Reencuentro a la japonesa…

pura-sangre moda

 

Dicen que en la moda todo vuelve. Me parece que es literal…

A principios de 2001 yo era la responsable de Marketing de Clínica La Pequeña Familia. Estábamos en proceso de cambiar los uniformes para adecuarlos a la identidad de marca. Nos acercaban varias propuestas. Un día apareció el Dr. Covini con una carpeta distinta. Pertenecía a una diseñadora de indumentaria linqueña que recién había llegado de Milán. No era común (aún hoy no lo es) encontrarse con un curriculum que te sorprenda en la búsqueda.

Le dije a mi coequiper: “Mirá esto, es increíble”. En ese momento, ni imaginamos que los genéricos pantaloncitos de mecánica se iban a reemplazar por el mejor ejemplo de vestimenta institucional que tuvo la empresa en su historia. Porque ni falta hace aclarar que le confiamos el proyecto.

Cuando alguien veía en el centro una chica con camisa celeste, chaleco al tono y falda color arena, asociaba de modo inconfundible a La Pequeña Familia. El conjunto de puro algodón, que reforzaba el mensaje de naturaleza y calidez de la marca, fue uno de los símbolos más valiosos que tuvo la clínica en su desarrollo de imagen.

Hoy, 15 años después de la experiencia, me reencuentro con aquella talentosa diseñadora: LARA STOLA. (Lo que no es casualidad es que ella también recuerde ese uniforme como una de sus mejores creaciones de principios de carrera).

Mi actual emprendimiento ligado a un nuevo formato de tienda trendy, me hizo coincidir con Lara faltando pocos días para el lanzamiento de su tercera colección propia.

Fue así que el 22 de octubre (2016 para quienes lo lean a futuro), visité el local de Lincoln donde se presentó la cápsula “Japanese” de PURA SANG®E Treasure.

En honor a ese “hito fashion” que compartimos en La Pequeña, y como emprendedora exitosa que nunca dejó de formarse y crecer, decidí que merecía esta nota en el blog.

Conocé el caso. Inspirate y nutrí tu buen gusto con verdaderos tesoros de diseño.

 

(más…)

 Miércoles negro…

 

chocolate-aguila-negro

 

Este día lo honré así. No sólo porque me mata este chocolate (“ave rapaz” pero nunca femicida…), sino porque me pareció un buen arranque para mi mensaje.

Las mujeres somos tan libres como ellos. Me refiero a los blancos amigos del Tío Donald y los negros como el de Águila (también símbolo del país de Trump).

Podemos elegir qué comemos, qué estudiamos, dónde o en qué trabajamos, qué opinamos y con quién nos acostamos.

Lo demás, se derrite por su propio calor…

Sin embargo, y aunque hace rato que ya no estamos en la época del descubrimiento del cacao en Mesoamérica, algunos siguen actuando como cavernícolas y les faltan milenios para llegar a indios olmecas…

No voy a hacer un análisis multifactorial desde lo antropológico, sociológico, pedagógico. Escapa a mis posibilidades, y no por ser mujer… Creo que el tema es mucho más complejo de lo que escucho en los debates del informativo.

Simplemente quiero aportar mi mirada desde un área que influye en la cuestión y sí conozco.

¿Qué modelo cultural de mujer se vende desde la publicidad?

 

Empecemos por casa…

 

(más…)

Cultura Campo: solo faltó Pimpinela…

(para resumir la cuestión con un solo estribillo…)

 

lucia-son-todos-iguales

 

“Son todos lo mismo, no hay vuelta que darle, son todos iguales, son todos iguales”…

 

Esto repite Lucía con Ángela Leiva en la última canción socio-espejo del dúo sciolista…

A propósito: “Cambia, todo cambia, menos los políticos…” hubiera cantado la Negra Sosa en uno de los escenarios que Vidal montó en la Rural de Junín.

La pregunta que te hago y trato de responder en esta nota es:

¿Qué diferencia hay entre los recitales distractores que organizaba la provincia de Daniel y el festival Cultura Campo que nos trajo “gentilmente” Mariú?

(Sí, dije Mariú no Mario, aunque bue, si Meoni se puso en la Fiesta del Cosechero en Morse, ¿por qué sería raro en su “Capital Nacional del Espectáculo”?).

Acá tenés info como para evaluar el nuevo folklorazo. Si fue de verdad una iniciativa pro familia o puro autombombo legüero para tapar los quilombos que le aparecen al gobierno como luz mala…

 

(más…)

Marley te choca con choco (y frutilla)

marley-helados-arlequin-junin

 

Al conductor conocido por su torpeza, lo pusieron de nuevo a manejar por las calles… Esta vez, llevando los helados de… Guaaardaaaaaaaaa

 


“Vos también ganale a los síntomas de la gripe. Tomate un Arlequín bien helado de carne!, vegetales! pollo!…”

Ay no, perdón!. Estoy más confundida que la nena de Hellmann’s.

Bueno che, también… ¿a quién se le ocurre que el mismo chofer de las víctimas de la influenza traslade los baldes de merengatta y kinotos al whisky a Rivadavia y Falucho?. (Una de las sucursales de Iris, digo de Arlequín…).

marley-helados-junin-camion

 

(más…)