En SIAM o Siambretta, volvamos a los comercios de experiencia completa…

 

SIAM-Vero-RezkY?. Qué te parece?. A ver si con Cristina la vas a tener así llenita…

Dicen que ella sigue su receta. La presi reinaugura fábricas maquilladas con chapas para vender como local lo importado que se ensambla en Ushuaia… 

El tema es que volvió SIAM, marca ícono de la industria nacional. Industria Nacional!. “Un día de paseo en Santa Fe”… y Callao… donde estuvo Casa Scioli, la empresa familiar que Danielito fundió incluyendo denuncias por contrabando (aunque ahora es súper made in lancha Argentina…).

Lo bueno es que Cristina quiere recuperar marcas con sentido de pertenencia. (Alguien le sopla de marketing y no es Oggi Junco…). Además del orgullo por nuestra próspera economía, ya que SIAM le compró todo a una fábrica que cerró por la crisis… de Italia!. Hay que creerlo?.

Bue… No estoy para mover los anaqueles políticos de la nevera Nac & Pop. Sí para rescatar la época dorada de SIAM, de CASA DI MARCO (su agente oficial en Junín) y de los más importantes negocios del hogar que tuvimos hace 50 años.

Acá te lo cuento con eslabón y lujo de detalles, porque me reuní con el vendedor con más trayectoria y el más gratamente recordado del rubro: Aníbal Tomasino.

Viajamos en el tiempo sin Doc Brown?

Tomasino-SiamAníbal posa junto a la SIAM A.C. (antes de Cristina) que viene de Turquía con motor brasileño, pero igual dice Industria Argentina. El mundo nos incluye…

Tomasino lleva 55 años como vendedor de salón. Pasó por 6 de los clásicos. Hoy, y desde 2001, trabaja en NUEVAS (Mueblerías Avenida) de R.E de San Martín, una de las 40 sucursales del grupo con sede en Carmen de Areco.

Empezó en el primer “grande-grande”, desde que abrió en el 58 hasta el cierre en el 67.

Acá van en orden:

 

CASA DI MARCO

Fue la esquina donde hoy festejan sus 50 Los Súper. Es más, ni bien bajó la persiana, Mauro Mastromauro (que tuvo el primer autoservicio de Junín en la otra esquina –Delicity- pegado a su hermano Atilio) se mudó al lugar actual.

Los dueños eran 5 socios con Edgardo Di Marco al frente. El primo Alfredo representaba a Philips por donde está Ambra. Antes, Di Marco Hnos. vendía cocinas (que hasta sorteaban entre los casamenteros), y gadgets tan avanzados como la planchadora con regulador calorífero! (que por las dudas traía aflojador de emergencia…).

Además de artículos del hogar, CASA DI MARCO tenía autos y repuestos de todo lo que se rompiera. Y en una quinta por el Club Ambos Mundos, sumaba cosechadoras, camiones Dodge y camionetas Fargo (menos dura que pan frizado…).

Imaginate. Era como un Naldo, Di Camillo, Iveco, SanFior (saludos al niño Chiesa que lee el blog) y Rodatécnica juntos. Un Tecnópolis en pleno centro!.

SIAM-DI-TELLA-1500Joya, siempre taxi… (Del catálogo Expo Junín 1961 de mi colección)

CASA DI MARCO era el único agente oficial SIAM en la zona.

La SIAM producía de todo: desde las famosas heladeras de la bolita y los primeros lavarropas, hasta el auto Di Tella. El modelo 1500 negro se lo vendieron a todas las paradas de taxis de Junín. Y la camioneta Argenta, calculo que a Pepe para escaparse de la Moni…

Las vidrieras eran impresionantes, divididas por rubros, con telas y luces. La armaban entre todos los empleados (como 15).

El cartel exterior, gigante y con un saliente (hoy prohibido) cruzaba casi toda la calle. Generalmente los pintaban Mársico o Ferrizo y le ponían tubos de neón fileteando las letras.

Cuando Aníbal me describía las marquesinas de Guirao, Naldo, Arini y casi toda Sáenz Peña, yo me imaginaba Broadway en comparación a muchas de las lonas decoloradas que vemos hoy.

Un show aparte eran los stands en la Rural. Se gastaban todo para competir por el mejor (de hecho entregaban medallas y plaquetas). Y no faltaba nadie del rubro. En la Expo del ’36 SIAM Di Tella ganó el Gran Premio y hasta había una Copa especial con su nombre.

SIAM-Coca-Cola(Foto de Don Vitto Antigüedades)

Por esos tiempos ya existían los “fans” de las marcas. Después de 15 o 20 años con su heladera tipo ropero, las señoras iban a buscar la SIAM 90, más chatita y flaquita (como las piernas de la Su con Goicoechea…). Al margen, hoy es joyita vintage la 4 puertas de madera maciza que era un clásico en las carnicerías.

La familia compraba todo ahí. No sólo porque había para equipar el “rancho” completo, sino por las cuentas a sola firma y las 30 cuotas!!!. Claro que era la época de los clientes fuertes como los ferroviarios y los militares de los cuarteles, más la gente de la zona que desde siempre vino a Junín por estos “menesteres”. Por eso estos negocios casi ni necesitaban hacer publicidad aparte del diario. Capaz algún texto “rimoso” por los parlantes que estaban en lo alto de algunas esquinas.

Y llegaban rápido las novedades?. Sí, por el trabajo de los comisionistas (como Greco que fue pieza clave como 60 años!) que conocían todos los secretos para comprar en Capital y mandar los productos. Cuando llegaba el tren de carga, seguro que 2 o 3 vagones quedaban en Junín.

 

GARCÍA Y GRECO

Cuando cerró DI MARCO, Aníbal se pasó enfrente. En S. Peña y 25 de Mayo, existió otra casa que dejó marca. Es más, algunos la recuerdan por su vidriera inclinada que te golpeaba la cabeza cuando te arrimabas a mirar…

Qué esquina!. Abajo del primer Hotel Embajador (y Lancaster por ahí nomás). Frente a los codiciados trajes de Ñaró y Modart. (El sastre en Modart y la batidora en GG para hacer “desastre” en la cocina…).

Los dueños eran profesores del Colegio Industrial. Tan amables como el propio Aníbal, que tantos amigos cosechó gracias a aquella calidad de vínculo con los clientes.

En GG también vendían muebles y motos que exponían en la vereda (ahora no está permitido, aunque las llevarían los “motochorros”…). Zanella, Gilera y Siambretta (Siam & Lambretta). La 125 de lujo era “la mar en coche” de los 60.

Siambretta-VeroCapaz que si no me ve Kelly me animo a una picadita…
(Foto de elsiambrettista.com.ar pero con my face igualita a la de mi madre…).

Y por si fuera poco, tenían joyería!. Desde los relojes Tressa o Citizen hasta alianzas a medida. Y eso que había expertos como Tomasone o Lanfranco.

Aníbal era el único empleado de GG. No existían los cursos de atención al cliente. Para lo técnico, los viajantes asesoraban y dejaban catálogos. Para lo humano, era ejercitar la paciencia, el respeto y la simpatía.

GG funcionó como 25 años. Aníbal acompañó durante 8. Después pasó al lado, con Santiago Plenkovich, por 5 años más.

 

PLENKOVICH

Estaba por la misma vereda, sobre la cuesta de Sáenz Peña. Era “el especialista” en televisores. Incluso José (el hermano) hacía los services sobre la esquina de San Martín.

Plenkovich JunínCon comando supersónico?. Te llevaría a Japón por la estratósfera?
(Foto del blog Juninhistoria)

De acá me acuerdo que mi papá llevó uno de los primeros TV color para Morse: el Philco NEC que tenía la carcasa de madera (y guardo como quinetoscopio de los Hnos. Lumière…). La gente que iba al almacén se quedaba para ver la señal de ATC y el verde Williams de Reutemann.

 

CASA GUIRAO

Después de Plenko, vino la “etapa Tomasino” en uno de los más marketineros y efectivos locales del centro. El Musimundo juninense estuvo en S. Peña donde hoy endulzan la vidriera los zapatos de Zaccarina (…). Fue de Domingo y luego de su hijo Carlitos.

GUIRAO(Foto aportada al Face por Roberto Serritella)

Muchos juninenses tuvieron de GUIRAO su primer TV blanco y negro a lámpara, el primer Winco, las radios Spica con estuche de cuero (mi abuelo la tenía!) o Noblex Carina (todos la tenían!) para escuchar a “Los cebollitas madrugadores” por LT20. Regalar una radio dual (eléctrica y a pila) era casi el iPhone5 de hoy…

radio-Spica

Pero sobre todo, GUIRAO era “la disquería”. Aunque también estaba Casa Daisy (en 25 de Mayo frente a la parada de Sosa), que se asociaba más a las partituras de piano o guitarra para el Conservatorio.

GUIRAO tenía una pared repleta de simples y LP de pasta o vinilo en 33, 45 y 78 RPM.

Winco-AlmendraAyer me compré la púa en Guirao. Espero que no salte. (Muchaaacha ojos de papeeel… muchaaaaa cha oj de pap muchachachachacha).

Sandro, Palito, Fabio, Estela Raval, Mina, Nino Bravo, Almendra o los Wawancó. Los discos de Música en Libertad y Alta Tensión (cómo jodía Panigazzi…) que venían en colores como los infantiles. Perlita: Mario Pacífico compraba ahí la música para la calesita Pluma Pluma (la que salió hasta en el “Proteste Ya” de CQC en operativo retorno).

A GUIRAO llegaban cantantes famosos para firmar autógrafos. Dicen que estuvo Sandro y colapsó S. Peña.

Sandro-Junín

Para los melómanos (y con algún billete) estaban los “combinados”, un mueble que tras las puertas tenía parlantes, tocadiscos y radio. Eran Philips, Emerson y Hitachi qué bien se te escucha.

Y más tarde, quién no flasheó con Flashdance en un radiograbador o minicomponente stereo?. Eran re pesados, y obvio, con 1 cassettera y teclas de “ruido seco”. Y el walkman!!!. Me acuerdo que venía de colores y a los 12 me regalaron uno verde agua que al usarlo siempre en bici, me “tragaba” todas las cintas en el traqueteo (y juro que fue en esta era geológica!!!).

Guirao-Vero-RezkPimpinela salió en los 80, pero el disco de atrás es de los 70, por esa magia de los covers… Parole, parole, parole

GUIRAO sacaba bafles enormes a cada lado de la puerta. Los adolescentes pedían que pusieran el disco preferido y se quedaban en la vereda a escucharlo. Ni hablar para la primavera o fin de clases (o el Mundial ’78!) que directamente se instalaban a bailar y cantar. O llamaban por TE y les pasaban por radio el tema que querían.

El otro hit eran las cabinas con auriculares. Dicen que tan estrechas que para sacar un LP del sobre, te matabas a codazos contra las paredes! jajaa. Pero se pasaban horas ahí. Y una vez pipones de música, iban a tomar el cafecito a la Rex, al cine Crystal, la pizzería Ribas, el boliche del momento y taza taza, cada uno a su casa. Regio programón setentoso!.

En GUIRAO siempre había lugar para un plus marketinero. Ej: sintonizaban los eventos más populares y la gente se juntaba en la vidriera para verlos. El Mundial, infaltable. Y organizaban los propios en la calle, con el escenario de la Muni y sorteos de heladeras y televisores. Eran súper clásicos y esperados en muchos comercios. Casi como la fiesta de los sombreros en Mingorance.

 

DISTRIGAR

Aníbal trabajó 14 años, hasta que Nuevas Mueblerías le compró todo a los Trifiló y puso DISTRIHOGAR “homenajeando” el nombre.

De DISTRIGAR seguro te acordás la publicidad mural donde estaba la calesita Pluma Pluma (hoy Torre San Martín frente a Fuente del Milenio).

conejita-Distrigar

Y la conejita Rabi! (más Playmobil que Playboy). No sé de otro comercio con un personaje que lo identifique así en toda su comunicación.

La hizo Becerra hasta en dibujo animado. Justo lo contó hace unos días en la presentación del primer corto de cine local (muy bien filmado en La Laguna, donde el protagonista vio algo raro, ah, y también vio algo muy raro, acorde al nutrido lenguaje de estos tiempos…).

En DISTRIGAR se organizaban demostraciones en vivo cuando salieron los microondas. Las señoras se juntaban para ver qué podían sacar comestible de esa caja con más vueltas que la oreja. Y si no, llamaban a Chochi Quintana para que les diera clases a domicilio. Ahí empezó la era de la “mujer moderna” juninense, la del puré de manzana en frasco…

Además, DISTRIGAR tenía una promo tradicional: si comprabas una heladera te la daba repleta de carne!. Lo que hoy equivale a una caja fuerte con acciones de Vaca Muerta…

 

Bonus Track (nunca mejor dicho…)

CASA ARINI

Casa-Arini-JunínAsí era la esquina de Arrieta (hoy Arias) y Saavedra.
(Foto subida al Face por Roberto Serritella)

ARINI-oleoAsí la pintó mi papá cuando iba a dibujo Publicitario en la Escuela N°1 hace casi 60 años. (Puso guitarra sin U!!!. Ya sé de dónde viene mi obsesión por la ortografía…).

Acá no estuvo Tomasino, pero imposible no incluir a este ícono de los años 30 a los 60. Primero fue la Gran Casa de Música Primo Arini. Después Casa Arini y Carlos Arini con los autos. Sobre Gral. Paz (hoy Maulini) ARINI puso la primera Citroen. Pero de hacía tiempo vendían autos Valiant, además de fierros camperos como Studebaker, Rastrojero o el tractor Case más famoso del mundo que promocionaban en la Rural del 61.

Un lugar estratégico y muy simbólico. Fue la primera esquina con semáforo y garita con policía que ordenaba el tránsito. Y hubo de todo: el boliche Augustus en los 70, pasando por el fundido Banco de Bragado hasta Mach, Lollypop y Personal.

Como García y Greco, enfrente tenía célebres y enormes tiendas: Lancestremere (esq. Homero). Ciudad de Messina (esq. Hipotecario) y la paqueta Gath & Cháves (esq. El Encuentro, que después compró Bazzani del Centro de La Moda).

ARINI-fono(Foto de Diario la Verdad suplemento 90 Aniversario)

ARINI tuvo Lavarropas Cometa de Lujo (con el service más servicial…). Radio onda corta y onda larga para escuchar hasta de Egipto!!!. Y lo más histórico de los 50: Evita por la tele, cuando la gente aún decía “mirá la radio con gente”.

Y por supuesto, instrumentos musicales (pianos, guitarras, acordeones), partituras (todas estudiaban música en esa época).

Varios del Face reconocen que era parada obligada para mirar su vidriera (igual que el reloj con el muñequito hamaquero de Joyería Lanfranco). Los pibes quedaban extasiados con las guitarras Hohner o las eléctricas Jakim.

La situación era muy musical. Te la resumo a lo Teté en “Los 8 escalones”:

“A la flauta!”, decía hasta el que no tenía uñas para guitarrero. Por ay, cantaba Garay, el viejo le daba la guita para comprarla (los padres siempre tienen un toscano en la oreja). Otros eran mucho pirí pipí y cuando le decían el precio sonaban como arpa vieja. Otros, aunque sin un mango, eran Gardel y Lepera, porque sólo querían entrar a probarla. “Toco y me voy”, decían dando un rasgueo tan rápido como escupida de músico. Y después se iban chiflando bajito. Chau Pimpinela. Digo, chau pinela.

 

Otras que no podemos dejar en el freezer…

TRIFILÓ Y PARATORE: Arrancó en Rivadavia al lado de la Muni nueva (hoy Agencia de Seguridad). Trifiló se mudó solo a Gandini 75 donde después estuvo Gallery del hijo. La misma dirección que fue de RAMÍREZ & LOMBARDI (agente Noblex). Sí, Naldo, que después también se separó de su socio y puso la esquina actual en la ex tienda La Reina. No confundir con CASA LOMBARDI “LA PRIMITIVA” de Rubén, el primo de Naldo, en el local donde después puso con DISTRIGAR con Trifiló. Sospecho que de esta mezcla nació la multiprocesadora…

MUEBLERÍA FERNÁNDEZ: Era del comercial y artísticamente homenajeado Negro Fernández. (Tengo más data porque hablé con su viuda Doris que literalmente tiene el arcón de los recuerdos).

En los 50 abrió frente Heladería Iris, cuando le decían que era una locura porque la gente no paseaba por Saavedra. Vendía muebles de calidad (estilo inglés, Luis XVI) acorde a los buenos tiempos.

En los 60 alquiló la majestuosa esquina de la Confitería 9 de Julio (hoy Movistar). A los muebles anexó electrodomésticos Saccol, con las heladeras y lavarropas (esos con “rodillo-secadora” tipo pastalinda).

Fernández organizaba eventos con Casa Carola (la “Arteta” de los Sagardoy). Algunos domingos cortaban la calle para hacer sorteos y carrera de autitos para los chicos.

En los 70 llegó al local propio en Rivadavia frente a la Muni, el que hoy comparten Personal y Regalos Marisa (antes estuvieron los pioneros jueguitos electrónicos, “Todo por 2 pesos” y las Nuevas Mueblerías donde trabaja Tomasino). 750 metros, 3 pisos, con escaleras y montacarga. Imponente.

En los 80 se pasó al lado del Teatro Italiano (hoy la tienda Aurora). Ya eran épocas de los muebles de pino… De hecho cerró antes de que cerrara el Teatro.

Perlita: ahí se reunía la peña de El Viejo Zaguán, el reducto tanguero que visitó hasta el Polaco Goyeneche. Se inauguró al lado del Crystal (al fondo de Casa Díaz). Después pasó a los altos de Rivadavia donde hoy funciona la Feria DADÁ, pero como la gente grande no podía subir las escaleras se mudó al edificio de la Soc. Italiana (ex Canal 10).

LUCANERA & CONCHIGLIA: Funcionó en el edificio que hizo Lucanera frente a la terminal (que por suerte no cargaba con el mito de que se iba a desplomar como el “rascacielos” 6 pisos de Conde…). Los socios vendían artefactos del hogar además de sus clásicos muebles. (Otra coincidencia, hoy está la mueblería de Bringeri). Supongo que serían muy buenos para que no tuvieras que acordarte hasta del apellido… (Esa marca, por Dios!).

CASTELLAZZI: Aparte de autos Ford en la esquina OSDE, en un tiempo, sobre Rivadavia y Gandini, tuvo cocinas Volcán y los refrigeradores a kerosene que hacían “la felicidad del hogar”.

CASA MARENGO: Al lado del Club Social (hoy farmacia Del Águila) lucía sus motos y refrigeradores General Electric que no hacían escarcha ni rocío (chiste malo).

CASA CARO: Otra sobre Rivadavia con un nombre desafortunado pero que quizás lo trascendió como La Malocha…

CASA LARROZA: En la esquina de 12 de Octubre donde hoy sirve la mesa Glamour. Antes de los repuestos le dio a la paleta del lavarropas y al pedal de la máquina de coser. 

RADIO FAY: Más chico que los demás, pero tenía sus combinados y termos calienta pies! (por si el aparatejo musical te duraba hasta “Pies Descalzos” de Shakira).

TEÓFILO ELÍAS: Éste es de los más viejitos. Desde los años 20 promocionaba lavarropas a nafta, heladeras a kerosene, cocina Aurora o licuadoras de 6, 12 y 32 v!

En fin, hasta en la juguetería CASA SÁNCHEZ vendían jueguitos de lata con cocina, heladera y lavarropas para que las niñas aprendieran el noble trabajo hogareño…

 

Comparemos y pensemos…

-Eran todas casas locales, con “dueño a la vista”. Quiero hablar con el Sr. Trifiló, y Trifiló no sólo estaba sino que hasta te atendía. Había más control y seriedad.

-No había tanta competencia. Ej: el 80% de los que compraban calzado lo hacían en Bazzani. Imaginate cómo se reparte ahora (incluyendo la web). Eso se traduce en menos lealtad al comercio por cantidad de opciones para elegir.

-Si bien vendían varios rubros, no había la línea de productos y marcas que hay ahora. Ni soñaban con lavavajillas, pavas eléctricas, computadoras o celulares. Y si existían dos modelos de cafetera era un vicio. Ahora hasta tiene que ir George Clooney a tu casa para que sepas que la Nespresso es superior a los 200.000 modelos que ofrece el mercado.

-Los comercios no tenían las mismas marcas. No se “canibalizaban”. Ahora todos venden todo hasta con los mismos planes, descuentos y promos de tarjetas.

-El cliente no acostumbraba a comprar afuera. En los 80 ya empezaron a encargarle a Spacapan o Transporte Junín. Hoy hasta se hace el Día de Internet (con el Hot Sale de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico).

Valía el consejo del vendedor. Hoy el cliente más conocedor, exigente e influenciado por sus contactos (ej. redes sociales).

A esto agregale que hay más saturación de información y dispersión de publicidad, entre tantísimas variables que revolucionaron y complejizaron el consumo.

Y después algunos mediáticos explican los vaivenes de las ventas del comercio por la cosecha o la economía del país se infla o se desinfla.

Hoy vender es mucho más difícil y los negocios, en general, quieren hacerlo sin la mitad de creatividad, compromiso y calidad que demostraron aquellos grandes.

Por eso para terminar me pongo seria. La nota no es sólo para la nostalgia. Ojalá sea un motor que inspire y aspire los mitos y quejas que en nada ayudan al comercio. Para que en el futuro muchos puedan darse el gusto de superar el pasado.

 

Gracias a Aníbal Tomasino, Doris de Fernández, al grupo de Facebook “Si sos de Junín no podés olvidarte de…” y a quienes les tomé como testimonio sus fotos.

 

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