La paradoja del acto 360…

360 “Todo para ver” era un programa del 13 donde podías conocer cualquier parte de Argentina o el mundo. Te lo contaban pero también lo mostraban con imágenes de archivo o recorridas en vivo. (Casi como lo que hoy hace Marley por Telefé).

Ahora parece que el 360 es «poco por escuchar y menos por ver», o mucho relato sin sostén empírico. Me refiero al “nuevo” formato de acto político que inauguró Vidal en Junín y que la prensa local y nacional se encargó de replicar como… ¿atributo o valor digno de grandes titulares?, ¿rasgo distintivo de un partido con visión holística?, ¿beneficio en pos de la comunidad toda?. Nada de eso…

Insólita «relevancia» para algo que no tiene que ver con el contenido y mucho menos con la coherencia entre las distintas expresiones de la marca. Otra muestra de cómo se maquilla lo insustancial o se disfraza de «importante» la nada misma…

 

 

 

Defensores de la puesta en escena…

 

Cambiemos le llama “360” a hablar sobre una tarima en medio del público. Un exceso calificarlo de “nuevo” y mucho más de “360” en un radio discursivo más chato que ángulo llano.

“360” no sólo no es un formato disruptivo (copia el modelo yanqui o al pastor-showman evangélico) sino que es apenas un montaje superficial y egocéntrico a los fines de parecer populares, cercanos, humanos o empáticos cuando, paradójicamente, tiene lugar en recintos donde sólo concurren invitados de ocasión.

Lo importante no es el cómo sino el qué. Lo que debe ser 360 no es la forma sino el mensaje completo. Y eso sólo es posible cuando la misma experiencia se cumple en todos los puntos de contacto con la Marca. Si esto rige para un kiosco, con mucha más razón para un gobierno. Un acto 360 debe traducirse en acciones del plano real que trascienden la simple juntada con los militantes y su ubicación como aplaudidores de tribuna. De lo contrario, el “360” queda sólo en la anécdota del burro en la noria.

360 debería ser no sólo darle prioridad a la obra pública sino encarar de lleno el drama escandaloso del 35% de pobreza. Porque 360 es estar al mismo tiempo en todos los frentes. Jamás es haber prometido Pobreza Cero y luego esconder bajo el asfalto a más de 15 millones de argentinos excluidos de la Revolución de la Alegría.

 

Veamos 2 casos claros.

La marca del “Cambio” promueve, tal como dijo la misma gobernadora en su «360», poner la VERDAD sobre la mesa. Eso es a nivel discurso, pero cuando pasan al acto, la pretensión cae por su propio peso. Un ejemplo bien específico fue la comunicación del 2015. Basta recordar cuando ante la mentira “ningún trabajador va a pagar impuesto a las ganancias”, Marcos  Peña dijo que se debía  a un “error de precisión del spot”. Eso no sólo es faltar a la verdad sino buscar una excusa grosera para no dar las explicaciones o disculpas del caso.

En el terreno local puedo mencionar el caso del director de cultura diciendo que contrata gente “ad honorem” (para shows municipales de tango o rock) cuando hay pruebas de que paga cachet por actividades privadas a funcionarios públicos. Una falta ética repudiable.

Lo mismo pasa cuando se alza como “valor” marcario el “DIÁLOGO” y luego se cierran los canales de comunicación con los ciudadanos que preguntan cosas incómodas o que dejan en evidencia las debilidades de gestión. Ej: no contestar mails con cuestionamientos concretos, bloquear en Facebook comentarios adversos (a mí, como a tantos otros, me lo hizo el intendente) o enviar trolls para responder con insultos lo que no pueden abordar dando la cara.

La explicación de todo esto la encuadro en el momento cero de la estrategia de campaña. De entrada, Cambiemos estuvo a contrapelo de una profesión cuyo verdadero sentido desconoce. Pues lo que hace Durán Barba no es Marketing sino una sucesión de prácticas de GARKETING, o sea, recurrir a frases de manual a los fines de manipular audiencias y lograr objetivos electorales como único propósito.

En fin… Ojalá fueran imparables para salir corriendo a anotarse en un curso de oratoria con sustento “omnichannel” como la ciencia manda. Quizás así aprendan que el “360” no sólo es un buen marco para la selfie…

 

¿Quién nos está escupiendo este gran locro ?

 

Mirá todo lo que tenemos para meter en el locro, y sin embargo…

 

Este 9 de julio quiero hacer un homenaje con todas las letras y nombres…

Locro suena casi como logro y para mí no es casualidad. Argentina es una tierra bendecida pero a la vez está hecha de la suma de epopeyas, hitos e individualidades memorables.

Por eso hoy quiero compartir un video que hice para una exhibición ante extranjeros y dejé colgado en uno de mis canales de YouTube.

Luego de una intensa búsqueda y selección de material, recopila lo que a mi criterio es lo más destacado de nuestra esencia nacional.

La diversidad de paisajes, climas y experiencias: la llanura pampeana, la meseta patagónica, el esquí en Bariloche, el cerro Aconcagua, el glaciar Perito Moreno, las Cataratas del Iguazú, el Tren a las Nubes de Salta o el del Fin del Mundo de Ushuaia, las ballenas de Península Valdés, las playas de Mar Del Plata, Buenos Aires, el Obelisco y Caminito.

Gardel y el tango, la Misa Criolla, el charango de Jaime Torres, el folklore de Atahualpa, el poncho de La Sole y Mercedes Sosa, la doma de Jesús María, el Martín Fierro y el malambo de Malevo.

El gol de Maradona a los ingleses y el de Messi ante Nigeria, los 2 campeonatos del mundo, Boca y River, Los Pumas, Ginóbili y la Generación Dorada del básquet, Vilas, Sabatini y Del Potro, Lucha Aymar y Las Leonas, Ringo Bonavena, Fangio, el Dakar, Cambiaso y el polo.

El dulce de leche, el asado, el choripán, la morcilla, los alfajores y el mate.

Los 5 Premios Nobel, los satélites, Borges, Mafalda, el Che, Evita y las abuelas de Plaza de Mayo.

El Luna Park, Gilda, Rodrigo y Soda Stereo, el Teatro Colón, Piazzolla, Rinaldi, Barenboim y Argerich, los 2 premios Oscar y el record mundial de Mirtha en la tele.

Mora Godoy bailando con Obama, la Reina Máxima de Holanda y el Papa Francisco.

La perlita: el video original incluía a Julio Bocca con Eleonora Casano en su despedida en la 9 de julio bailando “Balada para un loco” y “El Día que me quieras”, pero la compañía que maneja sus derechos (Art Shop Company S.R.L.) me bloqueó el video “en todo el mundo”. Una decisión exagerada y ridícula ya que el material, como está a la vista, sólo apunta a promocionar las virtudes naturales y culturales de nuestro país. Conclusión: Bocca se autoexcluyó de formar parte de un mix completo sobre la identidad nacional o “no quiere” ser parte de las cosas que nos dan orgullo como argentinos.

Argentina, el más europeo de Sudamérica, el más pasional, afectuoso y amiguero, el de la única bandera inspirada en el cielo y el que tiene un nombre derivado de plata pero que tesoros que no se compran ni con todo el oro del mundo.

 

 

En el video queda claro que nos sobra talento individual y nos falta proyecto colectivo.

Y acá viene mi reflexión como simple ciudadana. Creo que sólo podemos salir adelante si nos independizamos de la democracia mal usada. O sea, si bien la política es la herramienta para organizar y gestionar las sociedades, cuando se transforma en un sistema perverso termina, como en nuestro caso, haciéndonos presos de la decadencia.

Es abominable que para los cargos de mayor responsabilidad del país puedan postularse candidatos con prontuarios por corrupción, narcotráfico, abusos o pedofilia. Es inconcebible que no tengan que pasar ningún tipo de filtro, ni legal ni de aptitudes psico-técnicas para las tareas a desempeñar. Traduciendo, si lo votan, puede llegar a intendente, gobernador o presidente un jefe mafioso como un esquizoide o un inepto sin la menores facultades para el entendimiento de las necesidades comunes. En fin, un desquicio.

Creo que eso, la democracia desvirtuada desde la propia naturaleza de los hombres que pretenden ejercerla, aniquila las posibilidades de evolucionar como país serio y libre. Legitimar o no poner un límite a semejante daño a la patria es más grave de lo que pudo ser la opresión del reino de España…

Que nuestra querida Argentina pueda lograr algún día la INDEPENDENCIA de los MEDIOCRES de su propio suelo…

 

¿Y si usamos el sentido común?

 

La última promo del súper Vea no está muy lejos de este «menjunje»

 

Esto es algo que se me ocurrió después de 25 años de ver los mismos errores, tanto en comercios re instalados como en nuevos emprendimientos.

En realidad, lo vengo haciendo desde el inicio del blog, pero digamos que ahora lo propongo como un método práctico para evitar pasos en falso en tiempos de crisis.

Está inspirado en la psicología inversa. Así como a los chicos basta que les digas “eso no se hace” para que lo hagan, voy a mostrar ejemplos concretísimos sobre lo que no está bien hacer para aprender por oposición y aplicar en los negocios de cualquier rubro y tamaño.

Para eso tomaremos casos simples donde se cometen errores muy pavos, totalmente prevenibles y evitables.

Arrancamos con una promo vigente del hipermercado Vea.  Se llama “El sabor de lo nuestro”. Incluso válida hasta una fecha patria como el 9 de julio. Consiste en comprar un producto, subir un código a la web creada para la ocasión y así participar de viajes para toda la familia a cualquier lugar de Argentina.


Aunque no es original (hasta existen programas de TV con el mismo nombre) digamos que hasta ahí, todo “normal”. Como gentileza, voy a disimular que Vea/Cencosud es chileno y no “nuestro”.

El tema está en los productos que intervienen. Entre decenas de opciones, aparecen por ejemplo sabores nuestros como las tapas para empanadas criollas, los alfajores Terrabusi y el dulce de leche Ilolay o San Ignacio.

 

Ésta es una tríada coherente.

 

Ahora analicemos lo que sigue…

 

En la misma grilla de «productos autóctonos», aparecen el whisky Johnnie Walker de Escocia, el licor Baileys de Irlanda y un ron Havana Club de Cuba.

Para mí una caña Legui…

 

¿A quién se le ocurre meter un whisky o un ron entre los “sabores nuestros”?

 

Una acción que no debería tener complicaciones semánticas, se puede transformar en un trago amargo simplemente por falta de sentido común.

La creatividad no excluye usar la lógica. Tal como fue el lema del último congreso argentino de Marketing, hay poner límites. Límites significa “no vale todo”.

 

Si la promo parte del concepto “nuestro”, eso necesariamente incluye ciertos ítems y descarta otros.

 

La misma disociación ocurre con “Sabor”. Por definición, este sustantivo de ningún modo contempla limpieza del hogar (Blem) o higiene personal (papel higiénico, toallitas, talco para pies). Es más, son antagonistas. Ni hablar los insecticidas!. Sólo una cabeza de mosquito puede no ver el fallo.

Las cucarachas, los pies y el c— entre las sabrosas ofertas de tierra adentro…

 

Ahora cambiemos el ángulo. ¿Querés poner todos esos productos porque hay que sacar exceso de stock?. Pues entonces… ponele otro nombre a la promo!!!.

Bueno, por ser el primer caso, creo que es suficiente.

¿Te sirvió?. ¿Ves cómo se puede conectar con lo tuyo?.

 

Si tenés dudas, querés ampliar o hacer un diagnóstico particular, escribime!