Caso Albino y cómo ubicar al colega…

 

Al Dr. Albino le pusieron las cosas rojo sobre negro…

 

Si bien hoy todos conocemos el episodio -menos Macri que dijo que no lo había escuchado (SIC) – lo resumo en esta intro por para que al leerlo dentro de un tiempo, podamos reubicarnos en la situación.

Abel Albino es un pediatra muy reconocido por los centros de desnutrición que dirige en el norte del país a través de su Fundación CONIN.

Hace unos días, en medio del debate por la despenalización del aborto en el Senado, dijo con total “normalidad” y seguridad (lo repitió) que el preservativo no previene porque el VIH atraviesa la porcelana. Algo no sólo sin fundamento científico sino como dicen los chiques, “nivel disparate”.

Los títulos de la prensa fueron unánimes…

 

No fue lo único, ya que antes había definido a la mujer embarazada como un tesoro, más precisamente, que en un país enormemente grande, necesitamos chicos para poblarlo. Piensa igual que Alberdi, o sea, como en el 1800. Peor aún, sus también escandalosas afirmaciones medievales sobre las violaciones, la homosexualidad o la virginidad femenina.

La cuestión es que, volviendo al debate y al momento del preservativo, y tal como una mujer que se hace respetar cuando el señor no lo usa o se rehúsa, la doctora Mabel Bianco, al gritó de “¡Pero por favor doctor!”, se levantó y se fue del recinto.

Y twitteó sin pelos en la lengua.

 

Todo esto me lleva a pensar en 3 cosas que quiero dejar grabadas acá para la posteridad digital…

 

¿Tener una profesión es garantía de capacidad para otras?

 

CLARO QUE NO

 

Un título no implica que una persona sepa de otras cosas de la vida o tenga por ejemplo otras inteligencias como la emocional. Tampoco garantiza que maneje todo el abanico de opciones dentro de lo suyo. Dentro de la misma profesión hay especialidades que requieren saberes más finos para hablar sin pasar papelones.

Así como un cardiólogo no sabe (al menos lo prudente como para estar tras el micrófono) de gastroenterología, un pediatra no tiene por qué saber de infectología, salvo que quiera debatir sobre virus y bacterias…

Pero esa auto-limitación no basta. Porque si incluso siendo infectólogo, el susodicho sólo se quedó con el diploma y nunca más fue a un simposio o lo hace cada mutación de la varicela, tampoco está en condiciones de dar cátedra. Mucho menos ante colegas.

“Albineando” el ejemplo: si el doctorado en la Universidad Nacional de Cuyo data del ‘87, nunca mejor dicho por Mendoza (Flavio…) hay que ubicarse en la palmera.

Ese es un tema recurrente en mi blog o en mis posteos de redes. Es más, ni bien pasó lo de Albino hice link con lo que pasa en mi rubro.

Pongo un primer ejemplo. Profesionales de otros campos creen que son idóneos hasta para enseñar Marketing. Ej: contadores que dan clases de Marketing en la UNNOBA como si el marketing fuera una “materia de Ciencias Económicas” o, en un enfoque reduccionista, sinónimo de comercialización (como lo fue en sus orígenes).

La pregunta es: ¿puede un contador dar Marketing?. Sí, pero en el caso de que también haya estudiado, trabajado y se actualice en Marketing. De hecho, la presidenta de la Asociación Argentina de Marketing es Ingeniera Agrónoma, pero tiene una carrera ascendente en empresas nacionales y multinacionales de consumo masivo, trabajando en el desarrollo de campañas y con resultados demostrados en productos de primerísima línea. O sea, no se para ante el auditorio del MKT DAY desde un posgrado en control de plagas…

En cambio, en mi ciudad, y cuando ni siquiera un título de base alcanza para estar a la altura de lo que exige el mundo líquido, hay gente que hizo y hace negocios con la publicidad sin haber estudiado nada. Mucho menos, claro está, se interesó por al menos uuuna vez al año asistir a una conferencia digna en la materia.

Otro ejemplo que me tocó y te puedo contar es de colegas que me pidieron entradas para ir al Congreso de Marketing ninguneando la Asociación. Ej: “¿qué onda? ¿qué hacen? ¿es algo serio?”. Sí, aunque te parezca mentira, gente que escribe o da charlas sobre Marketing y no conoce la mayor entidad de Marketing de su propio país. 

Ah, y me olvidaba del último caso que expuse en mi video sobre el Big Sale Junín!. Ahí se ve claramente cómo el Director de Turismo (“preparado” para hablar sobre la Fiesta del Pejerrey o la capacidad hotelera de la ciudad los fines de semana XL) no sólo es responsable del área de Cultura (o sea, “sabe” de las muestras pictóricas en los 3 museos o el tango que le conviene…), sino que además, se puso al hombro las “actividades de marketing” para incentivar el consumo durante los 2 días de ofertas intensivas en el centro. Eso es ser ecléctico?: No señores y querides: eso es ser un chantún más grande que el flecha de plata del primer premio…

Acá me es inevitable parafrasear a Mario Kostzer: el pelotudo opinólogo sacado del catálogo de pelotudos con un micrófono en la boca, fiel alumno del pelotudo new age o el pelotudo optimista… (al que le quepa el saco o el chupín, que se lo ponga).

Resumiendo a lo Kostzer: “Opinan sobre cualquier cosa como si les asistiese la máxima autoridad moral y erudita, pero jamás están obligados a demostrar lo que dicen…”. Esto tiene un título: EL CHANTA ARGENTINO.

 

 

Que alguien pifie en un área ¿invalida el resto de su trabajo?

 

CLARO QUE NO

 

No me parece que ese atropello a la razón de Albino invalide su labor como precursor de la lucha contra la desnutrición en la Argentina. No es la primera vez que cuento que cuando vino a Junín hace 4 años me fui especialmente a la Rural para escucharlo y transcribir toda su magistral enseñanza.

Acá está la nota que publiqué aquí mismo en esa oportunidad:

Albino, Paladino y por favor leelo si sos argentino!

 

Con el tiempo, me di cuenta que repite el mismo discurso en todos lados. Bueno, el Dr. Manes también lo hace y no por eso dejo de admirarlo en su conocimiento sobre la neurología cognitiva.

El tema es separar las cosas. Así como es falaz decir “tal persona es buena porque va la iglesia”, lo es creer que un profesional sepa de todo o no pueda chingarle  en su propio terreno.

Y si no sabe de algo no es el problema. El problema es que pretenda enseñar o ser referente en eso.

Todos somos humanos y podemos equivocarnos. La diferencia es saber reconocerlo y rectificarse cuando la ocasión lo amerita. Algo que aún no hizo el Dr. Albino.

 

¿Se puede criticar a un colega?

 

CLARO QUE SÍ

 

Como no es la primera vez que Albino derrapa sobre el asunto, tampoco es la primera vez que la comunidad médica y científica apunta contra su forma de ejercer la profesión. Dicen que dista mucho de la concepción moderna de salud. Ej: recomendar a un recién nacido leche de fórmula en vez de la materna en contra de lo que sugiere la OMS.

Esta vez, todos salieron a repudiar y refutar sus dichos, que más allá de los memes y valga la paradoja, se propagaron como virus.

 

 

Fundación Huésped, Sociedad Argentina de Medicina, Asociación Argentina de Microbiología, Sociedad Argentina de Inmunología, Sociedad Argentina de Virología, entre otros, expresaron en un comunicado que se veían en la “obligación de denunciar” enérgicamente la falsedad de las declaraciones de Albino. En contraposición, dijeron que el uso del preservativo es uno de los medios de mayor eficacia a fin de prevenir la transmisión sexual del HIV y otros agentes infecciosos.

Hasta su propia fundación se despegó diciendo que Albino habló a título personal, no en representación de CONIN, cuya finalidad única es la lucha contra la desnutrición infantil.


 

El Ministro de Salud de la Nación y hasta el de Cultura, hicieron público su repudio. Salvo Macri que se “jugó” diciendo que… bueno… son las opiniones de él… sumando al hecho una burrada más, ya que la evidencia científica no es opinable. O sea, la “opinión” de Albino no es válida desde el momento que la ciencia demostró la eficacia del látex en el asunto.

A propósito, ya hay campaña de firmas para exigir que se rescindan los contratos del gobierno con CONIN.

 

 

A tono con su nivel de profundidad y compromiso en los temas más sensibles…


 

En este punto vuelvo a comparar con lo que pasa en mi radio de acción.

¿Quién puede discutir con autoridad?. En el caso de Albino, la comunidad médica y/o científica.

Siguiendo el justo criterio: en Marketing ¿quién debería ser?. Correcto, los profesionales de Marketing o la comunidad que los nuclea.

Ahora bien. Cuando yo escribo en este blog, especialmente en los casos que involucran funcionarios públicos, pretenden discutirme desde lo político, o lo que es peor, desde la simple calle.

Me pasó es esta misma semana con una autodefinida “ciudadana común” que pretendía ponerse en “crítica de mi crítica” sobre el Big Sale. Le expliqué que si las ideas se debaten en un mismo plano, genial. Eso es lo que hago todo el tiempo con verdaderos colegas. Hasta el Director de la Asociación de Marketing me comparte material propio para dar mi punto de vista como también me marca cosas corregibles en mi abordaje. Eso es lo normal, esperable y bienvenido. Lo mismo si un profesional de la comunicación de mi ciudad tiene argumentos para sostener o refutar mis dichos.

Pero ¿Qué pasa generalmente?. Se meten a la cancha quienes opinan nivel “muro de Facebook” o saben (si es que saben), sólo de política.

¿Entonces?. Si yo hablara del acuerdo con el FMI o del modelo neoliberal, sería susceptible de que un Milei me despeinara la peluca… Pero si hablo de “lo mío”, no permito, o mejor dicho combato, la opinología barata como medio de cambio.

Esto lo aprendí durante los 13 años que trabajé rodeada de médicos (primero en La Pequeña y después en el Sanatorio). Jamás se me hubiera ocurrido meter bocadillo en una reunión donde se discutiera qué medicamento era mejor para la gripe A, cuándo indicar una resonancia en lugar de una tomografía o cómo manejar el protocolo de asepsia de los quirófanos, por poner sólo unos ejemplos, porque creeme, viví miles de situaciones de esas. ¿Pero qué pasaba al revés?. Cualquiera que pasara por el pasillo podía participar sobre una idea creativa, una foto o un título para un aviso del diario.

El quiebre lo hice después de muchos años de “no acostumbrarme” a esa caprichosa disparidad. Cada profesión merece capacitación, actualización y en consecuencia, el respeto correspondiente.

¿Por qué la medicina debe ser exclusiva de una elite y el marketing debería ser materia opinable, simplificable o “ninguneable”?. Por ninguna razón.

 

Eso sí, como le dije no hace mucho a un colega: si queremos que la gente respete el Marketing, debemos empezar por casa. No ayuda en nada que pretendamos que los demás entiendan que hay que capacitarse todo el tiempo y compartir conocimiento con los mejores, si después ponemos el piloto automático o usamos la palabra sin conocer ni a quienes le dan verdadero significado.

(Acoto acá que la última definición de Marketing, consensuada por el Consejo Académico de la Asociación Argentina de Marketing, se dio a conocer en 2015 en el marco del Congreso de los 50 años de la AAM y desde allí se pidió por su difusión en todos los ámbitos académicos y empresarios del país).

Al principio de este blog (hace más de 6 años) varios me escribían sorprendidos o cuasi horrorizados porque “estaba mal hablar de un colega”. Metamensaje: “hacé la vista gorda aunque sea una truchada que está diciendo/haciendo”.

Obvio que nunca estuve de acuerdo con eso y por eso seguí en la misma línea, diciendo lo que considero que tengo que decir cuando hace falta.

Si tengo las herramientas suficientes para analizar y evaluar que algo no es correcto, no veo el sentido de callarlo.

 

Estoy convencida que ayuda a poner blanco sobre negro, romper mitos y prejuicios y a depurar o generar la “sanción social” que repite el Dr. Manes cuando dice que es la única forma de frenar la chantada.

Puedo contarte varios casos. Uno de los más emblemáticos fue el plagio del logo de la Rural de Junín. Mostré con pruebas la “avivada” del diseñador de turno y al otro año ya estaban buscando quien diseñe uno nuevo. O las cebras de Petrecca!. A que nunca se le ocurriría volver a ponerlas en la calle después de que hice visible e instalé masivamente el tema de tal berretada promocional/electoral. Bueno, descartado el recurso por fuerza mayor, ahora pone payasos

Y sí, algunos tienen la cara bastaaaante más dura que la porcelana.

 

 

BIG SALE Junín: la gran payasada…

 

 

¿Cómo se llama algo que empieza y termina con un payaso?

 

Bueno, “It” es lo que hizo el Gobierno de Petrecca junto a Comercio e Industria con la excusa de impulsar el consumo y potenciar, incluso “turísticamente” (SIC) a la ciudad de Junín.

VIDEO EXCLUSIVO

 

 

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Ley Justina: cuando el Marketing pone el corazón…


 

La semana pasada salió la Ley por unanimidad. Gracias a Justina todos los mayores de 18 años somos donantes de órganos, salvo que dejemos constancia de lo contrario.

En este contexto, vimos a Ezequiel Lo Cane en los medios y especialmente en la mesa de Mirtha contando la historia más movilizante de los últimos tiempos.

Es el propio padre de la nena que murió hace 7 meses a la espera de un trasplante de corazón, cara visible de la campaña #Multiplicatex7 del INCUCAI, la que su hija le pidió para concientizar de que cada uno puede salvar a otras 7 vidas decidiendo donar los órganos.

Así, a  través de la plataforma de peticiones Change.org, se generó conciencia sobre la importancia de inscribirse y empujar la ley.

Fue una de las máximas expresiones de altruismo en una estrategia de Marketing nacional. Por eso, hace 1 mes, Ezequiel estuvo en el MKT DAY de la Asociación Argentina de Marketing.

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Material inédito del MKT DAY 2018…

 

 

En menos de 20 minutos, reviví los 3 días más intensos del año de esta apasionante profesión. El MKT DAY es el Mayor Congreso de Marketing del país organizado por la Asociación Argentina de Marketing.

En su 23 ediciones, pasó por Hotel Marriott, Paseo La Plaza, la sala Piazzolla de Galería Güemes o el Auditorio Bs. As. de Recoleta. Esta vez, fue en el Centro Cultural Borges de Galerías Pacífico.

Acá mismo te iré compartiendo algunas de las ideas más importantes que se expusieron.

Material inédito a nivel nacional y de colección!