Si los políticos aprendieran de Batman…

Todo el tiempo pasan cosas raaaras. Hace unos Díaz fue Bruno. Ja, qué pajarona… Hablando en serio (aunque no parezca), me refiero al Batman solidario que fue distinguido por su trabajo en el Hospital Sor Ludovica de La Plata.

Ni bien vi por todos los canales la historia del superhéroe (que preserva su identidad y anda en batimóvil), hice link con uno de los casos más destacados del MKT DAY 2019. Como no podía ser de otro modo, el que expuso Eduardo Kastika para ejemplificar cómo se puede innovar desde los límites.

En el video que sigue está la recopilación de los mejores pasajes de su ponencia del 27/5/19 en el Centro Cultural Borges de Capital. Pero si no tenés los 25 minutos para verlo, acá te resumo los conceptos que no te podés perder si querés sacar conclusiones de valor para tu caso particular.

 

 

Batman by Kastika

Si bien lo conté varias veces, no sobra recordar que Eduardo Kastika es un genio y referente creativo en toda Latinoamérica. Estudió y dio clases en Europa y USA, es consultor, speaker internacional y escribió decenas de libros. Por si fuera poco, Kastika es el Primer DOCTOR en Creatividad de Argentina. En 2014 tuve el privilegio de presenciar su tesis y entrega de título en la Escuela de Posgrado de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA donde se sacó un SOBRESALIENTE. Y sí, yo creo que por su capacidad de investigación y apasionamiento por lo disruptivo, supera a cualquiera de los que lo evaluaban.

A pedido del público, Kastika fue el conferencista que más veces estuvo en el Congreso Anual de la Asociación Argentina de Marketing. En las últimas ediciones, expuso desde las teorías de cómo fueron evolucionando los modos de pensamiento hasta los ejemplos más “locos” del mundo, como los relojes premium a partir de una marca de cera para zapatos o los violines chinos que compiten de igual a igual con los alemanes.

Este año, no sólo fue generoso en compartir sus experiencias (como dice el director de la AAM sobre los disertantes que no se guardan nada de lo aprendido) sino que compartió el escenario con Gustavo Casals, un psicólogo experto en comics, más precisamente, en el caso Batman.

 

En el último MKT DAY (donde tuve la suerte de verlo por enésima vez), Kastika propuso aplicar la estrategia o la misma “lógica” de los creadores de comics a todas las industrias.

 

Batman es un caso icónico para hablar de cómo algo se puede aggiornar pero con límites. Es decir, si bien lo vienen modernizando desde los años 70, Batman sigue siendo el mismo desde hace 80 años. Su esencia no cambió. Igual que el caso de Mickey.

Y ahí está el secreto que no se esconde en la baticueva sino que se hace bien visible para que podamos entenderlo y evitar un riesgo muy común en cualquier rubro. Porque como bien dice Kastika, una cosa es modernizar y otra cosa es contar una historia que no tiene nada que ver. De hecho, muchas marcas quieren innovar o evolucionar y la pifian feo, como le pasó a GAP con su logo. O al mismo Batman en los 90, con ese Azrael más robotizado que no funcionó, pues lo impostado fracasa.

La primera lección: Hay que crear desde los límites. No se puede hacer cualquier cosa. Y el “no podemos hacer cualquier cosa” se llama CONTINUIDAD. Es fundamental tener en cuenta que una historia del pasado va a tener consecuencias en el presente y futuro. Kastika desborda de ejemplos concretos. Si en la revista un personaje pierde una mano, en la siguiente tiene que estar con la mano cortada. Si Robin arrancó con 13 años, en algún momento tiene que ser adulto. Y si nació un nuevo Robin es porque Batman y Talia se acostaron antes…

No se puede crear de la nada. Las marcas tienen que basarse en cosas que ya existieron. Lo de hoy tiene que tener una relación con lo que alguna vez pasó. Eso es, nada menos!, tener IDENTIDAD y sólo así se pueden crear historias memorables.

Para hacer algo en serio hay que seguir una narración coherente. La innovación deber tener COHERENCIA HISTÓRICA. Es la única forma de que sea exitoso.

 

 

El método “anti-Batman” en las próximas elecciones…

 

No hace falta tener las habilidades deductivas de Batman para darse cuenta que las alianzas electorales son lo opuesto a lo que acabamos de ver. No es difícil concluir que ni Durán Barba escuchó en su vida algo cercano a este análisis del hombre murciélago.

Los candidatos tienen ”asesores” en comunicación que, a la vista de los resultados, saben tanto de COHERENCIA como Kastika debe saber del método racional de hidrología…

 

Todos cometen los mismos errores y tienen menos continuidad que Isidoro Cañones. Claro que, según la promesa inicial, en algunos casos queda mucho más evidente. Ej: que Massa vuelva con los K es igual a que Macri recurra a un peronista. Y que Alberto haya hablado mal de Cristina previo a compartir fórmula es igual a que Macri lo haya hecho con Pichetto. La diferencia es que la contradicción se agrava cuando el que lo hace tiene como supuesto valor de marca “somos la nueva política, no pactamos con lo viejo, no cometemos los mismos vicios, somos muy distintos a ellos”.  El concepto de “Cambio” cae por el propio peso de las acciones.

Igual que Cristina a Alberto, Macri no encontró a Pichetto precisamente por ser, como Batman, uno de los mejores detectives del planeta. Por más que quiera actuarlo como un mentado proceso, lejos está de ser Michael Keaton para vendernos el guion de Tim Burton. Lo cierto es que Macri y Pichetto no se habían juntado ni a tomar un café. Es más, Pichetto estuvo hasta una semana antes del “cambio” reunido con Urtubey, Schiaretti y Massa para definir un frente opositor al gobierno. Y resulta que así de la nada, Macri lo llamó por teléfono y le propuso lo que el otro ni se imaginaba (y a lo que dijo sí de una). No, no es Batman alucinando, es realidad argenta 2019.

En vez de aprender del hilo conductor de Grant Morrinson con el Caballero Oscuro, Marcos Peña y Durán Barba muestran las hilachas tratando de disfrazar un manotazo desesperado de una decisión “muy natural”. Para colmo, ni siquiera se les ocurrió poner una Batwoman, o sea, inspirarse en el próximo éxito del imperio DC.

Pichetto representa la antítesis del claim “Cambiemos”, o sea, lo que ellos mismos se encargaron de definir como villanos. Es más, trataron siempre de tomar distancia y, tal como Bruno Díaz con su alter ego, evitar cualquier sospecha de vínculo con el partido culpable de todos los males de los últimos 70 años. Y de repente, falta que digan que Pichetto es la identidad secreta de un cheto del Newman.

¿Y Pichetto por qué aceptó tal contrasentido?. Capaz sufrió amnesia como Bruno Díaz y no recuerda que era peronista, pero por más acrobacias que haga, está lejos de ser Robin y formar parte de la Liga de la Justicia.

En fin. Eso no sirve, porque volviendo a la lección de Kastika, la fórmula que va es “junto a” un creíble. Ej: Batman puede aparecer junto a Scooby Doo, Hulk o Capitán América, porque comparten la misma familia. Todo queda bajo la idea de universo, de unidad. Porque si no, ni un heavy user del comic te compra la idea.

Quizás en “Juntos” (por el Cambio) creen que juntarse con quien estuvo como jefe de banca peronista, desde Menem, pasando por Duhalde, hasta los 12 años de kirchnerismo, es una “innovación”. (Creo que Kastika se pone más verde que Linterna…).

 

Capaz creen que es un arma secreta de Ciudad Gótica cuando en la práctica es un receta de la edad media del marketing.

Agarro una marca cool aspirante a disruptiva (Cambiemos) y luego le meto unos peronchos para hacerla más amplia y popular… Falla seguro. ¿Por qué?. Hay un quiebre en la continuidad, coherencia y por lo tanto, pérdida de autenticidad y credibilidad.

 

Por eso, si la historieta de Macri y Pichetto no termina como Batman y el Joker, dejo la profesión y me dedico a hacer la autovía con el shorcito de Wonder Woman. Ojalá me eviten el espectáculo…

 

(imagen de vandal videojuegos)

 

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