Si lo pidió Michelle…

 

Michelle We-Can-Do-It-

 

Todos hablaron de él. Pero la que habló ¡y cómo! fue ella.

El discurso que dio Michelle en el Centro Metropolitano de Diseño fue tan inspirador como un TED (TEloDijo).

Vino para “empoderarnos”. Pidió a las estudiantes argentinas que hagan una diferencia, porque se necesitan mujeres líderes. OK, ya sé que pasé el secundario hace raaaato, pero soy XX (mujer, aunque bien siglo XXI).

 

¿Qué causa vas a hacer propia?. ¿Qué injusticia vas a solucionar?. ¿Cómo vas a ser agente de cambio en tu país y en tu mundo?. Lo preguntó Michelle. Y nos invitó a seguir el ejemplo de todas las argentinas valientes.

 

Me encantó el mensaje y lo tomé. Hace rato…

 

Para empezar a cambiar algo no hace falta proponerse ser presidenta, vice o gobernadora. Tampoco Margarita Barrientos. Basta con plantarse firme y hacerse oír. Claro que para eso hay que estar preparada.

Michelle contó que pese a que pocos creían en ella, se empeñó en estudiar, en desarrollar el pensamiento crítico, a escribir bien… Y le metió para adelante venciendo prejuicios y condicionamientos externos.

 

Michelle-Obama-stop(imagen by huffington.co.uk)

 

Por suerte, no fue mi caso. Es más, desde chica me alentaron para “hacer algo” con este don que traía vaya a saber de qué gen perdido de Rosalía de Castro (aclaro que llevo más sangre gallega que árabe).

Así, redacté desde las dedicatorias a los próceres en los actos escolares o discursos para cumpleaños de 15, hasta letras para canciones de Pimpinela (sí, entre mate y mate con el mismísimo Joaquín).

Pero un día, sentí esa voz interior del “yo puedo” que mencionó Michelle y me involucré desde otro lugar.

Decidí aportar para el CAMBIO. Porque cambiar no es chamuyar ni hacer que los distraídos o los que menos piensan se crean cualquier cosa. (Que una publicidad grosera o un logo copiado sirve para un negocio, o que dos cebras te arreglan el tránsito, por citar sólo un par de ejemplitos locales).

Todo lo contrario. Cambiar es hacer algo DE VERDAD contra la mentira, la mediocridad y la chantocracia. Si no combatimos eso (cada uno a su modo), jamás saldremos de la pobreza moral e intelectual. Menos, lograremos la “revolución del conocimiento” que, dice Manes, es condición indispensable para un desarrollo en serio.

Se me ocurrió después y lo agrego:

En los tiempos de escandalosa corrupción que estamos viviendo en Argentina, las que se ponen la causa al hombro y denuncian en la justicia son mujeres: Lilita Carrió, Margarita Stolbizer y Mariana Zuvic. Y todos los que contaban plata en la Rosadita son hombres. Para pensarlo…

 

MICHELLIN…

 

Michelle Michelin-Obama

 

Hace 4 años, inauguré el primer blog de análisis sobre los temas que nadie había tocado en Junín. Y acá estoy. A punto de contar las 150.000 visitas de muuuuuchos como vos que entraron más de una vez para leer con qué me la juego.

Con el discurso michellista, mezcla de Luther King, Steve Jobs y ¿neumáticos todo terreno?, renové impulso para seguir dejando marca. Porque es un espacio de alcance ilimitado y totalmente libre, donde puedo decir lo que otros no dicen, ya sea por ignorancia, conveniencia, interés/desinterés, miedo, o porque simplemente no tienen los medios.

Si yo me animo, muchas más se pueden animar. Fácil no es, pero imposible mucho menos!.

 

Dato alentador: en este tiempo de exposición pública, sentí el respeto (aunque sea a la fuerza!) de los que, como también expuso Michelle, ninguneaban con más “esmero” por tratarse de una mujer. Pero claro che!. ¿Cómo una mina se atreve a criticar malas acciones de comerciantes, colegas y autoridades masculinas, encima de apellido?. Porque reconozcamos que en Junín, en ciertas cosas, aún vivimos en la época de los Azcuénaga…

Hoy, esos mismos lo piensan dos veces antes de retrucar lo que cuestiono, porque saben que necesitan tener con qué (argumentos válidos). Vieron que la mina “quién se cree que es para opinar” los puede dar vuelta como un soquete Moul. Que no la corren ni la achican con una bravuconada de macho alfa. Un avance importantísimo.

Por todo esto, me conmovieron de manera especial las palabras tan reales de la “negra de Chicago” que llegó a ser la primera dama más influyente del mundo.

 

Gracias Michelle Obama (*) por haber traído de Harvard a La Matanza (casi) este desafío. Lo sigo tomando con gusto. No sabés las notas que estoy preparando. Bye.


 

 

Bonus…

 

 

(*) A Barack, Trump o los que sigan sosteniendo incoherencias, no les agradezco nada!. Es más, de paso, le recuerdo que el mamert- digo Mamet, no me dio la visa ni para ir a Puerto Rico!. (USA conocí gracias a la Waiver de Menem, sorry).

Menos mal que tienen FBI, CIA, WikiLeaks…¿Habrán investigado que con las herramientas que tengo para hacer lo que quiero acá, y con más de una propiedad a mi nombre, puedo irme de “lava copa de la vida” de Ricky Martin?.

Puf. Mucha bestia blindada hasta para comer provoleta en San Telmo, pero no son capaces de chequear un pasaporte y una ruta de vida de alguien que hace turismo internacional desde hace 20 años (y siempre con sellito de vuelta!).

 

Vero-Rezk-aeropuerto
En fin, a mí no me la dieron. A los terroristas que les hicieron ca— caer las torres, sí. Ridículos si los hay. (No voy a decir yanquis “farabutes” porque era frase de mi jovie y que en paz descanse…).

Por eso, mejor que Obama volvió rápido. Tiene mucho que controlar. Es más, me parece que los nenes de ISIS pasan sin permiso y sus matones ni se enteran… (Ahora los robots de Google leen ISIS-Obama y me mandan una orden de arresto con el pequeño Wiggum, porque así de b—- bélicos son).

 

Wiggum

 

 

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