Carta al Monseñor (pero que podés leer…)

Vero-Rezk-Coca-Cola

 

Si hay algo que me molesta y siempre hago público es el doble discurso.

Así que, como no me lleno la boca hablando de este tiempo de misericordia, voy a “contestarle” a mi modo a Monseñor Aguer.

El arzobispo de La Plata y rey de las frases polémicas, criticó a Papá Noel. Culpó a Coca Cola, a la publicidad y al imperialismo.


Monseñor-Aguer-Papa-Noel

 

 

 

Primer punto. En tal caso, usan el mismo mecanismo. El capitalismo impone íconos de consumo tal como la iglesia arría masas para que todo ser con cerebro pero sin pensamiento crítico siga como rebaño su doctrina.

Según Monseñor, darle protagonismo a Papá Noel y no al pesebre birla la realidad histórica de los hechos.

Va segundo punto. Realidad histórica es, por ejemplo, la Segunda Guerra Mundial. Algo que nadie puede negar que existió. En cambio, para un ateo, un judío o un budista, el nacimiento del mesías nunca sucedió. Y no porque sean negadores o herejes. Simplemente no creen o creen en otra cosa. Y es respetable!.

“Papá Noel no tiene nada que hacer en estas pampas y en estos calores de diciembre”, dijo Aguer. Me encantaría saber que hace él con la sotana romana y la capa magna en estos días con 35 grados a la sombra…

 

Ahora, me dirijo directo al señor Héctor…

Si lo deja tranquilo, tomar Coca Coca, e incluso, lanzar una campaña publicitaria con el personaje que Haddon Sundblom ilustró hace 86 años, no significa venderle el alma al diablo ni hace caer ningún anillo episcopal…

De hecho, el Director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Marketing nos pidió a los que integramos esta comunidad de “profesionales de las marcas” que compartamos un mensaje. Es un soneto de su autoría que invita precisamente a sentir de corazón esta Navidad y que Jesús sea el centro de todo como símbolo de renovación.

soneto Navidad

 

¿Y sabe qué Monse?. Si quiero, leo esta reflexiva obra tomando una Pepsi. Porque en eso no se juega mi integridad como persona. Lo que bebo (y claro está que no me refiero a excesos) no me define como buena o mala, inteligente o burra, imperialista o comunista, etc.

¿Quiere que le cuente la cantidad de gente que conozco que va a misa y vive invocando a la virgen mientras no para de mentir, ocultar, manipular y cometer delitos de todo calibre?. ¿Se acuerda (por poner un ejemplito) que Arquímedes Puccio rezaba antes de comer y entrarle a su sagrado vinito?.

Sepa Monseñor, que el debate moral es más profundo que una copa de cristal o una latita de aluminio roja…

 

Permítame informarle que somos un pelín más complejos de lo que su dogma sostiene. Entiendo que ésta es la parte que más le cuesta, dadas sus últimas conclusiones sobre “conductismo” con las que eligió pasar al ridículo eterno. Ej: que los femicidios tienen que ver con la desaparición del matrimonio. Como si una libreta o un juramento simbólico en un altar fueran garantía o inmunidad contra un maníaco, un psicópata o un sujeto normal (felizmente casado para su glosario…) en pleno brote psicótico.

Respecto a la unión del varón y la mujer con fin procreativo, eso ya tiene que ver con otro plano y es que los humanos nos movemos por deseos. Podemos desear estar en pareja y no tener hijos. Pero no se preocupe. No voy a cometer el sacrilegio de darle semejante shock con la novedad.

Ah, al margen, una pavadita… Usted predica que todo niño tiene derecho a un padre varón y una madre mujer, reduciendo la situación óptima a una cuestión de género. Dicen los que saben (que no somos los marketers ni los del clero, lamento decepcionarlo) que lo más importante para una personalidad sana es que se cumpla el derecho a que lo cuiden y lo amen por sobre todas las cosas y clasificaciones. Y ese don viene en un envase que se llama cabeza o corazón (si lo prefiere y no es el Dr. Manes). Que la mejor crianza sea una cuestión determinada por lo genital… ni a Rampolla se le ocurre defenderlo a esta altura de la evolución y la evidencia científica.

En fin…

Usted, desde la iglesia que representa, digamos que no puede ser ejemplo de mucho. Con sólo encubrir uno, tan sólo uno, de los tantos actos de abusos a menores de parte de los más altos rangos de su “honorable” escala espiritual, está en el horno a temperatura infierno.

¿Se lo digo en lenguaje pagano?. Es preferible destapar la magia de Coca Cola y no el oscurantismo que su empresa mete bajo la alfombra de hilos de oro. Ni dude que la multinacional de Atlanta, aún manteniendo la fórmula secreta de su pócima, no esconde ni una burbuja de lo que guarda el Vaticano como cuello de botella de la historia.

No se olvide que Usted viene de una institución tan adorable cual niño de Belén que al que pensaba distinto lo mandaban a la hoguera o directamente lo decapitaban. Tan tolerante, que si alguien (aún con los estudios más rigurosos) contradecía la Biblia, era sometido a los métodos de tortura más salvajes de la Santa Inquisición. A propósito, supongo reconocerá que la Edad Media, donde dominó el catolicismo en pos de una fe ciega y sumisa, fue la peor involución de la humanidad.

Por suerte, y no sin sangre derramada gracias a la brutalidad de sus antecesores, hoy podemos disfrutar de este domingo sin dominicos…

Usted tranquilo, levante el cáliz con Mistela, ese brebaje autóctono que seguro viene de los pagos de San Antonio de Areco.

Y si es muy dulce, pida Light o Zero… Salud!

 

2 comentarios en “Carta al Monseñor (pero que podés leer…)

  1. Cecilia

    Siempre genia!, Me encanta leerte y comparto mucho de lo que escribís.

    • Vero

      Hola Ceci, Muchas Gracias!

      Qué bueno saber lo que decís. Brindo por eso y por un excelente arranque de 2018!
      (Espero te guste también la nota sobre el anuario que sigue a ésta… )

      Saludos
      Vero

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