Volveré… y veré más de lo mismo!

Inevitable. Cuando nos vamos de viaje nos parece que a la vuelta encontraremos todo cambiado. “¿La gata tuvo cría?. ¿Nevó?. ¿Sigue Kristina?”. Y la respuesta casi nunca varía: “Todo igual, todo tranquilo…”.

El vértigo de conocer tantas cosas nuevas contagia y nos altera el ritmo. Hasta que caemos en la realidad: aquí no ha pasado nada.

Mejor dicho, durante los 15 días que estuve en Europa, en Junín pasaron muchas cosas. Pero lamentablemente más de lo mismo. Más errores que aciertos comerciales, que aunque previsibles, no dejan de sorprender…

Voy a ser buena empezando por lo que me gustó descubrir al andar de nuevo por mis calles.

 

Un flor de…  Centro de Estética

 

¿Qué será?. Preguntábamos muchos. Y mi duda quedó hasta que me reencontré con el diario. Era Camelia. Una casona-palacete sobre Mitre casi frente a Patay.

No tiene mucho de flor japonesa precisamente. La veo más colonial que el ceibo… (no amplío para que no me rete mi socia arquitecta, jajaaa). De afuera impacta. De adentro aún no lo conozco, pero imagino que por todo lo que prometen sus placas de la entrada, debe tener artilugios para dejarte más diosa que Afrodita.

Yo no le hubiera puesto Camelia, primero porque está Calista, y segundo porque no evoca ningún beneficio.

Respecto a la imagen no entiendo el verde, ya que la camelia es blanca, rosa o roja. Tampoco me convence que no tenga logo (eso es una simple tipografía). Pero démosle tiempo!. Es distinto a lo conocido y tiene con qué. Empezar con semejante belleza (el lugar) a favor, es para ser el centro de atención más envidiado de la ciudad.

 

La nueva cara de Los Súper

 

Siempre voy al Mini de A. Rodríguez. Tiene lo que busco, me atienden bien y encima ahora cocinan por mí!.

Cuando entré la semana pasada para recargar la heladera (post baghettes parisinas y paninis romanos) me recibieron con otra imagen.

El refresco de sucursales empezó justo por la que tengo más cerca. Teniendo en cuenta mi lengua no se sabe si eso es bueno o es malo, jajaa. Lo cierto es que rescato ante todo el hecho de “no quedarse”. Los Súper se mueven.

Estrenaron logo nuevo (aunque algunos ya me apuntaron que parece “hermano del corazón” de Fundación Favaloro…).

Cambiaron el rojo y amarillo por rojo y verde (aunque también sea la identidad del Vea en este saturadísimo mercado),

Reordenaron el espacio (se agradece) y pusieron nueva señaléctica.

Hasta en mi Facebook destaqué esta actitud proactiva mientras todos esperan que las paritarias levanten el consumo en un complicado segundo semestre. Hacer, y encargarse de lo que uno es responsable como lo es su propia imagen.

Bravo bravo por Los Súper!, diría en el testimonial su estrella Niní…

Del Eva Perón a Sáenz Peña y la gran política de marca de Sarmiento

El Club Sarmiento de Junín, recién ascendido al Nacional B, es un buen ejemplo de trabajo de marca e identidad a través del color.

La esquina ex El Cielo, se transformó en un paraíso verde. Afiches, LCD, banderines, calcos, todo a tono (pese a que la pasión siempre es roja…). Sólo faltó el Increíble Hulk. Eso sí, no costaba nada haberle sacado los plotteos del negocio anterior. Hacete socio también de la prolijidad…

Pero lo más importante es que después de 32 años de llegar a la A, nuestro equipo local jugará el Nacional B junto a… ¿San Lorenzo?. (perdón por el chiste, soy de River…).

Junín fue una fiesta verde.

Y hablando de verde…

 

Verde que te quiero…

 

No. No hablo de las carteras y camisolas del local marrón…. Digo que mientras me subía la temperatura en los adoquines de Roma, acá seguía la fiebre por vender una mejor vida en contacto con la naturaleza. Buenísimo, porque aparte de sano (y como anuncia el Proyecto Alvear), es una inversión segura en estos tiempos…

Barrio el Palmar II y Cerrito Colorado aparecieron como otras propuestas privadas que se suman a las que relevé en la nota sobre Costa Verde.

A propósito, desde que publiqué el caso en abril, no vi más un aviso. Ni de los leds “cambiavidas” ni de los lotes para todos… y todas. ¿Será casualidad?…..

(Para el que quiera recordar de qué se trata: http://verorezk.com/2012/04/costa-verde-el-club-de-los-elegidos-al-voleo%E2%80%A6/ ).

 

Ahora va lo que me da más letra… (tomate el antiácido).

 

En el Día del Padre faltó la madre de las ideas…

 

Mientras recorría la “modesta” casita vaticana del Papa, acá empezaban las promos caseras para Papá.

“El mejor regalo para Papá”. “Elegí el regalo para Papá”. “Todos los regalos para Papá”. “El regalo para Papá está en……”. Papá se merece lo mejor”. “Promo Día del Padre”. “Para Papá” y “Feliz Día Papá”. Éstas son las “ideas” que sobrevivieron al brainstorming general.

Qué bueno!. Podemos elegir el regalo!. Yo pensé que lo decidía Kristina…

Hasta mi hermana puede hacer esto, y es profe de educación física…

Me recuerda a un aviso de Arnet donde el genio de Agulla se autopremiaba por ser el único que en Navidad no usaba a Papá Noel!… ¿Qué pondrían estas marcas si la palabra Papá estuviera prohibida?. Qué interesante…

Encima que no hay idea, resumida!!!. Y el niño sobre los hombros jamás se vio en la historia de la publicidad… (Al menos hubieran puesto a las chancles a cocochito de Arturo Puig…).

Seguro que el mejor fue el del Sanatorio. Ah… qué… no me digas que no sacó nada!!!. Bueno che, no habrán tenido tiempo (haciendo videos, revistas y creando contenido para la web…).

En fin. Es lo que hay… Se sabe que en fechas tan trilladas ser original exige el doble de esfuerzo. Y en ese intento hay más riesgo de tener fallidos…

Como el de Bracchi.

No me lo expliques!. El mensaje es claro: el leimotiv de las campañas de gerontología!. Algo así como “Respetá a tu papá, porque un día vas a ser tan viejo canoso (etc, etc) como él”. Qué anti-homenaje!. ¿Quién quiere identificarse con el deterioro del tiempo???. Ni el padre, ni el hijo, ni nadie!!!. 

Mejor sigamos…

¿Y las promos para la ocasión?.

Qué rara la de Bringeri… Con la compra de 1 producto Philips, un set de Norma Maliandi!!!. Imaginate a quien se afeite las patillas-caudillo pasándose luego la emulsioncita de jalea real y propóleos de la Norma… La envidia del rioba!!!. Un machazo! (o mazazo por la cabeza al regalero…).

Para colmo, el recién llegado Grupo Márquez arrancó con el sorteo de un Chevrolet Celta. La reacción de Bringeri?. La promo “Bombazo” con 15% de descuento y 15 cuotas sin interés. Nunca antes dicho!. Qué genialidad atómica!.

(Al margen, Márquez tiene 30 cuotas… Y así sigue el cuento de nunca acabar. El que quiera recordar mi análisis del tema: http://verorezk.com/2012/02/%C2%BFcambalache-siglo-xxi-naldo-lombardi-y-la-tablet-junto-al-calefon/ ).

Al menos Los Súper usan como anzuelo un kit de pesca…

Ahhhh, y a Bringeri “le perdoné la vida marketinera” al no mostrar la foto de sus bolsas de papas en la vidriera con el bizarro cartel “Feliz Día”. Una idea para hacerla puré…

 

Gastar pólvora en chimangos… que no usan tamangos…

 

En mi ausencia también me llegaron folletos varios a todo color, algunos de buena calidad. Ej: Juvent-Terziani y Udendors. Una de las opciones  más tradicionales de Junín, y otra de hace sólo un año pero puesta con todo.

Y a los folletos vinieron adosados dos errores básicos:

1- Aparecieron bajo puerta, sucios, junto con el gas sin subsidio y otras cuentas para el suicidio… ¿Cómo pueden pretender percepción de calidad cuando “tiran” literalmente su comunicación cual volante de verdulería?.

Ni hablar del derroche. Los miles que imprimirán para que apenas algunos lleguen realmente a un cliente viable. La verdad que si mis vecinos octogenarios de enfrente se calzan los borcegos leñadores de Timberland, los tienen que amputar con bastón y todo… En definitiva, habrán usado los folletines para reavivar el fuego… de la salamandra…. Pues dije que tienen 80 años!.

¿Tan difícil es una acción dirigida al target?. Tampoco digaaamos tener CRM, pero una basecita de datos para afinar la puntería…

2- Ambos negocios venden muy buenos productos. Marcas reconocidas como Lacoste, Boating, Wrangler, Perramus, Merrell, Timberland, Columbia, Montagne, Midway, Stone, etc. Igual que Mingorance. Igual que casi todos.

¿Dónde está el valor agregado?. ¿En qué se diferencian?. Es más, sacan páginas enteras en el diario con la misma estructura. Cambiales el logo a ver si te das cuenta quién es quién… Eso en estrategia comercial es FATAL. 

 

La puerta se cerró detrás de ti…

 

Mientras estaba cerrando la valija, en el centro hacían lo propio varios comercios que a mi criterio no hicieron más que seguir su lógica…

INSIDE

El store de ropa informal. Claro, sin forma de ser analizado por su condición de “NI” más que “IN”.

El día que puso “Gran Barata” en la vidriera se supo que el efecto sobre la imagen le iba a salir caro… Cuando ese es tu último recurso es que ya estás de remate, pal cachetazo…

GIRASOL

Caso raro si los hay. Es un histórico de los amagues y tiene el record de mudanzas y cierres. Pero querer encontrarle una explicación a Girasol y su “management” es como pronosticar el precio de la soja para el 2015.

PUNTO Y COMA

Habían cerrado Thai Bali y Gigante. Ahora la librería. Se ve que para estos dueños, la experiencia comercial es punto y aparte.

CENTER DEPORTES

Av. San Martín y Pra. Junta más Bto. de Miguel y A. Rodríguez. A esas esquinas impuestas le sumaron una sucursal en S. Peña.

Center “se puso” pegado a Gabrielli Regalos. El mismo frente, el mismo color, el mismo mármol… compartiendo un “cobranding” involuntario e infeliz.

De entrada ya “no da”, diría la barrita que se sienta todos los viernes en los umbrales. Nada tienen que ver las copas de cristal de la lista de bodas con la No 5 Penalty rompe cristales y paciencia de vecinos.

Todos sabemos de gente que hasta se equivocaba de puerta. Eso jamás puede pasar señores!. La identidad es la célula madre de cualquier negocio. Si tenemos que ubicarlo como “el que está al lado de…”, es un garrón para el campeonato (volviendo a la barrita).

TANNA

¿Ropa italiana o tanguera estilo la Rinaldi?. Ni parecido. Informal, unisex, más de lo mismo. ¿Cuánto podía durar?.

De paso. ¿Qué le pasó su vecino de la esquina Planeta Iñaki?. Todo negro. ¿Venden ropa gótica o Urlezaga comió mucho chocolate Águila???.

CRUZ DIABLO

En una época se decía así para espantar la mala suerte. “¿Es cierto que estás por cerrar?”. “Ay no, cruz diablo!”. Podría haber sido el ejemplo. Pero no. Acá parece que el diablo metió la cola. Tanto que espantó hasta los clientes…

PUEBLO BAMBINO

¿Cuál?. ¿Dónde estaba?, me preguntan. Todo dicho. Cierra un lugar que la gente no llegó siquiera a “geolocalizar”. La mayoría asocia Bambino a la esquina de Rivadavia y Francia. Yo ahí compré hasta el oso de bautismo para el hoy oso de mi ahijado (tiene casi 15 años…).

¿Pero este Bambino?. Ni me dieron tiempo de averiguar si tenían alguna relación. En fin, estaba entre Carey y Vegued. ¿Eh?. ¿Tampoco?. Bueno, igual para qué querés saber si ya cerró.

HASTA EL CIELO IDA Y VUELTA

Obvio que era una metáfora porque el viaje no fue muy largo que digamos y la idea quedó perdida en la nebulosa.

Sí sí, hay gente que le pone onda y vende ropa linda, pero con eso no basta. De nuevo la pregunta: ¿Cuál es la fortaleza?. ¿Cuál es la ventaja diferencial o atractivo exclusivo?. ¿Por qué las mamis tendrían que comprar acá y no en Mimo, Cheeky, Grisino, etc, etc.?. Si esto no se puede contestar en 3 palabras, la cosa va mal. Y no me vengan con eso de los planes de Nativa y los commodities de las cuotas y descuentos “únicos” porque los mando hasta el cielo… y sin boleto de regreso…

GAUCHO

Un local sobre Rivadavia que ahora se llama Remix. ¿Qué significa?. ¿Volvió el gaucho recargado?. Tal vez un paisano con las boleadoras al estilo Uma Thurman en Kill Bill?. Bromeo para mostrar lo que pasa cuando los locales sólo cambian el nombre y el resto queda igual o muuuuy parecido. Se interpreta que es eso: lo mismo con distinto nombre por alguna cuestión.

Pasó con Pasionaria-Hidalgo y con Las Castañitas-Peperina. Del primero ya hablé. Del segundo me sonó que Cacho Castaña se unió a Serú Girán… ¿O te servirán un tecito al entrar para digerir los precios?. Qué tema esto de los nombres!

Distinto es el caso de Legacy, que sólo cambió de dueños, pero la franquicia sigue igual y con la misma marca.

SÖWNNE

Un lugar tan pequeño que debió vender ropa para clases de stretching. Si te querías probar algo de aerobics, dejabas tuerta a la vendedora. El deporte es movimiento, espacio. Si no meté todo en un bolso y vendé casa por casa como bien hacen muchas con acierto. Te dejan, te medís en tu espejo, pasan a retirar, y siempre te quedás con algo al menos por la gentileza… ¿O no chicas????

 

Apartadito 1: BASKONIA’S

Es lo que hablamos en la nota de los nombres de los locales. Es el vale todo.

¿Qué venden?. ¿Empandas de La Baska con gusto a caconia?. ¿Qué tiene que ver un collar de flores folk con Navarra y el País Vasco?. ¿Los hacen las chicas de la ETA ahora que no fabrican más bombas?.

Se dice hasta el cansancio que las Pymes sufren graves problemas por fallas de estrategia y puesta en marcha del negocio. Pero ya pifiarle desde el nombre es muy grotesco…

(Para los que quieren refrescar el tema: http://verorezk.com/2012/05/dime-como-te-llamas-%C2%BFy-te-dire-que-vendes/ )

Una vez hasta existió una tienda en Rivadavia llamada María Castaña. ¿Querés más ejemplo que eso?.

A veces no se precisa ni entrevistar a una sola persona. En este caso: Ropa de moda = “Eso es del tiempo de María Castaña”. Fin del test.

 

Apartadito 2: KOPHIPHI

Un local de venta de velas, aromatizadores, inciensos, jabones, sales, cremas, etc.

Inaugurado el 11-11-11 quizás apelando a una cábala salvadora…

Impoluto, como VZ Bath & Body en Patio Bullrich pero en nuestra vernácula esquina (otrora verdulería) de Ataliva Roca y Roque Vázquez. Como en las Vegas, el glamour en medio del páramo.

¿Habrán hecho un estudio de factibilidad?. ¿Habrán “merodeado meramente” la zona para ver la necesidad de nuestro querido y familiar barrio 9 de julio? (anche Ntra. Sra. de Luján).

Empecemos por la marca. Kophiphi, una isla tailandesa.

¿La habrán decidido luego de una topísima luna de miel, o de quedar embelesadas con Leo Di Caprio en La Playa?. Lo bueno sería que para el target evoque el mismo paradisíaco efecto. Si es que primero lo pueden leer, claro, porque la mayoría aún no pudo descifrarlo en su tipografía ínfima, casi pidiendo permiso sobre la ochava.

Por si el nombre no era lo suficientemente complejo, le agregaron unas pepitas/llamitas, que junto a la iluminación, completaban el jeroglífico oriental.

¿Habrán leído algo sobre legibilidad y pregnancia?. ¿Habrán oído alguna vez sobre la figura fondo de la Gestalt?. ¿Habrán tenido olfato para algún otro negocio que los motivó más allá de todo?. Y hablando de sentidos: ¿tendrán el principal que es SENTIDO COMÚN?.

Otra que ya olía feo de entrada. Un negocio de atracción requiere más esfuerzo comunicacional que uno de tránsito (como en S. Peña, donde todo el mundo lo ve por simple paso). Pero sus avisos sólo hablaban de estimular, sentir, relajar, atraer, suavizar, descontracturar, mimar, aromatizar, cuidarnos, mimarnos… Algo que también podés hacer comprando en el centro.

Encima es otro de los casos de deficiente presencia en la web. Estar en Facebook sin creatividad, calidad y contacto diario, no aporta nada. Incluso puede perjudicar la imagen. Mirá como ejemplo la foto que puse al lado de la del cierre. Aunque no lo creas, eso es lo que figura en el perfil social de Kophiphi.

Poner un negocio no es que quede lindo con un par de módulos de Durlock y arañas con caireles. Y me extraña porque me chusemearon que es de gente que estudió en la UADE. Cuando se cometen estos errores estratégicos tan gruesos preferiría que vengan de Don Zoilo que lo puso de atropellado luego de vender un camión de novillos…

 

Objetos de poco análisis…

 

En Prisma encontrás innovación, vanguardia, accesorios copados…. Y también algunos avisos de esos que salen cuando no hay una idea para desarrollar. Entonces se puede caer en la trampa de que un título quede descolgado, demasiado pretencioso o incoherente.

Que un fichero metálico es un objeto “deseable”… Si alguien lo piensa debería comprárselo para guardar las historias clínicas que seguro colecciona de su equipo de terapeutas…

Me recuerda a aquel desafortunado aviso de año nuevo donde Sistemas Junín titulaba “La fotocopiadora que todos soñamos…”

Y qué agregar del otro de la serie. Un recipiente amorfo, o con mucha suerte con forma de portalápices, como centro de nuestras apetencias… Mejor que sigan posicionándose como objetos de “diseño”, porque en estrategia simbólico-emocional dejan mucho que desear…

Una perlita al margen…

Cuando en abril anuncié los nuevos teléfonos de un cliente, unos “vivos” entraron a mi blog para criticar pensando que había hecho cualquier injerto. Hoy, 2 meses después, tienen que anunciar ese mismo “objeto cool” como próxima novedad de Prisma… Eso pasa cuando no hay de qué agarrarse para contestar “la molestia” que causa (a algunos) verorezk.com

Prueba: http://coccograffigna.com/?p=438

 

Y esto sí que es curioso… Juro que salió en los agrupados de La Verdad del domingo 27 de mayo.

Como milagrosas veces en este blog, me reservo la opinión…

Para terminar…

Éstas son publicaciones reales del diario en el último mes. Esperemos que en algún momento los negocios se tomen más en serio para que no tengan, a diferencia del que hice yo, un viaje sin retorno…

 

Tras su manto de neblina… igual se ve la chantada…

Mucho hablé en este blog sobre los “vicios” en la publicidad local.

Pero obviamente no es un mérito exclusivo de Junín. A nivel nacional e internacional pasa lo mismo en otra dimensión. Muchas veces para ganar un cliente. Otras para ganar un dudoso premio en el exterior.

¿El resultado?. El negocio se desvirtúa, pierde prestigio y no favorece a nadie.

Te abro el tema así porque lo encaro, como siempre, desde la publicidad. No voy a meterme en lo político. Sólo digo que el aviso del momento no me parece ni ofensivo ni insultante para los impolutos señoritos ingleses… Tampoco una mojada de oreja al Príncipe Carlos (pese a sus tentadores pabellones auriculares…).

El spot de Malvinas esconde algo más… Y ahí voy.

La propia agencia Young & Rubicam (que lo avaló acá, que lo boicoteó allá) afirmó que lo hizo sin destinatario.

¿Cómo es eso?. Se les ocurrió a los “creativos”, lo ofrecieron a distintas marcas y luego lo aceptó presidencia. (Y la más chikitita, se lo comió se lo comió se lo comió…)

O sea, reconocen que pagaron la producción (estimada en no menos de $ 150.000) para usarlo como anzuelo. Incluso en empresas que no tenían como cuenta, que eran clientes de otros.

El polémico y politizado publicista Gabriel Dreyfus (ex director creativo de la susodicha), dijo en el programa de Majul que eso no se hace, está prohibido.

El detalle, claro, es que no lo dice ninguna ley. La publicidad está “autorregulada”. Y si en estos tiempos dependemos sólo de la ética de las personas, mmmm, se pone más fea que para los argentinos traerse algún cobrecito de los juegos de Londres…

Pero no sólo la práctica desleal entre agencias es lo cuestionable.

El cliente también lo paga (y por bueno). Porque así como están los que juegan con las marcas y los logos, están los que “fabrican en serie” para después venderte la idea a lo Ford. “Del color que quieras siempre y cuando sea negro”.

En plena guerra de percepciones, donde no alcanzan las armas para diferenciarse, algunos todavía te hacen creer que el comodín funciona. Nunca más alusivo: caraduras “marca cañón”!.

Guardan en sus trincheras las ideas que les salen como balas perdidas. Porque nunca se sabe… Siempre puede aparecer alguna empresa sedienta y malherida que las vea a su medida en el espejismo del desierto.

“Soldado que huye sirve para otra guerra” se traduce en “Idea que no coloco para éste, me sirve para aquel”.

Fotos del mismo catálogo, letras de la misma familia, gráficos clonados (total como es de otro rubro no importa…), y frases que le cambiás el emisor y da exactamente igual…

No admite excusas. Para crear el CÓMO DECIRLO, primero tiene que existir un QUIÉN lo dice y QUÉ quiere o necesita decir.

El impacto por el impacto mismo, las ideas premoldeadas y “adaptables” al que le toque (o como se llame para disfrazarlo), es pura chantada, acá, en la Bs. As. de Martín Mercado, en Madison Avenue o la Angola de Moreno…

 

“La vida es Bello”. Para él no es ningún juego…

 

Omar Bello. Lo conocés, pero no sé si lo suficiente como para apreciar su visión del asunto.

Te cuento.

Más allá de sus notas “destapa ollas del poder” en el diario local que dirige, es un reconocido y experimentado publicista de nuestro país. (Confieso que lo prefiero mil veces analizando publicidad).

Fue presidente de Leo Burnett Argentina, la filial de uno de los grupos más importantes de la publicidad internacional.

Columnista impiadoso de la Revista Noticias y de diario Perfil. Siempre con críticas apasionadas, como a la fallida campaña de Santander Río asociando un préstamo a la donación de órganos.

Provocativo, puffff, pero el tipo la tiene clara. Lo consultan de todos los medios, como el iEco de Clarín, donde en su última entrevista lo definen como “Un rey de la irreverencia en el negocio del marketing”.

Un belicoso como él, era obvio que no se iba a perder el spot de Malvinas.

¿Y cómo se sumó a las filas?. Con una parodia que hoy es más comentada que hashtag de twitteros K… (Mirala pero después volvé!!!):

http://blogs.perfil.com/bello/2012/05/06/olimpiadas-el-verdadero-video-de-la-polemica/

De la nota que mencioné del iEco, rescaté un par de conceptos a los que adhiero y quiero adherir a este post.

Bello opina que la publicidad está en crisis y da ejemplos. Avisos hechos no para vender sino para lucirse en los festivales (el existismo de un león de Cannes) y agencias que pegan un hit y repiten mientras las empresas premian esa dinámica absurda.

Ej. la exitosa estética de la campaña de mamá Lucchetti, por la que muchos empezaran a pedir muñequitos y monstruitos insoportables (me suena me suena…).

Bello hace un muy interesante planteo sobre cómo se manejan las agencias y la forma en que presentan las ideas, a veces con ingenuidad propia de chico con juguete nuevo que se “pasa de entusiasmo”.

La publicidad depende del criterio de quienes la manejan. Por eso dice que los clientes deberían controlar más para advertir lo que se hace mal (pero che, hoy me suena todo…).

Bello cuestiona a los chantas (de nuevo me suena) y al show off de este negocio. De hecho cuando renunció a Leo Burnett proclamó en una carta que se proponía combatirlos!.

En definitiva, el escándalo se armó porque los piolas de Y&R no se la pudieron vender a ninguna marca deportiva. Si no, ya lo dijo Dreyfus:

“Si el spot hubiese estado firmado por Adidas o Nike, me habría parecido maravilloso. Pero firmado por presidencia, con la supuesta intención de homenajear a los caídos en Malvinas, mezclando las Olimpíadas con una guerra, me parece de un país de décima, me avergüenza”.

Pues a mí me avergüenza que nuestra profesión reclute cada vez más “involuntarios”, que no tienen la menor intención de hacer las cosas bien, o al menos a la medida de quien los contrata…  (medida no tomada como altura sino como exclusividad…).

 

CONCLUSIÓN:

 

El spot de Malvinas dio y dará para todo.

A nivel diplomático seguirás escuchando juicios hasta el hartazgo. De última, que la “agraviadapobrevíctima” que es el país de la dama de hierro, retire los embajadores del país de la dama cara de piedra.

El otro análisis es a nivel publicidad. Esto confirma que a unos cuántos habría que retirarles el título (si es que lo tienen…). Porque si siguen bombardeando con truchadas, las marcas y sus vulnerados dueños van a perder como en la guerra…

 

 

 

17: Para algunos desgracia. Para mí “dar gracias”…

Hoy cumplí 17 años…

Siempre quise pasar en limpio mis comienzos y acá encontré la ocasión.

Hay muchas anécdotas que pueden servirte o entretenerte un rato. También podés pasarlas por alto y esperar la próxima bomba! jajaa (mirá si ya te conozco…).

Bueno, si optás por lo primero (sugerencia de la casa), le doy enter.

17 temporadas de profesión no son para dejarlas como pobres desgraciadas en el borrador del WordPress…

En el 95 cursaba 3er año de Publicidad en el ISPJ de Junín.

En una práctica nos propusieron un desafío “groso”, dirían los estudiantes hoy (para nosotros todavía era “julepe”…).

“Tienen que hacer una campaña integral tomando un cliente real. Pero no cualquier cliente. Una empresa grande y nueva”.

Ehhh, yo justo me iba a pasar a Educación Física… Nooo, mentira!. Nos encantó arrancar a lo Mad Men y encima poder elegir!. Más teniendo en cuenta que la primera prueba impuesta había sido con el Cementerio Rosedal…

Una prima, que vivía “allá por Alberdi y Ruta 188”, me dio el dato. Hacía menos de 1 año había inaugurado La Pequeña Familia. Qué raro sonaba ese nombre!. Era como la Sagrada pero con Gaudí versión pigmeo hijo único.

Por ser la más lanzada de mi grupo, llamé sin anestesia al Dr. Tomino, el dueño-socio más conocido. Antes de escuchar mi ensayado speech, me derivó (y sí, estaba grandecita para pediatra…) al Administrador General. Un tipo que tenía fama de “malo” (ingrata definición que se hace de un jefe que exige capacidad e impone respeto).

Era de esos que tienen toda la pericia para evaluarte en 10 minutos de charla. Y nosotras, tres novatas con los mismos nervios de quien ya tiene horario de cirugía.

Pasamos la prueba. Al punto que en la segunda entrevista quiso que el trabajo práctico se hiciera real para su empresa.

Así nomás nos ofreció una pasantía rentada.

“Vengan tal día que justo se inaugura el buffet y firmamos el contrato”. Guaaaauuu.

Ni los profesores podían creerlo, porque éramos buenas, pero con una anatomía trasera bastante normal hasta ese momento…

Aparecimos un sábado taconeando por el hall principal, con polleritas y blazer para el gran doblete. Pero algo falló y jamás nos enteramos qué. Nadie en el buffet. Sólo había sido un discretito corte de cintas. Nosotras, pasadas de expectativas y de rubor (por la vergüenza), enfilamos hacia gerencia. Peor!. Era justo el casual day donde hasta el administrador estaba de jean!. Por si fuera poco, nos llevó a recorrer toda la clínica con ese lookete tan desubicado como paquita de Xuxa en terapia intensiva.

Nunca más paramos de reírnos al recordarlo. La cuestión que pusimos el gancho.

“Las espero el 2 de mayo a las 8”. Y con tarea… Teníamos que llevarle el proyecto de un estudio de posicionamiento. O sea que el lunes 1 de mayo lo celebramos trabajando y cómo!!!.

Algo curioso. El hecho de ser 3, en vez de repartir, potenciaba la ansiedad!. Tanto que recién llegadas, la encargada de asignarnos lugar preguntó: “Necesitan algo chicas?”. Y contestamos que no!. Cómo se puede ser tan… tan… autosuficiente! Jajaaa.

Nos acompañó hasta el Centro de Actividades Periféricas, o sea, un galpón externo de suministros, a compartir con la más “simpática” del staff, la encargada de ropería.

Podría contarte miles. Pero voy a lo más representativo.

Cuando llegaba la camioneta con la ropa que se lavaba en la cárcel, teníamos que despejar toda la mesa para que hiciera el recuento. “Chiiiicaaaaas!!!!”. Te traduzco: tapar los óleos con la velocidad de un electroshock y dejar la idea trunca hasta el último camisolín de la pila…

Después “evolucionamos” a un tablón con caballetes forrado en papel madera y sillas de plástico. Hasta que nos consiguieron un lugar digno con vista al bar (sí, bar, no mar) vidriado al mejor estilo The Truman Show!.

La gente pasaba y miraba, cuando no, entraba a preguntar algo seguramente de otra área. El ambiente era propicio para la concentración… de gente perdida. No sólo nos distraíamos, sino que nos sentíamos más expuestas que en la zona roja de Amsterdam…

Es cierto que la Peque crecía a un ritmo que desbordaba toda capacidad, pero sonó muy parecido a derecho de piso. Si lo fue bienvenido, porque cuánto aprendimos!. A optimizar recursos, a crear en cualquier situación, y a imaginarnos una computadora! Jajaaa. Porque recién tuvimos una a  los 2 años, compartida con una doctora que imprimía estudios odontológicos. Y qué paradoja, nosotras teníamos que ir a imprimir a “Molar”…

 

Lo primero es La (Pequeña) Familia…

 

Quizás como recompensa por la frustrada inauguración del buffet, nos tocó inaugurar la comunicación en la mayoría de los medios.

Para ese entonces ya nos habían bautizado “las tribochitas”.

Para el jefe éramos “las pollas”, las que tenían muy en claro quién mandaba en la granja. “Así venga el Papa lo hacen así”, nos decía, para ilustrar cómo se respetaba una estrategia ya aprobada y se la “inmunizaba” de las contraórdenes de pasillo…

Cuántos títeres impresentables que he conocido tendrían que aprender a ponerse así los pantalones… (o a leer carpetas con más de 5 hojas al menos…).

Mejor sigamos…

 

DIARIO

 

En mayo del 95 los temas eran desde el regreso de la Fórmula 1 y los Panamericanos a la Argentina, hasta el atentado en Oklahoma. Pero para nosotras todo pasaba por cómo hacer para que la gente no asociara La Pequeña Familia a un jardín maternal ni a una clínica pediátrica.

Y qué puntería!. El primer aviso que tuvimos que hacer fue… de Pediatría!.

A eso se sumó el famoso “babero” en que publicábamos los nacimientos. El que las mamis pidieron hasta que los chicos tuvieron más o menos 12 años…

Hoy parece zonzo, pero en esos días fue un impacto. Casi no existían los mensajes emocionales y la competencia estaba más obvia que título con serifa y pincel de Photoshop…

Luego vinieron los esperados institucionales.

El jefe nos aclaró sin vueltas: “Si llegan a hacer algo así las mando… de nuevo a estudiar…”.

Se refería a unos bocetos que el anterior “publicista” le había pasado por fax (no tengo las pruebas porque ese papel horrible se borraba con el tiempo). Pero eran tan previsibles que me los acuerdo de memoria:

En la Pequeña Familia, grandes respuestas. En La Pequeña Familia, grandes espacios. En La Pequeña Familia gran tecnología…¿Hace falta que te diga el autor?.

O sea, no arrancamos de cero sino de menos 10. Porque tuvimos que intervenir de urgencia para rescatar los signos vitales de un momento único en cualquier empresa: el lanzamiento de los primeros mensajes que se instalan en la mente de la gente.

Y socorrer a la primera imagen. Por eso tuvimos que ajustar también el logotipo, cuyo simbolito era color obispo con el centro naranja. De nuevo a abrir de urgencia para ponerle un pooooco de coherencia con el entorno natural que la recortaba del resto. Conservo el primer boceto!!!.

Un par de anécdotas de las que no te quiero privar…

Una médica venía de Bs. As. a tratar osteoporosis. Quería dar una primera consulta gratuita y no gozaba de un Ok muy convencido… Entonces escuchamos lo que un publicista jamás se imagina que le van a pedir: “Hagan algo que pase desapercibido”.  Obvio quedó bien a la vista en nuestro archivo de bolufrases (juro que lo teníamos).

Mención aparte para un personaje: “La Dueña” de un diario que seguro adivinás…

La señora no soportaba explicar su propuesta a 3 pasantes en lugar de tener línea directa con la cúpula.

Un día, cuando insistía por enésima vez con el ninguneo, la encaré al teléfono:

-“Señora nos tiene que decir a nosotras porque estamos para eso. No se preocupe que lo consultamos con el administrador y le avisamos”.

“Yo no sé quiénes son ustedes. Pero yo soy la dueña del diario”. (Para Mirtha que lo mira por TV, y no precisamente canal 6…). “Y vos ahí sos una empleada”, arremetió.

“Bueno señora, si no quiere hablar con una empleada entonces no llame más acá!”. (Parece que es un karma esto de tener que ubicar rebeldones…). Casi fin.

Hablando de dueños, la hija de uno de ellos era la contracara. Porque si bien todos le tenían miedito, con nosotras era buena onda y nos hacía reír involuntariamente. Entraba de improviso para la pregunta de rutina: “¿Qué están haciendo”? para contestarse sola: “Todo lindo, todo lindo”. La misma que se nos largó a llorar cuando vio el primer folleto… y por suerte era de emoción! Jajaaa.

 

RADIO

 

Musicalizar los textos no fue fácil. El jefe, entonado por otros melómanos, nos tapaba de cassettes con marcaciones de Dire Straits y demás “ignotos” para nuestro oído aún cuasi adolescente (por poner una excusa…).

Tal era el mareo que un día probamos una versión al ritmo de Libiamo de La Traviata. Pifiamos tan feo que en lugar de brindar casi terminamos ahorcadas con el pañuelo blanco de Pavarotti (ves que para algo servía…).

Por suerte, la odisea tuvo final afinado. Elegimos Orinoco Flow de Enya, sin dudas la cortina más recordada en relación a una marca local. Tanto que la gente iba a Audiocanje buscando “La música de la Pequeña”. Sail away, sail away, sail away…

Y había que lanzar los spots…

Al Depto. de Publicidad llegaban como moscardones los personajes más inenarrables de la zona. El más gracioso, un promotor de una tal Radio Caravana (pero sólo acompañado de su maletín). Con la contratación del espacio te venía el texto incorporado, que él mismo hacía con rimas!!!. “No, gracias Don Bécquer, nos arreglamos en otra frecuencia del éter…”

Por aquí, una FM pionera tenía un programa de sábado al mediodía muy progre. Tanto que ni siquiera llegamos a entenderlo. Pautamos porque un directivo amaba el rock sinfónico y nos lo pidió expresamente. El conductor hablaba de cifrado americano e indios zulúes como quien tira los datos del tiempo. Tan raro que además, vivía en un hotel.

Nos reunimos varias veces en la clínica y en el estudio de la radio sin problemas. Pero la historia cambió cuando nos enteramos que el susodicho había estado preso por homicidio. Lo cruzábamos en la calle y salíamos corriendo como si viéramos a Robledo Puch!. De radioteatro!.

 

TELEVISIÓN

 

“La Naturaleza, el Confort y el Calor Humano”. Esos eran los argumentos fundacionales, que no tuvimos mejor idea que representarlos en forma conceptual. Eso requería una calidad mayor, ya que la atención se enfocaba en un solo elemento por vez.

El detalle es que aún se grababa en VHS y se editaba en una Commodore Amiga!. 50 veces tuvimos que tirar una plumita para que cayera justo en la seda, y una vez logrado, se había rayado la cinta de tanto repetir!!!.

Otro año hicimos una serie con actuación del personal de la clínica. Con casting y todo!. Cada uno, desde su función, decía el motivo por el que acompañaba al paciente y remataba: “Estamos con vos”.

Ese tuvo gran repercusión. La gente los reconocía y saludaba por la calle. Muestra de que una idea efectiva puede trascender la técnica. Porque aún grabábamos en cinta, incluso pre formato Betacam…

Si sos de la nueva generación, no creerías nada de lo que te puedo seguir contando. Así que cooorte!!!! (y no hace taaaaanto che!).

 

GRÁFICAS

 

Más artesanales que Bricolage de Utilísima. Una de las chicas dibujaba bárbaro (y más rápido que el Corel 4 …). Así que armábamos los bocetos a lo Gutenberg y salíamos para el centro a que un diseñador moviera el mouse. Eso sí, había que esperar media hora entre cada nodo que le hacías tocar (creo que andábamos recién por los 64 megas…).

Cómo se renegaba!. Ni hablar cuando te grababan el archivo en un disquete de 5 ¼ y al llegar a la clínica no andaba ni doblado. ¿Te acordás lo que eran?. Cuando salió el Verbatim 3 ½  nos sentimos en la futura Tecnópolis…

Imprimíamos en Salido de calle Uruguay, donde el señor muy serio nos inspeccionaba las tramas con una lupa para ver si tenía que hacer películas. Para variar, siempre le llevábamos cosas más complicadas que el resto. Incluso una vez tuvo que mandar a escanear a Chile!. Por?. Para la primera Navidad se nos ocurrió nevar la clínica!, ponerle textura, tinta dorada y todo lo que hasta el bonachón de Papá Noel nos hubiera tirado con mucho gusto por la chimenea.

No me acuerdo si Salido nos dio salida elegantemente o ya no nos daba la cara para ir (se me hizo una laguna, jaja). La cuestión que terminamos en la gran imprenta Sopeña de Pergamino. Uy, qué paciencia nos tuvo esa familia!. Caíamos las tres y nos quedábamos dos horas discutiendo colores de la cartilla PANTONE. Hasta que un día nos compraron una en la clínica y casi lo publicamos en la tapa de Clarín. Era casi la emoción de haber ganado un Oro en Cannes (bueno, o símil… C:0, M:20, Y:60, K:20).

No quedó nada por hacer. Folletos, revistas, afiches, banderas y hasta pasacalles en la época que Sáenz Peña parecía una avenida piquetera.

También carteles ruteros y urbanos. Inauguramos el circuito que hasta ese momento se usaba sólo para eventos de ocasión con afiches en papel. El dueño re contento al reactivar su negocio. Es que La Pequeña marcaba tendencia. Ni bien instalamos 20 pantallas con el logo, salieron los muñequitos de Clínica Centro, las palomitas de Famyl, y un desfile de seguidores que si fuera hoy, contaría hasta el pajarillo de Twitter…

 

ACCIONES SOCIALES

 

La semana pasada varias empresas juninenses fueron distinguidas por sus acciones comunitarias. Te paso el link por si querés saber quiénes son.

http://www.laverdadonline.com/detallenoti.php?recordID=28503 

Exactamente ese fin es el que guió a “La Pequeña por Todos” en el año 98.

Una campaña llena de gratificaciones que empezó con el 1er Certamen de Microemprendimientos femeninos, premiando con estímulos económicos y becas de capacitación a las mujeres en su día.

El segundo capítulo memorable fue el de las remeras solidarias por el Hogar Belgrano. Se vendían a beneficio por el Día Internacional de la Infancia, y tal fue el éxito que la gente las seguía pidiendo 1 año después.

En el medio, acciones sorpresa (lo que hoy se llama “flashmob”) en el centro y en la Laguna con arlequines de la escuela de teatro. Y mucha libertad para crear en pos del bienestar de la gente.

Y pega la vuelta…

 

Un día renuncié a La Pequeña para probar suerte con mi segunda vocación, la publicidad de espectáculos.

Me metí en Cadena 100 Junín y fue para el olvido. Pasé de promocionar las charlas del Dr. Miroli y los Rugrats, a atender reclamos por el merchandising de Soledad que se habían “quedado” en un malogrado show del Club Moreno.

Fueron apenas unos meses que tuvieron un inusual (aunque voluntario) cierre mediático. Terminé disfrazada de gitana bailando en una fiesta de los Pimpinela en el Palacio Alsina. Cosas que pasan (o que sólo me pueden pasar a mí… jajaaa).

Por suerte, como diciendo “Volvé que cualquier cosa es mejor que esos papelones”, me llamaron de nuevo de La Peque!.

Nuevo milenio. Segunda etapa de 4 años. De las épocas más productivas y divertidas que recuerde.

El jefe seguía siendo el mismo, pero esta vez con más confianza todavía.

Éramos 2 socias en lugar de 3, pero laburamos por 4. Incluso nos complementamos con la proactiva responsable de RRHH y logramos varios de los hitos comunicacionales que aún perduran en la institución.

Cambiamos el enfoque de la empresa hacia el paciente. Por eso el “Creciendo por la vida” dio paso al “Estamos con vos” como muestra de humanidad y cercanía. Y vaya si se cumplió.

Desplegamos un inédito calendario de celebraciones sociales. Festejamos TODO.

En el verano, repartimos parasoles y calcos en la entrada de La Laguna. Esos calcos redondos que estuvieron por aaaaños pegados inmutables en los parabrisas o baúles de medio Junín.

Llevamos a Robertito Decarre (pre Tinelli) a cantar tango por los pasillos un Día de la Mujer.

Hicimos una analogía de la llegada del hombre a la luna para el Día del Amigo, plantando una bandera con los nombres de todos en el medio del parque.

Hasta el Día de la Mucama hicimos casi feriado, con una búsqueda del tesoro literal que incluyó cofre de premios enterrado bajo un árbol. Ya parecíamos Romay inventando cosas! jajaaa.

La Pequeña tuvo mucho de lo que hasta ese momento parecía imposible para una empresa de salud. Campaña de forestación, escuela de windsurf y canotaje, exposiciones temáticas… Y algo que se disfrutó como el máximo evento de recreación para médicos y personal de todos los sectores: los Interjuegos en el complejo Santa Paula.

Las “chicas de marketing”, también nos encargamos de la artística de las famosas fiestas de fin de año, con videos, musicales en vivo y personajes de la tele como Campi en su desopilante rol de Aldo Rico.

Y mucho material que quedó eternamente guardado en una torre de zips, esos cartuchones a los que ya no le podemos sacar la info ni con bisturí a corazón abierto.

Luego renuncié por 2ª vez para insistir con el espectáculo (a porfiada pocos me ganan…). Podés chusmear acá arriba clickeando en Quién soy.

Pero “La Pequeña dejó su Gran marca” (tomen nota del plagio al “colega”, jajja). Porque hasta me llamaron del Sanatorio para replicar la experiencia. Y de golpe me encontré en la vereda de enfrente. Pero esa ya es otra larga historia…

Hoy lo que vale es decir GRACIAS! a esta apasionada profesión que no tiene medias tintas.

Como sentenció el gran Tito Scopesi: “Publicidad, Ámala o Déjala”. Demás está aclarar de qué lado estoy desde hace 17 años…