Fan de River a la juninense…

Vero Rezk River

 

“Cómo olvidarla”, decía Rodrigo. Y no me refiero a la tarde en que el equipo de su primo Olave (el arquero pirata cordobés) nos mandó a la B.

Me acuerdo como si fuera hoy la última vez que vivimos esta alegría monumental. Era junio del ’96, justo la noche en que recibía mi diploma de Publicista. Festejo doble. Para la historia.

19 años después, acá estamos con el tricampeonato. No voy a hablar de fútbol (aunque podría sorprender a más de uno…). Tampoco de marketing, porque esto fue puro producto de gallina en la cancha.

Muuuchos fueron a verter su euforia a la Fuente del Mileno. Yo me quedé calmando a mi perra, a la que no le importa un “cuete” si se retira Cavegol o Cavedog…

Y así desvelada, me puse a pensar qué podía decir de desde esta ciudad a 260 km del pletórico Obelisco… 

 

Alario-Toyota-Bridgestone
Cuando Lucas Alario, el pendex recién llegado a Núñez, hizo el primer gol, los relatores coincidieron en lo rápido que fue todo para él y cómo cambian las cosas (hace un año decía que hasta era hincha bostero).

Y sí, también hasta hace poco, ALLARIO Automotores estaba en la esquina de Álvarez Rodríguez y Moreno, donde hoy la Heladería Copahue le vende cucuruchos a los rollers de la plaza 9 de julio.

Allario era una agencia multimarca de nuevos y usados. Igual que los jugadores que a veces hacen la diferencia en los momentos claves. Pueden ser debutantes, venir de otro club, e incluso dejar el alma para que luego se lleve el cuerpo el que mejor paga.

Allario no tenía modelos exclusivos ni acuerdo con la Conmebol, pero sí exhibía algún que otro Toyota, el clásico sponsor de la Copa que a los campeones les regala un Corolla con neumáticos a prueba de agua de Bridgestone (el “chivo” actual de la Libertadores que no solo engoma a Chevrolet…).

En el segundo tiempo, los de Monterrey bajaron al uruguayo en el borde del área. Fue penal en serio. No de jueguete.

Precisamente, CASA SÁNCHEZ se llamó la juguetería más entrañable de la historia local.

Casa-Sanchez-River

En los años ’60, estuvo sobre Sáenz Peña entre Arias y Gandini (hoy Juvent), pegada a Casa “El Hogar” (valga el pleonasmo marcario).

La juguetería de don Sánchez, dicen los memoriosos, tenía una vidriera hipnótica para pasar horas mirando con la boca abierta. Algunos se tiraban al suelo llorando para que los padres entraran por ese deseado pasillo del angosto local.

Ahí no faltaban las legendarias pelotas “Pulpo”, esas de goma rayadita que hasta el arquero mexicano recordaría toda la vida. (Ni el Pulpo Paul hubiera imaginado este presente a 1500 días del descenso…).

Sánchez tenía de toooooodo: jueguitos de lata o porcelana, soldaditos de plomo (casi como los jugadores de Tigres), autos a cuerda, muñecos de 3 caras (como los periodistas que decían que River entró por la ventana y luego decían que está para pelearle al Barcelona…) y avioncitos de madera balsa. A propósito: por dónde andará el drone de Boquita?. ¿Será el que maneja la madre de Burlando en el Bailando?.

También, cómo no, en Sánchez podías encontrar estas maquinitas industria argentina para coserle la Boca a los pimenteros…

maquinita-de-coser(foto by Laura Acebal, “Si sos de Junín no podés olvidarte de…”)

 

Casualmente, la atracción eran los novedosos chascos como bombitas de olor y pastillas picantes que muchos se divertían tirando en el cine. Y los más boludazos, en la Bombonera…

En Navidad y Reyes, Casa Sánchez trabajaba hasta las 12 de la noche, casi como los chinos. Hoy, Sánchez y River están volando a Japón…


 

Más de media hora del segundo tiempo.

El cabezazo de Funes Mori fue un regalito extra, como los caramelos “Tito” que Adaglio (no Alario) regalaba a todos los chicos del barrio (Ataliva Roca y Avellaneda, hoy cocheras de la AFIP).

Funes-Mori-yapa

Los adictivos Tito eran unos cuadraditos tipo “Mu Mu” o “La Vaca Lechera” de Arcor que hacía LA JUNINENSE, una marca de dulce de leche que tenía 2 vaquitas en su etiqueta azul. Tan sublime que hasta llegó a rellenar los Havanna.

Son muchos los que añoran esos años de infancia cuando se merendaba con la trincha y el tarro de cartón de 1 kg al lado, ese que se raspaba hasta el fondo bien azucarado.

Después de 50 años, La Juninense se vendió a una fábrica de Tres Sargentos que hasta hoy tiene la receta original.

¿Y cuál fue la receta de River?.  No sé, habría que preguntarle a Gallardo, que no es el dueño de SKF de Benito de Miguel ni el muñeco Michelin de Oscar D’Angelo de R. Hernández…

La cuestión es que Messi no pudo con Alemania, Higuaín no pudo con Chile, pero Alario, Sánchez y Funes Mori se comieron a los Tigres para salvar el honor argentino.

Gracias River!!!!!!

River-Campeon-Libertadores-2015(foto by tycsports.com)


 

Que las PASO del domingo gane el que sea. Nosotros en diciembre estaremos en el Mundial de Clubes de Japón y la semana que viene en la Suruga Bank, al margen de los “surugufragios” que saque el chino Zannini, la achinadita Stolbizer contra el acuerdo de China, y esos otros políticos que hacen cualquieeeeeer cosa con tal de cruzarse la banda (no precisamente roja).

 

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