 10) pasan un comercial que dice: “Los mejores reproductores porcinos tienen nombre y apellido: Cabaña La Isolina”. Capaz que la chancha futura madre de Isolina le dijo al reproductor: “Lo que me hiciste no tiene nombre”. “Y ni va a tener apellido”, contestó el muy puerquito…

Hay otras marcas femeninas que también pueden “ilustrarse” para completar su significado.

Donna, Femme, Gitana, Geisha, Santa, Princesa Urbana, Brujas, Las Guapas, El rincón de la abuela, Mamma Mia, Mamá Ganso y Perlita: en Pra. Junta existe un Mamasa!. Ah, sumale todas las “granjeras” que existen empezando por Doris.

Todos esos pueden tener su iconografía alusiva. Como Mamá Coneja (un estilo Maulini 0-3 que estuvo en Saavedra), con la susodicha y sus 2 críos a upa…

Sin embargo, no ves ninguna silueta parisina, ni tana, ni gitana, ni japonesa, ni princesa, ni papusa del Abasto. Son sólo nombres que se pierden como turnos del Registro Civil después del 25…

 

Por ahí no es…

 

Si hay un lugar femenino, aunque no muy al alcance de la mano (por los precios digo…), es Punto G, el local de Pellegrini que vende Kosiuko, Natalia Antolin y Allo Martínez, entre otras cool y “chenchuales”.

Usa una estética vintage efecto Instagram. Ahooora: qué tiene que ver con el placer que debería “explotar” estando en el local?. Sería una muy buena pregunta para 8 escalones… (Ya me imagino la cara de Sofovich…).

Punto-G-Junín

Si querés los banderines, ok. Pero qué sentido tiene entonces ponerle Punto G?. O al revés. Si te pintó lo hot (como el tipo de ropa de las gráficas) y elegiste Punto G, qué sentido tiene promocionarte onda naif?. Para qué evocar algo que luego se distorsiona o diluye totalmente?.

No hay conexión. Tenés el nombre por un lado y el mensaje por otro. Así sólo perdés efecto y tenés que hacer más esfuerzo para imponerlo.

 

Aprendiendo de las “señoras” marcas…

 

Starbucks-Recoleta-Vero-Rezk

Una de las marcas con mejor marketing es Starbucks. La cafetería que tiene como 18 mil locales por el mundo, hace 40 años que se reconoce por su verde y su sirena con 2 colas, que obvio fue evolucionando (al principio se le veían los pechos y hasta el ombligo).

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Acá tenés a la “gringuita” de La Campagnola que cumplió 100 pirulos. Las latas de colección con diseño vintage son de Grupo Berro.

marcas-con-mujeres

Y cómo olvidarlas?. La negrita Blancaflor (valga la paradoja…), Las Tres Niñas holandesas con sus polleritas a lunares, la rubia de colitas de Dánica, la coloradita americana de hamburguesas Wendy’s o la antigua abuelita (valga el pleonasmo) de Mazawattee (acá no está pero vale homenaje).

Ni hablar de la amorfa celebrity Mamá Lucchetti. Y las más abnegadas de todas: La Lechera de Nestlé (la pobre suiza que lleva el balde en la cabeza desde 1910!!!) y la chica de Terrabusi (100 años con el paraguas desmitificando el dicho “siempre que llovió paró”).

chocolates-Mamuschka-Abuela-Goye

Los chocolates de Mamuschka y La Abuela Goye. (Sobre calle Winter hay una mercería Abuela “Roge”. Capaz se confundieron el rodete con la Evita de Elena Roger…).

Una persona o “algo” personificado tiene valor mnemotécnico. Hay decenas de ejemplos más: el negro de Águila, el seductor Cocinero o el religioso Quaker, el muñeco Michelin, el Chango del azúcar, la cabeza de Geniol, la vaca de Milka, el tigre de Zucaritas, etc.

Y acá tenemos nuestras versiones: el Chaplin del video CharlesLa Reina Batata de la juguetería, La Pantera Rosa del pelotero, los conejitos de La Miga (¿?).

Fuentes: mi cabeza, los archivos y la guía “Esto es Junín” ediciones 2011 al 14.

 

CONCLUSIÓN

 

Lo que te conté no es exclusivo de mujeres. Con ellos también pasa. Don Eugenio, Don Simón, Don Braulio, Don Julián, Don Carlos… son como esos avatares del chat donde imaginás la cabeza del que no puso foto. Distinto son los casos de Don Ramón (usa al padre de la Chilindrina al menos en el logo) y Varón (tiene un carnicero aparte del de “carne” y hueso…).

Esta es mi recomendación marketinera en nuestro mes. Que tu local no tenga un nombre sólo porque tenías que pintar el cartel o darle una lavada de cara.

Ah, mirá qué justo. La mujer sin rostro fue una novela pero también una película que quiero que uses como analogía. Un hombre con amnesia salía con distintas mujeres a ver si descubría cuál había sido parte de su vida. Más o menos a eso exponés a tu clienta si tu marca no tiene “Face” (aparte de red social): probando distintas opciones para ver con cuál se identifica, aunque no se acuerde ni como se llama cada una.

Hacé que tu marca dé la cara y el corazón. Te aseguro que “a lo Virginia Slims”, vas a recorrer un largo camino…

Virginia Slims mujer

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