Te lo anticipé en la nota del sábado. El 25 de Mayo inauguró FORTÍN COLORADO Almacén Campero. (Ruta 7 y 65 frente a De Ciervo, al lado de BTS Testa).
Abajo de todo te cuento qué era antes, de quién es ahora y cómo se conecta con una de las marcas más recordadas por los juninenses: Argenlac.
Acá empiezo por el nombre y la identidad creada exclusivamente para esta etapa. Porque en La Clave (este proyecto lo hicimos con la Arquitecta Jimena Alfonso) sólo trabajamos en base a un tema único para cada cliente. Un posicionamiento diferencial y competitivo que deriva de un proceso de marketing. De eso se trata ambientar marcas (lo demás es «deco» estética, sin sentido comercial). Aclarado esto que es muy importante, sigo…


FORTÍN porque está a sólo 400 metros del monolito que indica la primera ubicación del Fuerte Federación en 1827 (origen de Junín). Pero además, porque la idea es defender las costumbres y sabores locales/regionales. Por eso están desde los alfajores La Malocha y los salames de Roca, a los quesos de Los Toldos y los dulces de Ferré.
En épocas del fuerte, existían pulperías o postas. Pero la posta es de paso, sólo para desensillar por un trago y seguir la fajina. Y Fortín es un refugio que invita a quedarte eligiendo manjares autóctonos. En el Fortín te atrincherás y no querés salir más!. (“Achalay, cha qué lindo es mi pago, pa’ qué diablos me vua dir!”, canta La Sole…).
COLORADO porque está en pleno barrio del Cerrito Colorado, y por ende, lo identifica el colorado sangre de buey…
Y ahora lo que más te gusta: LAS FOTOS!!!!!!

Entrás por el «pasillo de la angurria». Sobre un banco de pinotea te esperan las dos cosas de las cuales es «al ñudo» resistirse: mateada y picada. 
«Y qué más? Pa’ qué más?, achalay con la miel y el quesillo, y un vinito patero de aquellos, que hasta el alba se queda cantando» (sigue La Sole…).
El mostrador de cedro y las estanterías de pinotea original, son obras de Aníbal Dani, un especialista en restauración y recreación de muebles de ramos generales (como los que aún recuerdo de Casa Fernández de Morse, donde últimamente se hace la cena de la Fiesta del Cosechero).

Bajo la pérgola de eucaliptos, tenés 3 mesitas por si no aguantás hasta llegar con los manjares a tu casa. Sí, podés sentarte a comerlo ahí mientras disfrutás del súper cálido ambiente.

Bandera argentina y salames caseros al fondo. Ni el más colgado puede olvidarse de darle buen espacio a esta yunta de elementos pulperos.

Todo un símbolo de Fortín Colorado: el mate siempre a punto. Cimarrón, con azúcar, o con el dulzor de los provocadores bizcochitos…

Pastafrola, miel, dulce de leche, y todo «pa’ hacerle pata ancha» a la dieta…

Los pasteles de La Pascuala!. Con el almíbar del dulce de batata chorreando más que tu baba… 

Los alfajores de Maizena!!!. Con montón de dulce de leche y coco… «Ay Diozito»…


Y no podía faltar La Malocha!!!. Qué recuerdos!. Al lado del kiosquito retro con el payasito de los cumples de Ricky Fort…

Viva el mate canejo!!!. Cachamai y Patoruzú te indican dónde campiar las yerbas e infusiones…

 Mateando con Sandra, la dueña y anfitriona, en un alto del primer día a puertas abiertas.

Curiosidades… Una de las estrellas es la pata de jamón que llegó de Tapalqué, donde dicen que Darwin durmió bajo las estrellas…


Joyita de antaño a la que le sobran descripciones. (Claro que lo digo por la balanza, los quesos son bien fresquitos!).

Hubo que hacerlo… La inauguración ameritaba la carneada…

Galleta de campo y dulce de membrillo con nueces. Esto es éxtasis, qué bóveda ni bóveda…

 Empanadas de carne (infaltables) y «manices» como permanente gentileza de «las casas».
Y pensar que el 25 muchos estaban mirando el desfile por Sáenz Peña… 

Vista del jamón y los vinitos pateros desde las heladeras, donde por supuesto, también hay gaseosas y cerveza.

«Menjunje» de publicidades antiguas. Esto es vintage de «endeveras»!

Martín Fierro tomaba tinto, birra, Fernet o Bidú Cola???

Con razón ganamos el Mundial 78!. El Gauchito le daba a la Nestlé vitaminizada anti raquitismo… (y a un beso de Hesperidina que hacía pasar por Gatorade…).


El cacique tehuelche parece Michael Jackson agarrando críos… Pero igual es un dulce de leche!. (Abajo hay info sobre Argenlac).

Y sí, en mi salsa criolla... Contenta como gaucho con boleadora yo-yo. Es que acá se comprueba el efecto del «marketing de la nostalgia». 
Es increíble ver la reacción de la gente ante las sensaciones que afloran de aquellas meriendas o comidas familiares. Los bizcochos Canale, el Toddy, el Vascolet, el jugo Pindapoy o el chocolate Águila. Y también de clásicos como el Rastrojero, o clásico de clásicos como el almanaque Alpargatas de Molina Campos.

El payador alpargatero custodiado desde la fiambrera por el Juan «Bebán» Moreira de Leonardo Favio… Y las alpargatas Llave en un… «engaña pichanga»?. Alpargatas patentadas cuando Alpargatas ya era marca (aunque genérico). Y Llave, que era la marca de una ginebra… qué «conjusión».

Gauchos tocando una «refalosa» en alguna pulpería de Berisso, sede del histórico firgorífico Swift. «Andá a cantarle a Gardel», dijo uno por la desafinada. Y resulta que Gardel los estaba junando de arriba en el aviso de Mejoral (vestido de gaucho, porque antes de tango cantó coplas y chacareras).


Las obras como éstas llevan muuuucho esfuerzo de ambos lados. Y por supuesto, algunos dolores de cabeza. Pero es tan güeno el resultado y tanto lo que se disfruta, que dan ganas de seguir hasta con gripe!

Desde que Sandra empezó a contar cómo sería su nuevo negocio, familiares, amigos, vecinos del barrio y hasta proveedores, colaboraron con objetos de todo tipo: latas, botellas, damajuanas, faroles, poncho, guitarra, tarros lecheros, ruedas, nido de hornero y hasta una piel de zorro de caza…

La Quilmes «pastorizada» se hacía con cebada o pasto?

Reliquias de la fábrica Monti (empresa de la familia de Sandra), con sus sifones y colecciones de botellas de Quilmes. 

Pava y brasero, fogón matero… (tomá, otra que Yupanqui, el payador perseguido…)

Y obvio, no puede faltar la música. De «A Don Ata» de La Sole a «A Don Amancio» del Chaqueño. Zambas, chacareras, carnavalitos y chamamés como Kilómetro 11, aunque acá estamos a 258 del Obelisco…
 

Marca de origen…

 
La historia de Fortín Colorado nació en Argenlac, una de las marcas locales más conocidas y recordadas de Junín.
Argenlac fue una fábrica de lácteos propiedad de la Liga Agrícola, ubicada sobre Ruta 7 y 65 a orillas del Salado.
Hacía leche, yogur, manteca y quesos (que exportaba). Y fue la primera que reemplazó la botella de vidrio por el sachet de plástico en Argentina.
En octubre de 2010, con la crisis del campo y un mal negocio como proveedora de la Provincia, la fábrica cerró. Fracasados los intentos de reactivación, la compró Mastellone, dueña de La Serenísima, y reubicó al personal que quedaba en la planta de Junín.
Argenlac (lácteo argentino) se registró en varios países para ser usada a futuro. O sea, la fábrica ya no existe, pero una vez más, la marca trasciende al producto y queda para siempre en la memoria emotiva, como fueron otras emblemáticas como La Juninense o La Delicia de Junín.
Aprovecho para contarte una coincidencia increíble. El logo de Argenlac lo hizo Diego Walton (papá de nuestra socia Cynthia), experimentado letrista y dibujante publicitario que fue además el fileteador de los colectivos locales. El mismo que por las vueltas de la vida comercial… hoy pintó el cartel de Fortín Colorado!!!.

El matrimonio Becchi era dueño de “La Liga”, el local de venta al público de la fábrica, también sobre Ruta 7.

A mediados de los 90 los Becchi se mudaron cruzando la ruta. Tenían un bolichón típico, con balanza de platos y heladera de puertas de madera.
Hace 8 años se lo vendieron al matrimonio Falasconi. Ella, Susana, tenía experiencia en comercio como dueña de una tienda de calle Arias. Y le puso “El Porvenir” con un sentido concreto: lo habían comprado como un legado para sus 3 hijos.
Así, hace 4 años se hizo cargo Sandra. La gente enseguida lo empezó a llamar “La Prove” (proveeduría) que estuvo escrito sobre el paredón lateral y en el cartel de Coca hasta el mes pasado.
Los clientes son vecinos de las quintas de Cerrito Colorado, del Golf o Villa del Parque. Turistas que pasan por la internacional Ruta 7, o camioneros que hacen un alto en sus «rutinas ruteras». Y ahora que está más güeno todavía, vale que te hagas la escapadita desde el centro.
Como sé que te va a interesar, en una pronta yapa (para no atorarte) te mostraré cómo era El Porvenir y cómo se trabajó para que quedara tal como lo viste en esta primera etapa fortinera. Porque aún falta lo de «ajuera». Se viene el mangrullo colorado!. (Pobre del que se copie y quiera “madrugarnos” la idea, porque flor de zafarrancho le armo en el blog…).
Huija!!!. Tenemos un nuevo local temático y campero en Junín. Date una «güelta» por FORTÍN COLORADO! 
 
Te gustaron las fotos?. Eran tantas… Menos mal que Sandra y La Chola ayudaron a seleccionar…