La Coca-Cola de Junín…

Vero-Rezk-Coca-Cola

Mientras Coca festeja los 100 años de su botella, yo le rindo homenaje a los 50 que la nuestra estuvo guardada en la nevera…

 

Muchos la recuerdan. Otros se sorprenderán cuando se enteren que existió.

Hace 80 años (y durante 30), hubo una fábrica de bebidas que le dio sabor a la historia comercial juninense. Es que, cada vez estoy más convencida!, tuvimos mejor marketing antes que ahora.

Cervecería Guerriero fue un símbolo al mejor estilo Quilmes. De hecho estaba a la par de las mejores del país como Bieckert de los Bemberg. También competía con las gaseosas tipo Crush o Bidú. Y… acá viene la cuestión, inventó su propia versión del jarabe marrón más famoso del mundo!!!.

Guerri-Cola

Guerriero-tapitas
Una fórmula para nada secreta (extracto de cola igual que la de Atlanta) y con la magia de que existió de verdad!.

Para empezar, te muestro las pruebas, porque ni yo lo creía hasta que tuve una intacta en mis manos.

Me encanta encontrarme con casos así. Espero destaparte la misma felicidad…

 

Guerriero-cola
Me enteré de la Guerri-Cola por el sitio de Facebook “Si sos de Junín no podés olvidarte de…”. (Citar las fuentes, sana costumbre. Al que le quepa la tapita, que se tome una Manaos…).

Hablé con Miguel Carlos Guerriero, nieto de los fundadores y conocido profesor de Física y Química del Normal y otros colegios.

Él me contó los secretos de una empresa familiar que nació con visionarios muy preparados en el rubro, cosa que casi nunca ocurre en las Pymes…

El homónimo abuelo italiano de Miguel vino a la Argentina, como tantos, escapando de la guerra. Puso su primera cervecería en Bariloche. Luego pasó por San Juan y hasta trabajó con el mismísimo Otto Bemberg! (de Quilmes).

El otro abuelo era el alemán Carlos Nowotny, químico cervecero y director técnico de la fábrica que instalaron en Junín a principios de los años 30 (década infame pero ya con más de 40 años de leyenda by Pemberton).

Guerriero llegó a ser un centro productivo modelo donde trabajaba medio centenar de empleados para abastecer a más de 120 localidades de todo el país.

La fábrica, de casi media manzana, estaba sobre calle 25 de mayo entre Cte. Escribano y Tedín, en el empedrado barrio El Picaflor. Todavía podés ver la estructura y hasta algunas maquinarias rechinando de óxido.

 

Un ejemplo para congelar en el tiempo…

 

Sobre Cte. Escribano (frente al ex Hospital San José, hoy Fiscalía del Departamento Judicial) Guerriero tenía una fábrica de hielo junto a un frigorífico para frutas y depósito de huevos.

Guerriero fabrica
Ahí hacían 1400 barras de hielo cristalino al día!!!. Enteras de 25 kilos, de ½ y ¼ . Las cortaban manualmente con una sierra.

Se ponían en una heladerita de madera forrada con chapa que funcionaba precisamente “a hielo”. Era la única forma de tener bebidas y lácteos frescos, hasta que en los años ’50 se podía llegar a la primera SIAM de Casa Dimarco, esa que todos miraban en la cocina como si fuera la reina de la casa. Dicen que la primera heladera eléctrica fabricada en Junín fue AEPA (Armando Enrique Pierino Aldo). A propósito, en Guerriero tenían unas heladeritas de estaño (no hay foto porque ya se pudrieron…).

Las barras también se metían en la batea de lavar la ropa. Bue, tan prehistórico no me parece. Para un baile de la primavera en el Club Atlanta de Morse (año ‘92) los de 5to vendíamos la Quilmes recién sacada de tambores de 200 litros llenos de hielo Bianca… ¿Qué valiente se animaba a meter la mano?. Brrrrrr.

Hablando de bailes primaverales, en la última época de Guerriero muchos se empinaban la de 750 cc en el Club Los Indios mientras bailaban con Sandro y Los De Fuego. Después salían on fire por las calles, aunque el inspector de tránsito era Eustaquio D’Errico, que de un solo pitazo los encarrilaba a todos derechito pa’ las casa. Nada de “tomátelo con soda que no pasa naranja”.

Guerriero-botellas
Volviendo a la barra, no de tragos sino de hielo, la gente (a veces después de cuadras de cola) se la llevaba al hombro o en bici. Cuenta una señora que la cargaba en el asiento de atrás y hacía un tremendo esfuerzo para que no se le cayera. Pooobre. Llevar hielo sin atar es como hacer equilibrio en un sube-y-baja enjabonado…

Pero no quedaba otra. Durante el verano había que ir todos los días a lo de Guerriero a buscar el codiciado ice. No existían ni las refrescabinas de Seven Up para los “usurpadores de aire”. (Cuánto vestigio Agulla & Bacetti veo aún en las campañas nacionales…).

Para las fiestas de fin de año era común una barra de hielo, cervezas y naranjadas, todo marca Guerriero. Si no alcanzaba el hielo, se envolvían las botellas con arpillera, entre aserrín o diarios para evitar la pérdida de frío. ¡Y duraban!.

Guerriero-botellas1
Los más chicos, que iban a la fábrica con sus padres o abuelos, recuerdan que les daba miedito tanta máquina y tanto ruido. Otros siguen sintiendo el olor tan particular que había en el interior. Bueno, no era precisamente aquel perfume de John L. Cook. Era el amoníaco que se desprendía del frío.

Para la región y resto del país, Guerriero distribuía en camiones o tren. Por la ciudad el reparto era a caballo. En 25 de Mayo y Cte. Escribano tenía su propia caballeriza con los percherones que Don Nicasio llevaba al campo a pastear (y recambiar). Los carros tenían aserrín para conservar las barras durante el transporte. Hay una anécdota que suma al “storytelling” de la marca: habían abandonado un carro en el Parque Borchex y adentro encontraron durmiendo al barbudo Pancho Melatini. No puedo evitar asociarlo con el el Papá Noel de la Guerri-Cola!!!.

 

Sube sube la espumita de la rabiosa Quilmes…

En 25 de mayo 529 (hoy venta de productos de limpieza del hermano de Miguel), era la entrada principal de la Cervecería.

Elaboraban blanca y negra tipo Pilsen o Munich.

Guerriero-cerveza
También vendían choperas, unos barrilitos pesadísimos que aún conservan como reliquias. Los vi en 2 tamaños: 15 y 20 litros.

Guerriero-barriles

La Guerriero se tomaba en casas, boliches y restaurantes, aunque en esos tiempos hasta la pizza de la Ribas se acompañaba con moscato o vino blanco (¿Toro o Crespi?).

Algunos le cambiaban las etiquetas para hacerla pasar por Quilmes. Pero mirá las vueltas de la bebida… Hoy las etiquetas de Guerriero (que se imprimían en Junín) son codiciadas piezas vintage que se ofertan por Mercado Libre, sitios de Facebook (hay uno especial llamado “Cervecería Guerriero Colecciones antiguas”) o el Club Argentino de Coleccionistas.

Y sí, hay fanáticos al extremo, tanto que hasta descubrí un perfil que se llama “José Coca Cola”… (posta).

Guerriero etiquetas varias
En 2012 hice una nota recordando la vanguardista presencia de Guerriero en la 1ª Exposición Regional de Industrias en la Rural.  El stand tenía una fuente con chorros de cerveza y la frase “Industria Argentina – Exponente regional – Orgullo local”.

Eran épocas doradas del comercio y la industria, con nombres como Cirigliano, Castellazzi, De Ciervo, Confitería 9 de Julio, Fortunato Tassara, Buisán Hnos. (Chevrolet), Joyería Tomasone, Florería Lanza Fratamico, Pietrobón, Álvarez Rea, Mármoles Dani y Panizza, entre otros.

http://verorezk.com/2012/08/como-era-la-primera-expo-junin/

 

Naranja y media para los pibes…

 

Además de cerveza, Guerriero fabricaba una naranjada en botellita de vidrio bajita y panzona bautizada “bolita” (por su bolita en el pico). En realidad quedó como un genérico, porque la bolita era un sistema que tenía una limonada para mantener su presión y no obstruirse al servirla.

Googlée sobre “la bolita” y encontré la patentada botella Codd de la gaseosa Ramune de Japón o la Chinchibira de los ’60, que se considera la primera gaseosa argenta.

Guerriero-Naranja
La naranjada era el clásico. La que, por ejemplo, los chicos llevaban a sus picnics para acompañar el sanguchito de mortadela (que por el barrio compraban en el almacén de Nicolai de calle Borges).

Y la que ligaban por la generosidad del abuelo Guerriero que siempre estaba sentado en la entrada. Cuando iban a comprar el hielo, les regalaba una botellita de naranja (ej: de las que no pasaban el control de llenado). Le decía a los empleados: “dale una naranja al pibe” y todos contentos.

“Si habremos tomado naranja de Guerriero”. “¡Qué rica era!”. “Yo tengo guardada una botellita”. “En los cumple siempre había”. “Todavía le siento el gusto”. Lo dicen memoriosos en Facebook, pero bien podrían ser excelentes testimoniales publicitarios de Mónica y César.

A propósito de publicidad, el slogan era: “Naranja de naranjas, naranja Guerriero”. Porque las naranjas eran naturales y de Entre Ríos.

Guerriero-Indian-Tonic
Otro clásico fue el Indian Tonic. Nombre inspirado en la quinina que le daban a los enfermos de paludismo en La India (a la cual le ponían un tónico porque era intomable de amarga). De hecho los ingleses mezclaron el agua tónica con ginebra dulce creando el gin-tonic (un coctel para olvidar la malaria…).

Y después vino “ELLA”…

Guerri-Cola

Extracto de cola y soda. Al menos en cuanto a los ingredientes no puede haber fórmula secreta, dice Miguel el profe de Química. Cómo la agitan o cómo influye el marketing en la percepción del gusto es otra cosa…

Si no le entendí mal, en la hazaña local de darle “Guerri” a la Coca participó un ingeniero que fue fundador de Radio Splendid.

Su botella no era la icónica “verde Georgia” sino simplemente una más retacona de vidrio Rigoló.

Guerriero-Coca-Cola
Al margen, en sus últimos años, Guerriero tuvo otra marca “cercana” a The Coca-Cola Company: la Taf. Casi coincidentemente, los yanquis le habían puesto Tab a la antecesora de la Coca Light. Hubo un acuerdo legal (a través de Barbat y CIA registro de marcas de La Plata) que no se puede contar, pero que favoreció a la juninense. Encima, Tab tuvo que enfrentar la prohibición del ciclamato como edulcorante en Estados Unidos (se sustituyó por sacarina).

 

El líquido que derramó sobre otros negocios…

Además de hielo, depósitos frigoríficos, cervezas, naranjas, limonadas, tónicas y colas, Guerriero envasaba soda. Primero en sifones y luego en botellas.

El centro de operaciones estaba en la actual casa de la familia, en 25 de mayo y Tedín, haciendo cruz con la manzana de la fábrica. Más tarde sumaron la esquina opuesta (donde estuvo la carnicería La Ecológica).

Por el costado de Tedín (ex teatro under La Fábrica, hoy Le Club Gym) estaba la usina con 2 grupos electrógenos y los compresores de frío para las cámaras. Esas cámaras después las compró Bazzani para guardar zapatos… 

El “holding” Guerriero también tuvo aceitera en Av. República (que luego compró La Liga) y fábrica de loza “Manufactura Faenza Argentina” (también frente al hospital) a cargo de un técnico francés.

Obvio, le pregunté a Miguel por dos datos comerciales básicos: cómo publicitaban y cuál era su competencia.

Guerriero-aviso(aviso publicado en La Verdad en 1957)

 

Lo más efectivo eran los parlantes de “Media Publicidad”. Antes de la función de las 5 del cine, una gruesa voz recordaba: “Naranja de naranjas, naranja Guerriero”.

Sus rivales del mercado eran Monti (representante Quilmes), de Alberdi y Winter y Pierdominici sobre Av. San Martín casi Primera Junta (hoy autoservicio La Feria).

 

Dios, Patria y Coca Cola…

Así se llama un libro que asegura que después de OK, Coca-Cola es la palabra más conocida que existe sobre la Tierra. (Sí Messi, tomate una Pepsi y pateá la latita…)

Pero no por ese logro, sino por los 100 años de la botella, Coca estrenó el mes pasado una campaña en más de 100 países.

Uno de los anuncios cierra con el slogan: “Contiene recuerdos y otros ingredientes secretos“. Fantástico. Y por si fuera poco, Coca asume el compromiso de seguir mejorando la calidad de sus comerciales. Igual a lo que piensan la mayoría de los dueños de marcas locales… ¿o no?.

En simultáneo continúa la súper campaña de los nombres, donde las botellas toman la identidad de su dueño…

Coca-Cola-Onur-Sherazade
La protagonista es entonces la célebre botella. La diseñó la Root Glass Company mediante un concurso en el que se pidió un envase reconocible incluso en caso de rotura o en la oscuridad. Así nació la “contour” (figura) evocando una mujer con falda ajustada o las curvas de una actriz conocida.

Tan fenomenal resultó ese invento que se montó una exhibición aniversario en el High Museum of Art de Atlanta.  Mostró más de 100 objetos alusivos, obras de Andy Warhol y fotos inspiradas en o con la botella.

Es lógico, porque ¿quién no tiene una historia con esa botella?. Yo guardo mi foto con el corpóreo gigante en Universal Studios de Orlando y la canopla souvenir que compré en el store oficial de la 5ta Avenida de Manhattan.

Coca-Cola-Universal-Studios

Coca-Cola-lata-souvenir
Otros hasta la evocan en canciones. (Si Arjona no lo hizo, seguro la próxima…).

¿Te acordás de “Te ves buena” de El General?. “Parece una botella de Coca Cola… todos los hombres a su mujer golpean” . Oportuno mensaje para estos tiempos…

Lo que hoy no sería violencia sino creatividad pura, es la parte que dice: “Vamo’ a eliminar a la más más fea…”. Justo para poner la imagen de una Manaos…

¿No se vería bueno?.

En fin… Cualquier idea será mejor que el plagio que este año estrenó Pepsi:

Lo descubrí buscando material para esta nota.

1982: vestuario, Maradona, nene, camiseta y Coca…

2015: vestuario, Beckham, nene, camiseta y Pepsi…

 

Con la Guerri-Cola esto no pasaba!!!

 


 

Fuentes:

-Entrevista personal a Miguel Guerriero, marzo 2015.

-Facebook “Si sos de Junín no podés olvidarte de…”

http://www.marketingdirecto.com/actualidad/anunciantes/la-botella-de-coca-cola-cumple-100-anos-y-lo-celebra-con-una-campana-para-todo-el-mundo/#sthash.EgVJdkxg.dpuf

http://www.merca20.com/la-mega-campana-de-coca-cola-por-los-100-anos-de-su-botella/

 

 

 

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